Uruguay cumplió ayer el sueño del pibe. Luego de más de tres años de negociaciones, México quedó finalmente operativo para la exportación de carne bovina, sin hueso y madurada, pero los frigoríficos uruguayos todavía no han concretado ningún negocio.
Este mercado había cerrado sus puertas en diciembre de 2000 cuando la ganadería uruguaya se vio sacudida por una epidemia de fiebre aftosa, retomándose las negociaciones para reconquistarlo a partir de 2003; fue el único mercado dentro del Nafta que se mantuvo cerrado hasta ayer.
En rueda de prensa, el ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ernesto Agazzi, los directores de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio y de la División Industria Animal, Héctor Lazaneo, junto al presidente del Instituto Nacional de Carnes, Luis Alfredo Fratti, dieron la noticia que el complejo cárnico venía esperando desde hacía ya varios meses.
Hasta el 2001 los importadores de carne de la nación azteca demandaban algunos cortes del trasero (los cortes de la rueda; bola de lomo y nalga) y algunos puntuales del delantero, como la paleta, aguja, entrañas y el cogote, entre otros. Ahora, los frigoríficos tendrá que sondear el mercado para determinar el nivel de precios y el tipo de productos a embarcar. Fuentes de la industria exportadora confirmaron a El País que comenzarán a realizar los primeros sondeos la semana próxima.
Uruguay será el único país en el mundo que ingresará al mercado mexicano con carne vacuna, siendo libre de aftosa con vacunación y esa es una enorme ventaja frente a Argentina y Brasil, que verán cerrado este destino por un buen tiempo más.
VOLUMEN. Más allá de las ventajas arancelarias por el Tratado de Libre Comercio que mantiene con Uruguay, México es un mercado de gran potencial, ya que tiene más de 100 millones de habitantes con un consumo de carne que no para de crecer.
"La carne uruguaya no competirá con la producida por los ganaderos locales, pero dará las condiciones necesarias como para que ellos liberen su producción y puedan volcarla a terceros mercados, como los asiáticos, para los que ya están habilitados", confirmó Fernando Mattos, presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), luego de mantener un contacto fluído con los productores de la nación azteca.
Mattos, más allá de los reconocimientos a las autoridades de dos administraciones que trabajaron para destrabar el mercado, aseguró que "la habilitación de México abre una serie de otros desafíos", como son "la obtención de los permisos para exportar carne vacuna a los mercados de América Central y el Caribe, donde la referencia del mercado mexicano es muy importante".
Según su visión, "lo importante es que tengamos mercados seguros y constantes".
REQUISITOS. Por su parte, el director de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, aseguró que los requisitos sanitarios acordados "son normales" y no hay inconveniente que impida su cumplimiento. Hasta el momento hay 15 plantas frigoríficas exportadoras habilitadas para embarcar, a las que se suman cuatro depósitos de frío. Sin embargo, en los últimos días, otros dos frigoríficos (La Caballada y Matadero Solís) habilitados para el mercado de Estados Unidos, pidieron a la secretaría de Estado ser incluidos en el listado. Para ello, otra misión sanitaria de México los inspeccionará a partir del 10 de agosto para habilitarlos.
Ahora, la Dirección General de los Servicios Ganaderos comenzará la negociación para reabrir el mercado para la carne ovina uruguaya .
PROYECCION. Según el análisis del mercado realizado por el Instituto Nacional de Carnes, los mexicanos consumen 16 kilos de carne por año, de los cuales 3 kilos son importados y 13 kilos producidos internamente. Este mercado, tradicionalmente se caracterizó por demandar cortes magros, sin marmoleo (sin grasa intramuscular), rechazando la carne con mucha grasa.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima que las importaciones de carne vacuna de México alcanzarán las 360.000 toneladas peso carcasa, 40 mil toneladas más que en el 2005. Mientras tanto, a largo plazo el Food and Agricultural Policy Research Institute indicó un fuerte crecimiento en las importaciones. Se estima que en el 2010 demandará 270.000 toneladas peso carcasa adicionales, llegando a las 630.000 toneladas.
En 2000 (previo a los focos de Aftosa en Artigas), México llegó a importar 25.000 toneladas peso carcasa, unas 16.000 toneladas peso embarque por un valor de U$S 30 millones. El 78% de esas importaciones correspondió a carne congelada y el 22% a carne enfriada. Las principales compras se centraron en cortes como la bola de lomo (37%), nalga (19%) y triming (11%). Para la industria local, los precios de este nicho hoy no serían tan atractivos como en años anteriores, pero es otra opción a tener en cuenta.
Luz verde
VENTAJA. En el mercado de Estados Unidos la carne uruguaya debe pagar un arancel de 24,6% y enfrenta una cuotificación de 20.000 toneladas. En México no hay cuotas y, luego del tratado de Libre Comercio con Uruguay, hoy pagará 8% de impuestos. Sin embargo, a partir del 15 de julio del año que viene bajará a 7%.
COMPETENCIA. Los principales competidores de la carne uruguaya, Australia y Nueva Zelanda, tienen un arancel mucho más alto en México. Ambos países pagan 25% para cortes enfriados y 20% para los congelados. Por otra parte, Brasil y Argentina, enfrentan restricciones sanitarias para ingresar con su producto.
FRIGORIFICOS. Uruguay tiene 15 frigoríficos habilitados, 4 depósitos de frío. Hay otras dos plantas que se presentaron ante Ganadería (Matadero Solís y La Caballada) para ser ingresadas al listado de habilitadas para la nación azteca. En este caso, otra misión de veterinarios mexicanos las habilitará en agosto.
REQUISITOS. No hay nada que complique el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Certificado Sanitario. Según confirmó a el País el director de los Servicios Ganaderos del MGAP, Francisco Muzio. "Son exigencias normales". México pide acidez menor a 6%.
Opiniones
Hector Lazaneo
"Es la finalización de un proceso de negociación, pe-ro también el reconocimiento al trabajo del sector oficial y del privado, en el marco del esfuerzo por alcanzar el mercado. Ahora estamos coordinando actividades con el equipo de veterinarios mexicanos". (Director de la División Industria Animal del MGAP)
G. Zambrano
"Si bien se esperaba la reapertura no deja de ser una gran noticia que refuerza el status sanitario del país y amplía las opciones de venta de carne al exterior. No creo que el hecho tenga un impacto inmediato en el mercado de haciendas gordas. Entrar en México es un gran logro para el futuro". (Rematador)
A. Gonzalez
"Cuando Argentina y Brasil nos desplacen de los mercados emergentes que dejaron y aprovechó Uruguay, vamos a tener la opción de volver al mercado del Nafta, pero ahora ampliado. En estos momentos, en Norteamérica (Canadá y EE.UU.), los precios no son los mejores". (Industrial y exportador)
Vigilarán los precios internos
Para el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Alfredo Fratti, los precios de la carne en el mercado interno "no tienen por qué volver a subir porque se haya concretado la reapertura de México". Según explicó, el Poder Ejecutivo no intervendrá el mercado de la carne, "pero tampoco va a mirar para otro lado si los precios suben y (se) deja de atender el abasto".
"Cada mercado que conquistamos para la importación no tiene por qué hacer subir los precios en lo interno, porque de hecho no se ha comportado así", subrayó.
El funcionario consideró "emblemático" que el asado mantenga el mismo precio que en marzo de 2005, "pese a que hubo un 17% de incremento en los valores de la tonelada de exportación".
Fratti dijo que el gobierno "va a estar vigilando para que un éxito compartido con todos los uruguayos -la conquista de México luego de más de 3 años de negociaciones- no haga que haya gente que se sienta excluída".
El INAC proyectaba que durante 2006 se colocarían en México 50.000 toneladas anuales, pero "si Argentina y Brasil vuelven a mercados que hoy eran aprovechados por Uruguay, capaz que los números varían hacia arriba", estimó su presidente. "El ingreso a México asegura que no aflojarán los precios de exportación, porque maneja valores similares a los EE.UU. y no tiene cuota".