MATIAS CASTRO
No será un rostro conocido por todo el mundo, pero está detrás de muchas cosas que sí son conocidas. La brasileña Beth Carmona, directora de TV Educativa de su país, también dirigió Discovery Kids y Animal Planet y fue directora de programación del canal estatal TV Cultura.
"Los niños de esta nueva generación mezclan todo, Internet con televisión", dice. "Si hablamos de jóvenes, en Brasil ya hay resultados de investigaciones que muestran que los niños están prendidos a la televisión y a la Internet muchas veces al mismo tiempo. La televisión ya no es la reina de su atención".
Carmona es además, una de las máximas autoridades en Latinoamérica en el tema de "televisión educativa". Además de venir trabajando desde hace años en lo que se denomina "televisión de calidad", por oposición a la televisión puramente comercial, participa constantemente de encuentros internacionales y asiste en el desarrollo de proyectos. Entre estos colaboró con la creación del programa La Banda, conducido y producido por niños, que todos los sábados se emite por Televisión Nacional. Estuvo desde el jueves hasta ayer en Montevideo, visitando a los productores del programa y participando del festival Divercine, donde O Menino Muito Maluquinho, adaptación televisiva de los libros de Ziraldo producida por ella, ganó dos premios.
"Estamos empezando en lo que es televisión educativa, y todavía queda mucho por hacer. En Brasil desde hace años que venimos teniendo experiencias, siempre en televisión pública. La televisión comercial y privada ofrece una gran cantidad de programación extranjera y muchas veces muy buena. En la televisión abierta las horas que se ofrecen son muy pocas y la calidad suele ser despreciable. Cuando entró el cable, y dependiendo del país, la oferta se hizo mucho mayor. Muchas veces incluye materiales de Europa e incluso de Estados Unidos con buena calidad."
TECONOLOGÍAS. En tiempos en que la televisión prevé un cambio radical, porque Brasil anunció que adoptará el sistema japonés para convertirse al modo digital; y en los que la interactividad es cada vez mayor a través de Internet y los teléfonos celulares, la televisión de calidad para niños podría tener cambios. "La televisión pública puede ser muy importante en países en los que la educación está muy baja y donde los niños están mucho más tiempo frente a la televisión que en la escuela, cosa que pasa en Brasil. Y creo que a través de la programación infantil, puedes transmitir valores, puedes transmitir una serie de contenidos e informaciones que van a influenciar la vida de una persona. Internet es lo mismo, es un vehículo nuevo que está muy extendido".
La telefonía celular ya está jugando un rol muy importante en la televisión, primero por los servicios interactivos con los programas y luego por la televisión para celulares. Estos teléfonos se extienden cada vez más, al punto que en Latinoamérica superan en número a los teléfonos fijos. Para Carmona, la vinculación de estas nuevas tecnologías a los programas para niños, dependerá totalmente del desarrollo de la televisión digital.
DIGITAL. En su país el tema está ahora en plena efervescencia, ya que, en una jugada estratégica, el gobierno adoptó el sistema japonés e implementará una mezcla de este con ciertas aplicaciones locales. Allá el 98 por ciento de los hogares tienen por lo menos un televisor, que deberá ser adaptado en los próximos años al sistema digital.
Según cuenta Carmona, la principal ventaja que les ofrecía el sistema japonés es que permite trasladar información sin necesidad de líneas telefónicas. "Se dice que en Brasil parte de la guerra la ganaron los radiodifusores, y que ahora van a tener que lograr algún tipo de relación con las compañías telefónicas y de celulares para que el contenido de alguna manera llegue al celular."
Desde su punto de vista el espectro televisivo deberá ser rediseñado al poder mover mucha más información. Además esto da la posibilidad de ser interactiva con el espectador, especialmente a través de Internet. Los niños, con su capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías, dice Carmona, tendrán mayores posibilidades, aunque, aclara, esto exige una urgente regulación para evitar que se creen monopolios en esta industria.
"Para nosotros que trabajamos en el medio van a cambiar muchísimas cosas, sobre todo la manera de producir. Los productores de contenidos se pueden multiplicar. En Brasil hay mucha expectativa de los productores independientes, que hoy con lo cerrado de la televisión comercial, no tienen espacio. Hay que adaptar contenidos, porque por ejemplo se puede llevar el libro didáctico a la televisión interactiva".
Festival Divercine para niños ya dio sus premios para la 15 edición
El festival terminó el sábado y cumplió 15 años ofreciendo con constancia producciones para niños, diferentes y que de otra manera no serían accesibles.
Uno de los premios destacados son los que se llevó la versión televisiva de los libros de Ziraldo, Um menino muito maluquinho. Esta adaptación con actores ganó el premio al mejor mediometraje de ficción, tuvo el premio Signis y luego el premio del público infantil, que no deja de ser el más importante para los creadores.
El largometraje Bonkers, o Loquísma, del holandés Martin Koolhoven fue el que lo siguió llevándose dos premios. Uno de ellos fue el más importante del festival, el Gran Premio Gurí, y el otro también fue un destacado: Mejor Largometraje de Ficción.
Una versión alemana del cuento de Hansel y Gretel se llevó uno de los dos premios Unicef.
El mejor cortometraje de animación fue para el brasileño Amigazo, compartido con el cubano El árbol de la vida. El mejor cortometraje de ficción fue para el también brasileño Memorias de Chibata, mientras que el mejor cortometraje documental fue para Kevin, de origen alemán. El Premio del Jurado de Niños fue para el largo holandés Don y para el corto español Cuentos celestes.