Viernes 24 de febrero de 2006 | Año 88 - Nº 30367
Internet Año 10 - Nº 3480 | Montevideo - Uruguay
Inicio
Suscriptores
Reg. de usuarios
El País Móvil
Publicidad
Correo
Mapa del sitio
 Noticias
 Producción Digital
Anuarios
América del Sur
La semana en el país
Tiempo libre
Uruguayos
Diarios del mundo
MUVA
Empresariales Digitales
 Especiales
 Suplementos
 Servicios
 Participación
EL ABISMO SE AGIGANTA
Islam y Occidente cada vez más separados
La publicación de los cuestionados dibujos, rechazada como unsultante por los musulmanes, pauta la profunda división existente entre dos mundos. Desde la guerra contra el terrorismo, los musulmanes consideran que los occidentales ven a su fe como una expresión violenta.

THE ECONOMIST | PARIS

Cuando en setiembre de 2005, el diario danés Jyllands-Posten publicó una docena de caricaturas del profeta Mahoma, sabía que estaba poniendo a prueba los límites de la libertad de expresión y del buen gusto. Pero, nunca pudo imaginar a qué extremo llegaría. Para la propia Dinamarca, esta es la mayor crisis desde la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Pero, las repercusiones en las ya distorsionadas relaciones entre Occidente y el Islam son mucho más amplias. El primer ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, lo resumió así: "Hoy enfrentamos una crisis global que tiene el potencial de escalar fuera del control de los gobiernos".

Al menos diez personas murieron hasta ahora a raíz de las protestas contra los dibujos. Varias murieron en Afganistán cuando la Policía abrió fuego contra una multitud que asediaba la base de los soldados de Noruega. Más fueron baleadas al intentar tomar por asalto una base militar estadounidense en el Sur de Afganistán. Incendiaron vehículos y lanzaron piedras.

Las Embajadas occidentales en Siria, Líbano, Indonesia e Irán fueron atacadas. Sermones en las mezquitas, desde Senegal hasta Sumatra han denunciado de manera categórica el insulto a su fe. Manifestantes en Karachi, Pakistán, quemaron una efigie del Primer Ministro de Dinamarca. En Jartum, Sudán, manifestantes enardecidos entre una multitud de 50.000 personas cantaban: "Ataca, ataca, Bin Laden". Arabia Saudita, Siria, Libia e Irán retiraron sus Embajadores de Dinamarca. Irán prohibió la importación de productos de Dinamarca, mientras los boicots de los consumidores de Medio Oriente han obligado a vaciar las góndolas de todos los productos daneses.

POSTURAS. Los gobiernos de Occidente han reaccionado con consternación y dudas. Existe creciente sentimiento en Europa de que Gran Bretaña y Estados Unidos debieron tomar una actitud de principios en defensa de la libertad de expresión, pero fracasaron. En Francia, que es hogar de la mayor minoría musulmana de Europa, —alrededor del 10% de la población— hubo sorpresa ante la relativamente conciliadora respuesta del ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, quien calificó de "insensible e innecesaria" la publicación de las caricaturas. Muchos en Francia se muestran asombrados por la renuencia de la prensa estadounidense y británica a publicar los dibujos. El 8 de febrero, tres editores y un periodista de New York Press renunciaron ante la decisión de no reproducir los dibujos, en tanto el presidente George W. Bush hizo un llamado a los gobiernos del mundo a frenar la violencia y ser respetuosos.

Por cierto, la reacción oficial de Francia ha sido mesurada. El presidente Jacques Chirac declaró que la libertad de expresión es "uno de los pilares de la república", pero agregó una exhortación "al respeto y la moderación" en su aplicación. Un editor de France Soir, un diario que fue el primero que proclamó "el derecho a hacer caricaturas de Dios", fue despedido después que reprodujo las doce caricaturas de Mahoma. Al parecer, el propietario del diario, quien es franco-egipcio, estaba buscando una excusa para librarse del editor. El resto de la prensa, junto con los que ven que es un tema que pone a prueba la capacidad de la democracia francesa de soportar los reclamos del Islam político, ha asumido una posición de creciente vigor.

Varios de los grandes diarios de circulación nacional, incluyendo Le Monde y Libération, publicaron algunas de las caricaturas para argumentar en favor del derecho a hacerlo. La semana pasada, les acompañaron Charlie Hebdo, un semanario de sátira, pese a un intento de último minuto de organizaciones musulmanas francesas de obtener una orden judicial en contra de la decisión de ese órgano de prensa. Charlie Hebdo reprodujo el texto de un Manifiesto de la Asociación de Libertades —una organización secular musulmana francesa— que argumentó que la violencia orquestada fue una advertencia desde el exterior a los musulmanes que viven en Europa: "No tienen derecho a pensar como europeos". Urgió a Occidente a ratificar la tradición europea de libertad de pensamiento.

INSULTO. Resulta comprensible que en cierta medida haya existido un sentimiento de ofensa. La actitud musulmana contra las imágenes de reconocidos profetas es bien conocida. El objetivo de proscribir imágenes es para que no se conviertan en objetos de veneración en sí mismas. Los musulmanes generalmente tienen una postura de indiferencia a las representaciones cristianas de Jesús o Moisés, a quienes el Islam también venera.

Sin embargo, en este caso, caricaturizar a Mahoma tuvo una clara intención de desafío. Varias de las imágenes fueron francamente insultantes, especialmente las que mostraron al profeta musulmán como un terrorista. Ello incentiva la sensación que ha crecido entre los musulmanes desde que Estados Unidos lanzó la guerra contra el terrorismo luego de los ataques del 11 de setiembre de 2001, que su fe está siendo calificada de violenta y criminal. Además, piadosos musulmanes creen que Mahoma, si bien mortal, es el ejemplo de la perfección del hombre: es al mismo tiempo profeta, ejemplo moral y líder político.

Los musulmanes alrededor del mundo son cada vez más sensibles ante lo que ven como doble discurso occidental. La libertad de expresión es un valor admirable, señala un legislador de Siria. ¿Por qué los predicadores musulmanes son encarcelados, mientras quienes insultan a los musulmanes no reciben castigo? Como extensión natural de este pensamiento, ¿por qué Occidente ignora el arsenal atómico de Israel, mientras cuestiona las ambiciones nucleares de Irán?

Al mismo tiempo, hay poco entendimiento en muchos países musulmanes sobre la manera en que funcionan las democracias occidentales o cómo han evolucionado a lo largo de la historia para consagrar la máxima libertad personal. El hecho de que no haya leyes que den al gobierno el poder de intervenir, es visto con incredulidad por los musulmanes. Tanto en Yemen como en Jordania, los editores que reprodujeron los dibujos —ya aparecieron en 22 países— fueron detenidos de inmediato y sus diarios cerrados.

DOS REACCIONES. Algunas protestas fueron espontáneas, en tanto otras han sido deliberadamente manipuladas. Si bien las manifestaciones han sido en numerosos países, el número de participantes ha sido variado, desde protestas con escasa participación, hasta otras con alta concurrencia. Líderes moderados, como la principal autoridad chiíta de Irak, el Gran Ayatollah Ali Al Sistani y la principal figura de la Conferencia Islámica, Ekmeleddin Ihsanoglu, han exhortado a los musulmanes a expresar sus sentimientos de manera pacífica. Un fatwa o decreto religioso emitido por el respetado Gran Mufti de Egipto, Ali Gomaa, establece que los musulmanes deben comprender que otros atacarán su fe, y si bien deben rechazar "ese comportamiento pervertido, corresponde hacerlo con protestas pacíficas, sabiduría y una exhortación ecuánime".

Esas posturas marcan un nítido contraste con las tácticas revoltosas utilizadas por otros. Un imán danés, Abu Lahan, puede haber empezado toda la reacción al haber hecho una gira por Medio Oriente para fomentar la indignación, incluyendo la distribución de dibujos del Profeta aún más ofensivos, que dijo fueron recibidos por musulmanes en Dinamarca. El guía supremo de Irán describió el revuelo como "un complot urdido por zionistas furiosos ante la victoria de Hamas en las elecciones palestinas", pese a que los comicios tuvieron lugar cuatro meses después de la publicación de las caricaturas.

En Siria, un estado rígido aliado de Irán, donde los manifestantes incendiaron las sedes de las Embajadas de Dinamarca y Noruega, los testigos advirtieron la presencia de hombres con medios técnicos de comunicación dirigiendo a la multitud. La seguridad fue tan ineficaz que los camarógrafos acompañaron a los incendiarios hasta el interior de los edificios.

En el vecino Líbano, las autoridades afirman que un tercio de las 400 personas detenidas por incendiar la Embajada de Dinamarca y cometer actos de vandalismo en el cercano distrito cristiano, eran sirias.THE ECONOMIST | PARIS

Cuando en setiembre de 2005, el diario danés Jyllands-Posten publicó una docena de caricaturas del profeta Mahoma, sabía que estaba poniendo a prueba los límites de la libertad de expresión y del buen gusto. Pero, nunca pudo imaginar a qué extremo llegaría. Para la propia Dinamarca, esta es la mayor crisis desde la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Pero, las repercusiones en las ya distorsionadas relaciones entre Occidente y el Islam son mucho más amplias. El primer ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, lo resumió así: "Hoy enfrentamos una crisis global que tiene el potencial de escalar fuera del control de los gobiernos".

Al menos diez personas murieron hasta ahora a raíz de las protestas contra los dibujos. Varias murieron en Afganistán cuando la Policía abrió fuego contra una multitud que asediaba la base de los soldados de Noruega. Más fueron baleadas al intentar tomar por asalto una base militar estadounidense en el Sur de Afganistán. Incendiaron vehículos y lanzaron piedras.

Las Embajadas occidentales en Siria, Líbano, Indonesia e Irán fueron atacadas. Sermones en las mezquitas, desde Senegal hasta Sumatra han denunciado de manera categórica el insulto a su fe. Manifestantes en Karachi, Pakistán, quemaron una efigie del Primer Ministro de Dinamarca. En Jartum, Sudán, manifestantes enardecidos entre una multitud de 50.000 personas cantaban: "Ataca, ataca, Bin Laden". Arabia Saudita, Siria, Libia e Irán retiraron sus Embajadores de Dinamarca. Irán prohibió la importación de productos de Dinamarca, mientras los boicots de los consumidores de Medio Oriente han obligado a vaciar las góndolas de todos los productos daneses.

POSTURAS. Los gobiernos de Occidente han reaccionado con consternación y dudas. Existe creciente sentimiento en Europa de que Gran Bretaña y Estados Unidos debieron tomar una actitud de principios en defensa de la libertad de expresión, pero fracasaron. En Francia, que es hogar de la mayor minoría musulmana de Europa, —alrededor del 10% de la población— hubo sorpresa ante la relativamente conciliadora respuesta del ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, quien calificó de "insensible e innecesaria" la publicación de las caricaturas. Muchos en Francia se muestran asombrados por la renuencia de la prensa estadounidense y británica a publicar los dibujos. El 8 de febrero, tres editores y un periodista de New York Press renunciaron ante la decisión de no reproducir los dibujos, en tanto el presidente George W. Bush hizo un llamado a los gobiernos del mundo a frenar la violencia y ser respetuosos.

Por cierto, la reacción oficial de Francia ha sido mesurada. El presidente Jacques Chirac declaró que la libertad de expresión es "uno de los pilares de la república", pero agregó una exhortación "al respeto y la moderación" en su aplicación. Un editor de France Soir, un diario que fue el primero que proclamó "el derecho a hacer caricaturas de Dios", fue despedido después que reprodujo las doce caricaturas de Mahoma. Al parecer, el propietario del diario, quien es franco-egipcio, estaba buscando una excusa para librarse del editor. El resto de la prensa, junto con los que ven que es un tema que pone a prueba la capacidad de la democracia francesa de soportar los reclamos del Islam político, ha asumido una posición de creciente vigor.

Varios de los grandes diarios de circulación nacional, incluyendo Le Monde y Libération, publicaron algunas de las caricaturas para argumentar en favor del derecho a hacerlo. La semana pasada, les acompañaron Charlie Hebdo, un semanario de sátira, pese a un intento de último minuto de organizaciones musulmanas francesas de obtener una orden judicial en contra de la decisión de ese órgano de prensa. Charlie Hebdo reprodujo el texto de un Manifiesto de la Asociación de Libertades —una organización secular musulmana francesa— que argumentó que la violencia orquestada fue una advertencia desde el exterior a los musulmanes que viven en Europa: "No tienen derecho a pensar como europeos". Urgió a Occidente a ratificar la tradición europea de libertad de pensamiento.

INSULTO. Resulta comprensible que en cierta medida haya existido un sentimiento de ofensa. La actitud musulmana contra las imágenes de reconocidos profetas es bien conocida. El objetivo de proscribir imágenes es para que no se conviertan en objetos de veneración en sí mismas. Los musulmanes generalmente tienen una postura de indiferencia a las representaciones cristianas de Jesús o Moisés, a quienes el Islam también venera.

Sin embargo, en este caso, caricaturizar a Mahoma tuvo una clara intención de desafío. Varias de las imágenes fueron francamente insultantes, especialmente las que mostraron al profeta musulmán como un terrorista. Ello incentiva la sensación que ha crecido entre los musulmanes desde que Estados Unidos lanzó la guerra contra el terrorismo luego de los ataques del 11 de setiembre de 2001, que su fe está siendo calificada de violenta y criminal. Además, piadosos musulmanes creen que Mahoma, si bien mortal, es el ejemplo de la perfección del hombre: es al mismo tiempo profeta, ejemplo moral y líder político.

Los musulmanes alrededor del mundo son cada vez más sensibles ante lo que ven como doble discurso occidental. La libertad de expresión es un valor admirable, señala un legislador de Siria. ¿Por qué los predicadores musulmanes son encarcelados, mientras quienes insultan a los musulmanes no reciben castigo? Como extensión natural de este pensamiento, ¿por qué Occidente ignora el arsenal atómico de Israel, mientras cuestiona las ambiciones nucleares de Irán?

Al mismo tiempo, hay poco entendimiento en muchos países musulmanes sobre la manera en que funcionan las democracias occidentales o cómo han evolucionado a lo largo de la historia para consagrar la máxima libertad personal. El hecho de que no haya leyes que den al gobierno el poder de intervenir, es visto con incredulidad por los musulmanes. Tanto en Yemen como en Jordania, los editores que reprodujeron los dibujos —ya aparecieron en 22 países— fueron detenidos de inmediato y sus diarios cerrados.

DOS REACCIONES. Algunas protestas fueron espontáneas, en tanto otras han sido deliberadamente manipuladas. Si bien las manifestaciones han sido en numerosos países, el número de participantes ha sido variado, desde protestas con escasa participación, hasta otras con alta concurrencia. Líderes moderados, como la principal autoridad chiíta de Irak, el Gran Ayatollah Ali Al Sistani y la principal figura de la Conferencia Islámica, Ekmeleddin Ihsanoglu, han exhortado a los musulmanes a expresar sus sentimientos de manera pacífica. Un fatwa o decreto religioso emitido por el respetado Gran Mufti de Egipto, Ali Gomaa, establece que los musulmanes deben comprender que otros atacarán su fe, y si bien deben rechazar "ese comportamiento pervertido, corresponde hacerlo con protestas pacíficas, sabiduría y una exhortación ecuánime".

Esas posturas marcan un nítido contraste con las tácticas revoltosas utilizadas por otros. Un imán danés, Abu Lahan, puede haber empezado toda la reacción al haber hecho una gira por Medio Oriente para fomentar la indignación, incluyendo la distribución de dibujos del Profeta aún más ofensivos, que dijo fueron recibidos por musulmanes en Dinamarca. El guía supremo de Irán describió el revuelo como "un complot urdido por zionistas furiosos ante la victoria de Hamas en las elecciones palestinas", pese a que los comicios tuvieron lugar cuatro meses después de la publicación de las caricaturas.

En Siria, un estado rígido aliado de Irán, donde los manifestantes incendiaron las sedes de las Embajadas de Dinamarca y Noruega, los testigos advirtieron la presencia de hombres con medios técnicos de comunicación dirigiendo a la multitud. La seguridad fue tan ineficaz que los camarógrafos acompañaron a los incendiarios hasta el interior de los edificios.

En el vecino Líbano, las autoridades afirman que un tercio de las 400 personas detenidas por incendiar la Embajada de Dinamarca y cometer actos de vandalismo en el cercano distrito cristiano, eran sirias.

Median pese a la indignación

w A medida que la crisis provocada por las caricaturas del profeta Mahoma estalló y creció en las últimas dos semanas, líderes de varias organizaciones musulmanas de Estados Unidos comenzaron a trabajar en reserva para mediar entre musulmanes residentes en la Unión Europea y Occidente.

Los líderes —representan a tres organizaciones nacionales y dos mezquitas— afirman que comparten la indignación por los dibujos que fue sentida por musulmanes en los países donde las manifestaciones se hicieron violentas y sangrientas y fueron quemadas sedes diplomáticas danesas. Sin embargo, en contactos telefónicos con líderes musulmanes en la UE y en reportajes, ofrecieron el mismo mensaje a los musulmanes: frenen la violencia porque el profeta Mahoma nunca la hubiera aprobado. Están ayudando al estereotipo que presenta a los musulmanes como bárbaros. THE NEW YORK TIMES

Algún grupo aprovechó la oportunidad

Algunos analistas políticos especulan que la Hermandad Musulmana —una organización global de grupos islamistas con ramas en 70 países—puede haber tenido participación en la agitación. Parece poco probable. Por ejemplo, las protestas palestinas más vigorosas fueron encabezadas por militantes de la ostensiblemente secular Fatah y no de Hamas, que es un desprendimiento de la Hermandad. Las protestas en otros bastiones de la Hermandad, como son Egipto, Jordania y Marruecos, fueron relativamente tranquilas.

Un vocero de la Hermandad, en Egipto, acusó a algunos dirigentes políticos de "hacer un juego sucio... intentando distorsionar la imagen del movimiento islamista para que la gente diga que no es pacífico, no es democrático y está contra la libertad de expresión".

Parece más probable que fuerzas islamistas de distintas vertientes aprovecharon la oportunidad para afianzar su presencia y ratificar el sentido de combatividad musulmana que se ajusta a sus objetivos. Los recientes avances islamistas en Turquía, Irak y Egipto, así como en los territorios palestinos, han hecho más audaces a estas fuerzas.

Proclaman un espíritu grandioso

w En el sermón el viernes pasado, en la Gran Mezquita de la ciudad sagrada de la Meca, el predicador saudita, Saleh Bin Humaid, destacó el espíritu desafiante que está unificando a los musulmanes. "Un nuevo y grandioso espíritu fluye por el cuerpo de la nación de Islam", afirmó. "El mundo ya no puede seguir ignorando a una nación y sus sentimientos".

A mediados de semana, musulmanes moderados en Dinamarca, Gran Bretaña y otros países, incluyendo a clérigos en Indonesia, el país musulmán con mayor población en el mundo, exhortaban a la moderación.

También se iniciaron esfuerzos internacionales para aliviar la tensión. Una declaración conjunta emitida por Naciones Unidas, la Organización de Conferencias Islámicas y la Unión Europea (UE) condenó las protestas violentas y a la vez hizo un llamado a respetar la religión. El encargado de Relaciones Exteriores de la UE, Javier Solana, dijo que viajaría a países árabes y musulmanes para aplacar su ira. El viaje puede llevarle bastante tiempo.



Asistencia al usuario: 903 1986 Redacción Impresa: 902 0115
Redacción Digital: 902 0115 int. 440 Publicidad on line: 900 2338
Publicidad impresa: 902 3061 Clasificados: 4002141 - 131
ShoppingElPais: 903 1986  
Zelmar Michelini 1287 - Piso 4, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2008
Imprimir
Enviar nota
Tamaño de LetraAumentar el tamaño de la letraDisminuir el tamaño de la letra