CANELONES | PATRICIA MANGO
Sandra Pereira es auxiliar de enfermería. Perdió su trabajo por haber cuidado a uno de sus hijos durante tres meses en un hospital. Quedó en la calle. Con tres de sus niños pasa las noches en el refugio "El Espejo" de Las Piedras. Durante el día, deambula por la ciudad, va por algunas horas a lo de su madre y busca trabajo.
Ella es una de las 250 personas que vive en situación de calle en Canelones. La mayoría de ellos, 150, son niños que deambulan por Las Piedras. La directora municipal de Desarrollo Social, Gabriela Garrido, señaló que la exclusión social en el departamento es "grave".
Actualmente, dirigido especialmente a los niños hay un centro diurno, instrumentado a partir de un convenio con Unicef, al que asisten 100 menores en situación de calle de Las Piedras. La idea es, a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, tener varios centros más, en el entendido de que la inclusión social es una "prioridad", señaló Garrido.
Además, en agosto se implementará el programa "Creciendo contigo", dirigido a niños carenciados y en situación de riesgo social con políticas que harán hincapié en nutrición, educación y salud. El plan funcionará con un aporte de Naciones Unidas de 250 mil euros.
Las personas que están en situación de calle "son fluctuantes". Hay quienes llegan a pedir ayuda a la intendencia porque los desalojaron o porque fueron echadas del lugar que habitaban, apuntó la jerarca.
Garrido explicó que se realizará un censo para saber exactamente cuántas personas hay en situación de calle, por medio de un "observatorio" de inclusión social de Naciones Unidas. En principio, el fondo estaba dirigido a la intendencia de Montevideo, pero esa comuna decidió incluir a sus pares de Canelones y Florida.
La cuantificación permitirá elaborar estrategias con mayor exactitud y no superponer esfuerzos. De acuerdo a los resultados del censo 2004 Canelones alcanzó los 485.240 habitantes y hay 10.958 personas viviendo en asentamientos. Todos están ubicados en la zona urbana y la mayoría se encuentran en Paso Carrasco, Las Piedras y El Pinar.
Las problemática de personas en situación de calle llevó a unir en diferentes acciones entre la comuna, asociaciones civiles y organismos internacionales.
La primera es el Refugio "Pando" de la ciudad homónima, al que asisten 20 personas.
Hay una abuela con su nieto y dos madres con tres y dos niños. Una de ellas además está con un embarazo a término.
Como casi todos, abre de tardecita y cierra temprano a la mañana. Esta primera experiencia es llevada adelante por el Centro de Investigación y Promoción Franciscano y Ecológico.
Si bien se respeta la capacidad locativa, hubo una excepción dos sábados atrás. Cuando la lluvia estaba en su peor momento, llegó una mujer embarazada y siete niños, comentó a El País Gisel Silva, coordinadora del refugio.
Algunos aspectos de la rutina diaria lo constituye la posibilidad de lavar ropa, higienizarse, y "potenciar" la capacidad que tenga cada uno de ellos. Hay personas que demandan un gran esfuerzo pero que tienen resultados positivos. A modo de ejemplo, con una madre esquizofrénica y epiléptica que llegó con sus niños en el mes de diciembre, casi sin expectativas, se logró que cumpla sus rutinas médicas y psiquiátricas, cuida coches y sus dos niños concurren a la escuela. Además, abrió una cuenta en el Banco Hipotecario con el fin de obtener su vivienda en el futuro.
El 16 de junio pasado, abrió sus puertas el segundo refugio nocturno, "El espejo", en la ciudad de Las Piedras. El intendente Marcos Carámbula dijo ese día a El País que aspira a instalar otros dos refugios, uno en Barros Blancos y otro en Ciudad de la Costa.
En la primer semana que estuvo abierto "El Espejo" solamente durmieron allí dos adultos. Actualmente, pasan la noche 21 personas, de edades que oscilan entre los 1 y los 77 años informó su coordinador, Javier Aguilera.
Uno de ellos es Kissma Hernández, de 35 años y padre de siete hijos, que durante el día deambula por Las Piedras en búsqueda de changas. También estudia electricidad en el refugio. Otro de los asistentes habituales es Mario Ramos. Con 77 años, cobra una jubilación de $ 3.700, que utiliza para alimentarse y lavar la ropa. Durante el día va a la casa de su hermano o pasa las horas en una cantina. "¿El refugio? Un lujo, mejor imposible", dijo.
En "El Espejo" hay que adoptar una serie de normas de convivencia que intentan inculcar a los beneficiarios hábitos de higiene y puntualidad. En estos momentos, no tienen calentadores eléctricos "pero se bañan con agua fría", dijo la sicóloga Rosmary Maroche.
Además, se hacen talleres de capacitación en construcción y sanitaria. También se brinda apoyo escolar y liceal a dos hermanos Fabricio (5) y Cinthia (14), por parte de una maestra voluntaria.
El equipo tramita a ocho personas, el carné de asistencia y la cédula de identidad a dos de los que concurren diariamente.
Además, se gestionó la vacunación a todos los que allí duermen y se intenta ubicarlos en los programas de "rutas de salida".
Sin hogar
PERSONAS. En Canelones hay 250 personas sin hogar, la amplia mayoría (150) son niños.
REFUGIOS. Funcionan dos refugios, uno en Pando y otro en Las Piedras. Entre los dos duermen 41 personas cada noche.
NORMAS. A quienes asisten se les intenta inculcar hábitos de higiene y reglas de puntualidad.
CAPACITACIÓN. En el refugio de Las Piedras se brinda capacitación en construcción y sanitaria. Además, hay apoyo escolar.
DOCUMENTOS. A quienes no tienen documentos se les ayuda a tramitar la cédula de identidad y también el carné para recibir asistencia social.
DÍA. Hay un centro diurno de la Intendencia y Unicef al que asisten 100 niños en Las Piedras.
ASENTAMIENTOS. En Canelones hay 10.958 personas que viven en asentamientos, según el último censo de 2004.
FUTURO. Prevén abrir dos refugios y un plan más para niños.