MANSTON | AP
El aventurero Steve Fossett cumplió ayer con la meta de su travesía y logró quebrar la marca del vuelo más largo de la historia de la aviación al dar la vuelta al mundo —y un poco más— en unas 80 horas.
Fossett, un estadounidense de 61 años, aún tiene que aterrizar su avión experimental ultraliviano, el Virgin Atlantic Global Flyer, pero el control terrestre de su misión dijo que rompió el récord de 40.210 metros al volar sobre Shannon, en Irlanda.
En tres días y medio, el millonario completó el recorrido de 43.450 kilómetros a pesar de haber perdido unos 340 kilogramos de combustible al despegar del Centro Espacial Kennedy de la Florida, por una filtración.
Los vientos débiles sobre el océano Atlántico y las fuertes turbulencias en la India —que en un momento lo obligaron a colocarse el paracaídas— generaron temores de que Fossett no llegara a cumplir con su objetivo.
Fossett culminó el viernes su primera vuelta alrededor del mundo y luego alteró su ruta prevista en el Atlántico para compensar la pérdida de combustible y los vientos suaves.
Con su travesía Fossett buscaba romper el récord de 40.211 kilómetros recorridos en 1986 por el avión Voyager ultraliviano piloteado por Dick Rutan y Jeanna Yeager; y la marca de globo de Brian Jones y Bertrand Piccard, de 40.813 kilómetros en 1999.