JOSE MASTANDREA
Empieza otro campeonato. Después de la suspensión, después de la violencia, el Torneo Clausura tomó un camino diferente.
Sin Peñarol en la pelea por el título -y no sólo por la quita de puntos sino por la pobre campaña que había hecho hasta el momento- con Nacional corriendo de atrás porque ya tuvo fecha libre y con Danubio lejos de lo que muchos esperaban, Defensor Sporting aparece como el líder absoluto y con chapa de candidato. El equipo que dirige "Polilla" Da Silva suma tres triunfos en tres encuentros y tiene un impresionante saldo de goles a favor. El "violeta" se ganó con creces el mote de candidato porque mostró en la cancha que está para grandes logros.
Pero claro, el campeonato es largo y queda mucho camino por recorrer. La pregunta es ¿cuánto afectó la suspensión a los equipos? Y especialmente, a los que estaban prendidos arriba en la carrera por el título.
LOS DEMÁS. Detrás de los "violetas" aparece Central Español, hasta el momento, la grata revelación del torneo. El equipo del "Tola" Antúnez largó con todo y en las tres fechas que disputó sumó siete unidades. No sólo quedó "a tiro" del líder sino que descontó una cantidad de puntos importantes en la tabla del descenso. Quedó muy cerca de Cerro como para encarar el resto del certamen sin mucha presión.
Pegado a Central está Rentistas. Un equipo que volvió a repetir todo lo bueno que había hecho la temporada anterior. De la mano de Carlos Manta está otra vez arriba, bajando candidatos y arruinándole la tarde a más de uno. Es el otro escolta de los "violetas".
EL GRANDE. Muy cerca, y con un partido menos, aparece Nacional. El equipo de Martín Lasarte se las ingenió para pelear los dos campeonatos a la vez sin sufrir las consecuencias del desgaste en un plantel parejo y de alto rendimiento tanto en el Clausura como en la Copa Libertadores.
Nacional está ubicado tercero con seis puntos pero tiene pendiente el encuentro de la cuarta fecha frente a Rampla Juniors.
El tricolor es -junto a Defensor Sporting- el candidato más firme a pelear por el cetro del Clausura. No sólo por lo que demostró hasta ahora en el campeonato sino por el rendimiento que tuvo en los últimos compromisos de la Copa donde desarrolló un fútbol explosivo, dinámico y contundente, lejos del nivel que por lo general tiene el fútbol de entre casa.
DECEPCIONES. Claro, como todo campeonato tiene luces y sombras. Equipos que han jugado bien y otros que no. Peñarol y Danubio son claros ejemplo de ello. El equipo de Gustavo Matosas no dio lo que se esperaba. Está decimoquinto, jugó tres encuentros, empató dos y perdió uno. Para los de la Franja, la victoria se hace impostergable.
De Peñarol ni hablar. La única victoria clara y contundente la obtuvo en la primera fecha ante Tacuarembó. Después, el equipo de Luis Garisto anduvo a "los tumbos". Cosechó dos derrotas consecutivas ante River Plate y Miramar Misiones mientras que volvió al triunfo ante Cerro en el partido que desencadenó una nueva tragedia en el fútbol uruguayo.
Y Rocha, el campeón del Apertura, no repitió, aunque su doble competencia lo justifica plenamente.
RUMBO. El Torneo Clausura cambió de ruta. No es la misma del inicio. Sin Peñarol en la pelea y con Cerro casi descendido, queda la carrera que iniciaron Defensor Sporting y Nacional.