Luego de haber acordado el miércoles con el presidente Tabaré Vázquez la posición oficial que asumiría el gobierno en el Parlamento respecto al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el canciller Reinado Gargano aseguró ayer que el tema "no está en el orden del día de la agenda" de la administración del Frente Amplio.
No obstante, el ministro de Relaciones Exteriores aclaró que a través de la comisión bilateral conformada entre ambos países, se procurará ampliar la cuota comercial con Estados Unidos.
Gargano reivindicó el acuerdo del Mercosur por el cual se impide a los socios a realizar acuerdos bilaterales, y defendió la posibilidad de hacerlo en bloque.
También valoró el acuerdo bilateral realizado con México y preguntó a los representantes de la oposición la razón por la que desde el restablecimiento de la democracia hasta el 2004, los lemas tradicionales no acordaron un TLC con Estados Unidos.
Las aclaraciones brindadas por Gargano no conformaron a los partidos de la oposición, quienes consideraron que el país debería procurar insistir con las negociaciones con Estados Unidos para procurar el acuerdo.
"Si se eliminan las posiciones que existen, el gobierno no se va a negar a negociar. (Pero) esto no es una razón para no ampliar los vínculos comerciales con Estados Unidos", remarcó ante los miembros de la Comisión Permanente del Parlamento.
El canciller fue convocado por el diputado nacionalista Alvaro Alonso para conocer la posición del gobierno respecto al TLC con Estados Unidos.
Acompañado por la vicecanciller Belela Herrera, el director de la cartera, José Luis Cancela y tres asesores, Gargano ingresó a sala pasadas las 16:35 horas.
El ministro prefirió sentarse en la misma banca que ocupó durante más de diez años en el Senado, para realizar su exposición y responder los interrogantes de los legisladores.
"Tenemos la posición de no concentrar esfuerzos en un solo frente, sino en todos los posibles", indicó y recordó que el programa de gobierno del Frente Amplio que ratificó la ciudadanía en octubre de 2004, no avala los tratados bilaterales por fuera del Mercosur.
Durante su intervención, el canciller alertó que la posición que expondría era "la opinión del Poder Ejecutivo" y destacó que la decisión de no incluir el TLC en la agenda no sólo respondía al presidente Vázquez, sino al gobierno de Estados Unidos, que no había incluido a Uruguay en la lista de países con los que entablará negociaciones para llegar a acuerdo antes de 2007.
CONTRADICCIONES. Al comenzar la sesión, el miembro convocante realizó una pormenorizada cronología sobre la forma que se procesó en la interna del gobierno el tema del TLC. Alonso leyó las expresiones favorables del ministro de Economía, Danilo Astori sobre el TLC en enero, relativas a que Uruguay debía "comenzar a hacer esfuerzos" para concretar el acuerdo.
Subrayó que las opiniones del jerarca fueron avaladas luego por los titulares de las carteras de Industria, Jorge Lepra y de Turismo, Héctor Lescano, mientras que el ministro de Transporte, Víctor Rossi, no objetó la alternativa y estimó que el de Ganadería, José Mujica, tuvo una posición "dual".
Destacó casi simultáneamente que el ministro de Educación, Jorge Brovetto, consideró que un acuerdo bilateral con Estados Unidos sería "un suicidio" y que el propio canciller había manifestado su posición contraria al TLC. También dijo que el subsecretario de Ganadería, Ernesto Agazzi había señalado que un TLC con Estados Unidos era como si se realizara un acuerdo "entre una sardina y un tiburón".
Alonso recordó también la repercusión que el tema tuvo a nivel de los socios de Mercosur y la advertencia que realizó el canciller brasileño, Celso Amorim, respecto a que si uno de los países miembros realizaba un acuerdo bilateral quedaba fuera del bloque.
Tras relatar la forma que el tema se procesó en el gobierno, Alonso preguntó si la administración del Frente Amplio tenía una postura sobre la eventualidad de acordar un TLC con Estados Unidos. La respuesta negativa de Gargano, fue rebatida por Alonso que consideró que la posición del canciller obedecía a un tema "ideológico".
El senador herrerista Luis Alberto Heber, también fustigó las afirmaciones de Gargano por entender que la precisión referida a que el tema no estaba en la "agenda" iba a ser el titular de los diarios y alcanzaría relevancia internacional.
Reprochó el hecho de que el gobierno del Frente Amplio desestimará la posibilidad de llegar a un acuerdo, antes de entablar las negociaciones.
Heber dijo que esperaba que se produjera un cambio de postura cuando Vázquez, Astori y Lepra viajen en mayo a Estados Unidos.
La misma visión crítica tuvo el diputado colorado, José Amorín, que consideró que en filas del gobierno aún no estaba dada la última palabra sobre el TLC y aseveró que la comisión bilateral conformada por ambos países, surgió de una iniciativa de su partido.