Para lograr que los hijos y las parejas de los trabajadores privados tengan cobertura de Disse, el Ministerio de Salud propone aumentar el aporte actual de los activos hasta un 6% y que el Estado vuelque una partida complementaria para financiar los recursos faltantes.
En los hechos, esto significaría que el ingreso al sistema de la seguridad social de estos nuevos sectores de la población, pasaría a ser subsidiado en parte mediante las arcas públicas.
La iniciativa aparece en un documento elaborado por el director general de Secretaría, Daniel Olesker, para la publicación "Trabajo y Utopía" del Pit-Cnt. Allí, el economista sugiere mecanismos para financiar no sólo la nueva cobertura de los núcleos familiares de los trabajadores de las empresas privadas, sino también de los funcionarios públicos que no han ingresado a la seguridad social, sus familias, y todos los jubilados.
La "ampliación" de la seguridad social es considerada por el MSP como un "hito" fundamental de la reforma del sistema de salud. En reiteradas oportunidades, Olesker ha insistido en que la base de la construcción del Seguro Nacional de Salud estará en el sistema de la seguridad social, en virtud de que ya es un aporte basado en el "nivel de ingresos".
Sin embargo, para la incorporación de estos nuevos sectores, el economista no propone incrementar los aportes patronales (que hoy alcanzan el 5%), sino sólo el de los trabajadores, pero acompañado con un aporte público de decenas de millones de dólares.
El MSP considera que, para atraer a los familiares de los activos a Disse, es necesario que el aumento del aporte obrero no supere el costo de las cuotas mutuales que hoy el trabajador paga por sus dependientes. La aplicación de esta iniciativa dependerá, en gran medida, del acuerdo del ministro de Economía, Danilo Astori, y la propia correlación de fuerzas políticas en el Frente Amplio (ver nota aparte).
Olesker admitió que la ampliación de la cobertura será progresiva y que cada etapa dependerá de "decisiones" y de "impactos" políticos, económicos y sociales a ser evaluados.
LOS BENEFICIARIOS. La incorporación al sistema de la ex Disse de todos los hijos menores de 18 años, de los trabajadores públicos y privados, implicaría inyectar a la seguridad social a unas 380 mil personas.
En el caso de los activos, Olesker establece que la forma de incorporarlos es "a través de un sistema que incluya un aumento de la tasa de la seguridad social" del 3% al 5%. "Como es obvio que un aumento del aporte obrero de 2% está lejos de cubrir las cuotas de salud de los niños (siendo uno ni hablar, y menos si la cobertura es aún mayor), existirá un complemento pagado por el Estado", consigna el texto.
En relación a los cónyuges de los trabajadores activos, que no estén ya afiliados al régimen de la seguridad social, el director propone que el incremento del aporte obrero llegue hasta el 6%. Ese 1% adicional respecto al porcentaje de cobertura de los hijos, tampoco alcanzaría para llegar al valor de la cuota mutual, por lo cual el economista insiste en la necesidad de complementación del Estado.
Olesker también sugiere extender el beneficio, primero a todos los jubilados de la franja de menor ingreso, y luego al resto de los pasivos. También está previsto darle la cobertura de salud a todos los funcionarios públicos, mediante un aporte obrero y patronal (del Estado).
De este modo, el MSP plantea conformar el llamado Fondo Nacional de Salud, una "bolsa" central que administrará prácticamente todo el dinero que hoy Uruguay gasta en la asistencia. Este fondo único pagará luego, a cada institución, una cuota por cada usuario, que a diferencia de la mutual estará ajustada en función del riesgo y la edad.
Además, reembolsará un "plus" a los servicios que logren determinadas metas de salud. Para Olesker, el mecanismo permitirá mejorar la "eficiencia" en el gasto y generará un excedente que podrá ser transferido al sector público, con el fin de "nivelarlo" con el sector mutual.
En este punto, el jerarca adelantó que por primera vez se permitirá a los nuevos usuarios de Disse optar entre atenderse en mutualistas u hospitales públicos. Los servicios estatales podrían ser una opción para aquellos trabajadores que no pueden pagar los tiques, y podría poner al Estado en condiciones de "competir" con el sector privado.
Claves del documento
PUBLICOS. Proponen extender la cobertura de la ex Disse a todos los trabajadores públicos. Hoy ya han logrado ese beneficio los judiciales, los maestros y los docentes, pero falta la Administración Central, INAU y el resto de los organismos del 220. El aporte del empleado sería del 3% y el del Estado del 5%.
HIJOS. El MSP también busca incorporar a todos los menores de 18 años, hijos de los trabajadores públicos y privados. En el caso de los activos, se sugiere aumentar el aporte obrero del 3% al 5%. Como el 2% adicional no cubrirá el costo de la cuota-salud, se establece que existirá un complemento pagado por el Estado.
CONYUGES. También se quiere incluir a las parejas de los activos públicos y privados. En este caso, el aporte del trabajador aumentaría a un 6%, pero necesitaría también de un complemento estatal.
JUBILADOS. Se pretende extender la cobertura a todos los jubilados de la franja de menores ingresos. Los pasivos aportarían 3% y habría complemento del Estado. Hoy ya existen unos 50 mil jubilados cubiertos. Más adelante, se propone extender la cobertura al resto de los pasivos.
EL RESTO. Todos los uruguayos que no entren en las anteriores categorías no formarían parte de la seguridad social. Aportarían según sus ingresos, de acuerdo a una declaración jurada, una vez implementado el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas.
Cambio
Planean que nuevos socios Disse puedan optar entre hospitales o mutualistas
Un costo de 93 millones de dólares
La propuesta elaborada por el economista socialista Daniel Olesker parece estar contemplada en el documento con 17 alternativas a la reforma tributaria, elaborado por el Movimiento de Participación Popular (MPP). El texto logró apoyos también a nivel del Partido Comunista, el Partido Socialista y otros sectores.
En el texto del MPP, se planteaba mantener, sin modificaciones, el Impuesto al Patrimonio y el Impuesto a la Renta de las Empresas (IRAE) con el objetivo de financiar las "tres primeras etapas de la reforma de la salud". Uno de los autores del texto, Alberto Couriel (MPP) explicó que esas fases son, precisamente, extender la cobertura de salud de la seguridad social a todos los trabajadores de la administración pública, sus familiares y también los de los trabajadores activos privados.
Couriel explicó que la no reducción de los dos impuestos, permitiría al Estado recaudar unos U$S 95 millones, cuando precisamente se estima que el costo de la ampliación de Disse sería de U$S 93 millones. La propuesta alternativa, que fue rechazada por Asamblea Uruguay y Alianza Progresista, fue apoyada públicamente por la ministra de Salud, María Julia Muñoz.