WASHINGTON | Humoristas y caricaturistas de Estados Unidos se ensañaron con el vicepresidente Dick Cheney por su torpeza durante una cacería de codornices, cuando hirió accidentalmente a un abogado amigo suyo, y hasta la Casa Blanca se sumaba a las bromas.
Ayer, Harry Whittington, el abogado de 78 años herido, sufrió un problema cardíaco debido a la presencia de un perdigón cerca del corazón, pero su vida no corre peligro inmediato.
Previamente, Cheney fue ridiculizado por humoristas y caricaturistas porque es conocido como un ferviente defensor del porte de armas de fuego, como un político cercano a los sectores petroleros y de la industria militar y como uno de los principales halcones de Washington, artífice de la guerra en Irak.
Whittington recibió heridas de perdigones en el cuello, el pecho y la cara el sábado, aunque el incidente se dio a conocer el domingo.
"Esto es algo que descubrí hoy sobre el incidente. Ustedes no lo saben. Resulta que Cheney torturó al hombre por media hora antes de dispararle", bromeó el popular presentador de televisión Jay Leno, en referencia a las recientes polémicas respecto a la tortura de sospechosos de terrorismo en poder de Estados Unidos.
"Cuando la gente supo que (Cheney) había disparado a un abogado, su popularidad aumentó a un 92%", dijo Leno en su talk show. "Pienso que Cheney está empezando a desvariar. Luego de que disparó al hombre, gritó: ¿Alguien más quiere decir que el espionaje doméstico es ilegal?", arremetió.
"El tipo que recibió el disparo de Cheney usaba un sombrero y una chaqueta naranjas. Cheney dijo que pensaba que era una codorniz gay", sentenció Leno. También David Letterman bromeó: "Buenos días, damas y caballeros, finalmente hemos encontrado armas de destrucción masiva: es Dick Cheney", dijo.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, se sumó a las bromas utilizando una corbata anaranjada para asegurarse de que Cheney no le dispare accidentalmente.
Al especificar el programa del presidente para la jornada, McClellan indicó que Bush recibiría al equipo de fútbol universitario estadounidense de Texas, Longhorns, y que el llamativo color naranja de los uniformes del equipo no se debía a que los jugadores teman la presencia del vicepresidente.
AP y AFP