PARIS | BEATRIZ LECUMBERRI/AFP
La ola de violencia provocada en el mundo musulmán por la publicación de caricaturas de Mahoma en algunos diarios europeos refleja el creciente desprecio hacia el Islam en el Viejo Continente, que está perdiendo peligrosamente su imagen positiva entre los países árabes, según los analistas.
Según el politólogo francés Olivier Roy, los países afectados por la violencia son aquellos en los que el régimen y ciertas fuerzas políticas tienen cuentas pendientes con Europa.
En una columna aparecida en diversos medios de comunicación, Roy recuerda que la violencia ha sido además instrumentalizada por movimientos radicales que rechazan la presencia y el intervencionismo de Europa en un determinado número de crisis de Oriente Medio.
Pero para el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de París VIII Sami Nair, autor de varios libros sobre el mundo árabe, no es cierto que exista una guerra contra Europa en el mundo musulmán y si Estados Unidos no se ve atacado es simplemente porque sus diarios no publicaron las caricaturas.
"La cólera es sólo contra algunos diarios de algunos países europeos y esta crisis favorece a los radicales de ambos lados", declaró Nair.
No obstante, Roy sostiene que la política europea ha evolucionado desde la intervención estadounidense en Irak en marzo del 2003. Sin ir más lejos, los europeos retan prácticamente en solitario a Irán en la cuestión nuclear y sus soldados sustituyen a los de Washington en Afganistán.
"Además, en Líbano, Francia adopta una postura dura con la influencia de Siria y en Palestina, Europa impone unas condiciones draconianas para mantener sus ayudas tras la victoria de Hamas", subrayó.
Los expertos coinciden en que, Jyllands Posten, el diario conservador danés que publicó las caricaturas que después fueron reproducidas en la prensa europea, fue más allá del derecho de informar y cayó en la arrogancia al pisotear los valores más sagrados de una religión.
El profesor de estudios islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid, Walid Saler Al Khalifa, subrayó que durante las semanas que siguieron a la publicación de las caricaturas en septiembre, los líderes musulmanes pidieron en vano una explicación a las autoridades danesas.
"Después, visitaron varios países árabes, en los que algunos sectores radicales, cuando supieron lo que estaba pasando, favorecieron el estallido de la crisis que se había incubado durante meses", declaró el experto iraquí.
Sin embargo, Al Khalifa admitió que la política abierta y conciliadora de Europa, sobre todo con respecto a Irak y los territorios palestinos, debería haber pesado más a su favor en esta crisis.
"Pero los que queman embajadas, no tienen el suficiente conocimiento político para actuar de una manera más responsable", lamentó.
Los expertos admitieron que en el pasado en Estados Unidos el nombre de Alá se escribió en árabe en la suela de un zapato deportivo o el Corán acabó arrojado a un vaso sanitario en Guantánamo pero no se había llegado a representar públicamente a Mahoma como a un terrorista, lo cual quiere decir que todos los musulmanes lo son.
Según Nair, el diario danés que dio origen a la crisis ha conseguido además que se confirmen las afirmaciones de Osama Bin Laden sobre el creciente desprecio europeo hacia el Islam.
"Hace algunos años, (el ex presidente de Estados Unidos) George Bush (padre) dijo que el nuevo enemigo del mundo era el Islam. La teoría del choque de civilizaciones se ha generalizado pero es un conflicto falso y fabricado", aseguró.
La furia provocada por las caricaturas del profeta, desconocida desde la publicación del libro Los versos satánicos de Salman Rushdie en 1989, ha dejado al menos 13 muertos en manifestaciones en Afganistán, Líbano y Somalia. Además, varias representaciones diplomáticas europeas fueron saqueadas y las amenazas contra aquellos países que osen despreciar a Mahoma se han multiplicado.
Existen gobiernos de países musulmanes que estimularon esta cólera hacia Occidente pero muchos están más asustados que los propios países europeos porque saben que no pueden controlar este movimiento y temen ser sus próximas víctimas, declaró Khalifa.
Relaciones peligrosas
Los conflictos entre el islam y Europa se han endurecido en los últimos años, en parte por hechos mundiales como la guerra en Irak y las tensiones israelí-palestinas, y en parte por el descontento entre los musulmanes que viven en países europeos.
Desde los decrépitos centros de inmigrantes en París hasta las deficientes condiciones de vida de la comunidad paquistaní en Leeds, Inglaterra, pasando por el desempleo, la discriminación y la falta de acoplamiento, la suma de estos factores ha llevado a los musulmanes a sentirse perseguidos y excluidos de la sociedad.
Tampoco ha ayudado el resentimiento que se ha acumulado por las guerras de Irak y Afganistán, así como la férrea posición europea ante el programa nuclear de Irán y el persistente conflicto entre Israel y los palestinos.
Muchos musulmanes además creen que Europa cae en la hipocresía cuando se refiere a la libertad de prensa, pues permite las caricaturas de Mahoma pero castiga a los que niegan el Holocausto y prohíbe otras expresiones de antisemitismo. AP