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COPA LIBERTADORES 2006 | El tricolor perdía a los dos minutos, con diez hombres se rehizo y pese al mal arbitraje del argentino Baldassi sacó un triunfo de la galera
Nacional lo dio vuelta en el segundo tiempo con fútbol y garra
Con goles de Vázquez, Márquez y Albín, el bolso logró una notable victoria ante un equipo difícil

Edward Piñón | Enviado (Venezuela)

MARACAIBO

Contra la tontería colectiva que cometió a los dos minutos de juego. Contra las burradas de Héctor Baldassi, quien vio una infracción que no existió del panameño Garcés y no vio el penal a Márquez del primer tiempo. Contra la inferioridad numérica de visitante y ante un equipo que maneja bien la pelota. Contra el viento, que lo tuvo en contra en la segunda mitad, cuando supuestamente se tenía que venir abajo. Contra todo eso, Nacional salió adelante.

A lo grande, o con la grandeza de su historia, de su camiseta. El bolso pegó el golpe, mejor dicho los golpes justos, para dar vuelta un partido que se presentaba altamente complicado, que prácticamente lo dejaba fuera de la Copa Libertadores.

Y fue a la uruguaya, aguantando cuando había que aguantar. Con Jorge Bava atajando cuando lo exigieron. Con Jaume metiendo contra viento y marea. Con Vanzini y Viana copando la mitad del terreno. Con el "Chori" Castro, Juan Albín y Andrés Márquez jugando. Con Sebastián Vázquez apareciendo en todos los sectores de la cancha. Llegando al gol, marcando el lateral derecho, metiendo pierna en cada rincón del campo.

Es así. El tricolor guapeó, sacudió la modorra con la que increíblemente entró otra vez a la cancha, lo cual es imperdonable porque por culpa de ese impacto se pudo arruinar la preparación de un partido y hasta las ilusiones coperas, y arremetió con alma y vida.

Apelando a la velocidad, al juego inteligente, a las minisociedades y a la audacia y valentía de su técnico para jugarse al todo por el todo, Nacional apagó las voces del "Pachencho" Romero.

DORMIDOS. Entonces, lo que empezó siendo un castigo a la vista, porque era imposible de creer cómo Leites no cubrió su sector, cómo los zagueros se durmieron y cómo Bava quedó a mitad de camino al minuto de juego, terminó siendo digno del aplauso, del reconocimiento.

Porque fue con diez hombres que empató el encuentro, gracias al cabezazo de Vázquez. Fue también con diez hombres que lo dio vuelta esta vez con la culminación de Márquez. Fue con diez hombres que siguió jugando de igual a igual, cambiando ataque por ataque. Jugando como su hinchada lo pide. Defendiendo si era necesario, pero apuntando siempre para adelante. A lo Nacional. Jugando cuando había que jugar, metiendo cuando había que meter, cuidando el resultado cuado tuvo que hacerlo y con el corazón y el alma en la cancha, dio vuelta un partido increíble. Porque Albín metió el 3 a 1 y el descuento del local quedó como un recuerdo cuando el partido se moría.

Por eso ganó a lo Nacional. Y a lo Nacional es que todavía sigue soñando con la Copa Libertadores.

Con las viejas herramientas del fútbol uruguayo

MARACAIBO | EDWARD PIÑON

Después de la conferencia de prensa, avanzaba a paso firme pero sin apresurarse. Miraba hacia la cancha y respiraba profundamente. Acababa de conseguir un gran triunfo y Martín Lasarte quería tomarse todo el tiempo del mundo para poder disfrutar el resultado deportivo.

Era como que quería olvidarse por un segundo de sus obligaciones, de su trabajo y saborear la victoria.

"Recién terminó y uno está muy contaminado, pero yo estoy muy contento por los jugadores. Nuestro fútbol está muy castigado, siempre está todo mal, cuando ganás se cuestiona al rival y cuando perdés nos lo cuestionamos nosotros mismos. Nunca nos alcanza nada. Hace tiempo que un equipo uruguayo no ganaba acá en Venezuela y hoy lo hicimos con diez, perdiendo con un gol del vestuario".

Lasarte reconoció que la historia había arrancado muy mal porque era "un parto de nalgas" y subrayó que "se corrieron los riesgos que había que correr porque los jugadores asumieron esa dificultad".

El técnico admitió que hubo algo de fortuna, pero dijo que eso también es parte de nuestra historia. "Es verdad que tuvimos algo de suerte, pero siempre la tenés que tener. Yo recuerdo mil partidos de equipos uruguayos que ganando afuera tuvieron pelotas en el palo, los salvaba el arquero y hoy hubo algo de eso. Quizás por eso mismo, cuando sucedió eso nos permitió presagiar que algo bueno venía, porque ellos tuvieron dos chances muy claras y no las convirtieron".

El entrenador tricolor espera a su vez, que este triunfo sirva para modificar muchas cosas en Uruguay. "Lo que pasó en Montevideo es una desgracia (la muerte del hincha de Cerro) es una desgracia que no tiene nada que ver con el fútbol, pero ojalá que a nivel del fútbol esto sirva. A nosotros, a Nacional y a todos. No está mal pensar que sí se puede, porque nosotros siempre pudimos. Algunos dicen sí se puede porque nunca pudieron, nosotros pudimos durante mucho tiempo y ahora nos tenemos que dar cuenta que podemos. Con las viejas herramientas del fútbol uruguayo se puede".



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