El gobierno colocó ayer un bono global a 30 años de plazo por U$S 500 millones con lo que cubrió las necesidades de fondos para 2006 y logró un prefinanciamiento de entre U$S 100 millones y U$S 200 millones para 2007.
El plan original preveía emitir U$S 300 millones, pero la demanda recibida por alrededor de U$S 1.500 millones llevó al gobierno junto a los agentes colocadores —Citigroup y Morgan Stanley— a elevar la colocación a U$S 500 millones.
El bono se vendió a la par y a una tasa de interés de 7,625%, 283,5 puntos básicos por encima de los títulos de referencia de Estados Unidos al mismo plazo.
Buena parte de la emisión efectuada ayer se utilizará para financiar el pago adelantado de dos préstamos —uno con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otro con el Banco Mundial (BM)— por cerca de U$S 430 millones que vencían en 2007 y que tienen una tasa más cara que el resto de los programas (poco más de 8%) por haber sido contratados en el medio de la crisis de 2002.
Fuentes del Ministerio de Economía dijeron a El País que la colocación de deuda se produce en un escenario donde se recibirán menos desembolsos del BID y el BM que los previstos para 2006 y donde se colocará menos de lo planificado en el mercado local (U$S 433 millones).
Las fuentes dijeron que en el corto plazo no se prevé prescindir de utilizar los desembolsos del Fondo Monetario Internacional. A fines de marzo habrá uno por U$S 130 millones.
El Ministerio de Economía destacó que en la ampliación del bono 2002 de enero a 17 años de plazo se obtuvo una tasa de 7,5%, 313 puntos básicas por encima de los títulos de referencia. "Hemos extendido el plazo de nuestra emisión y aún así se ha logrado bajar el spread", resumió un comunicado del ministerio.
La colocación a 30 años de ayer es la primera por ese plazo desde la emisión del bono 2027 lanzado en 1997, dado que el global 2033 surgió como consecuencia del canje de deuda de mayo de 2003.
La amortización del bono se realizará entre 2034 y 2036.
Al igual que en enero cerca del 97% de la colocación se repartió en partes iguales entre inversores de Estados Unidos y Europa y el resto en el mercado local.
PERSPECTIVA. En 2006 el gobierno tenía previsto emitir U$S 550 millones en bonos internacionales lo que se sumaba a los U$S 450 millones que habían sido prefinanciados el año anterior.
Ayer el ministro de Economía, Danilo Astori, dijo que "no se renunciara" a salir nuevamente al mercado internacional durante 2007 y tampoco se descartará ninguna "herramienta".
Operadores financieros locales consultados por El País dijeron que esperaban que el gobierno saliera al mercado en moneda nacional pero que primó la seguridad de emitir en dólares aunque se pierda una nueva chance de desdolarizar la deuda.
Astori remarcó que el "éxito" de la emisión "confirma la confianza que está despertando la economía uruguaya".
La colocación se dio aprovechando que las proyecciones de baja inflación en Estados Unidos marcarían un techo a la suba de tasas y acompañó una colocación también a 30 años por U$S 500 millones de Brasil aunque con un spread de 204 puntos básicos.
Cautela por efecto de los piquetes
En el prospecto de emisión el gobierno sostiene que "no puede dar certeza" a los inversores que los cortes de puentes no tendrán un impacto "adverso" en la economía uruguaya.
En el capítulo denominado "Desarrollos recientes" se dice que los cortes de puente por ambientalistas de Entre Ríos que se oponen a la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos "afectaron el flujo de turistas argentinos durante el primer trimestre de 2005".
En el prospecto enviado al organismo regulador de Estados Unidos —Securities and Exchange Commission— dice que el presidente Tabaré Vázquez y su par argentino "iniciaron el diálogo" el 11 de marzo para restaurar la "normalidad" en las áreas afectadas por los piquetes.
En el documento se resalta que la suspensión e intervención de Cofac no repercutió en el resto del sistema. "Las autoridades consideran las dificultades de Cofac como un caso aislado", afirmó el documento.
El informe admite que a pesar del incremento en los depósitos el crédito a los sectores no financieros se mantuvo "relativamente estable" durante 2005.