La discusión no fue fácil para los colonenses. Pero finalmente en una reunión tensa, resolvieron levantar el bloqueo a la medianoche. Tanto el gobierno provincial, como representantes del gobierno nacional argentino, presionaron para que la Asamblea Ambiental de Colón cambiara su postura. Muchos de los oradores que se expresaron durante las dos primeras horas de la reunión se resistían a imitar a sus vecinos de Gualeguaychú y hacerse a un lado de la ruta 135. Los asambleístas colonenses recibieron duros cuestionamientos, para empezar por los pronunciados por el propio gobernador Jorge Busti (ver nota aparte) e incluso de otros asambleístas gualeguaychuenses que, sin llegar a criticarlos, expusieron su perplejidad por el mantenimiento del bloqueo.
Desde los colonenses tampoco faltaron las críticas tanto para sus vecinos gualeguaychuenses, como para los gobernantes. Ahora, el puente de Paysandú–Colón permanecerá abierto "por tiempo indeterminado", aunque los asambleístas aclararon que si "en un tiempo razonable" no hay señales desde Uruguay volverían a cortar la ruta, en una postura muy similar a la de la Asamblea de Gualeguaychú.
En las dos localidades entrerrianas serán a partir de ahora los propios asambleístas quienes controlen que los camiones no lleven carga para las empresas Botnia y ENCE, ya que las autoridades policiales reconocieron que no tienen facultades para detenerlos.
TENSION. Sobre las 21 horas unas 100 personas se congregaron muy cerca de la cabecera del puente internacional, donde acampan los asambleístas que durante 34 días bloquearon el paso fronterizo. La desconfianza, las fuertes presiones desde todos los frentes, la presencia de numerosos medios de comunicación aumentaban la tensión en el grupo de colonenses que no dejaban de recordar que en la multitudinaria asamblea de Gualeguaychú, unas 5.000 personas según datos oficiales, hubo muchas "caras extrañas".
Al comenzar la reunión fueron presentadas las dos mociones que estaban a consideración. La primera proponía mantener el corte hasta recibir respuesta del presidente Néstor Kirchner a la petición escrita que elevaron a través del gobernador Jorge Busti y que, básicamente, consistía en exigir legislación para impedir el suministro de materia prima a las empresas celulósicas. La segunda moción proponía levantar el corte, pero impedir el pasaje de carga con suministros de cualquier tipo para las empresas Botnia y ENCE.
Finalmente, luego de dos horas de debate, se votaron las mociones. El mecanismo seguido por los asambleístas fue distinto al de Gualeguaychú ya que quienes resolvieron fueron los 15 integrantes de la denominada Asamblea Permanente de Colón. Marina Páez, una de las asambleístas de Colón, explicó a El País por qué se había procedido de esta manera. "La metodología empleada ya había sido usada por la Asamblea, pero además se pretendió dar transparencia especialmente por la presión tan grande que recibimos", explicó Páez, "se percibía que esta podía ser la resolución pero no quisimos darle el gusto a los políticos". Pero el mensaje también fue para sus vecinos gualeguaychuenses, según explicó la activista colonense. "Quisimos demostrarle a Gualeguaychú que tenemos sentido común", dijo Páez, "porque Gualeguaychú, muchas veces nos ha dejado de lado, muy solitos, y nosotros siempre hemos luchado por ellos".
La decisión que sobrevino ya sobre las 23.30 fue adoptada por consenso por los asambleístas permanentes que poco después comenzaron a levantar el bloqueo, aunque permanecerán a un costado de la ruta 135.
(Producción, S. Kanovich)