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José Bayardi | Subsecretario de Defensa Nacional
"Hubo un manejo utilitario de las FFAA" en los gobiernos anteriores
Asegura que en el pasado se evitó tocar el tema de los derechos humanos para que los militares no hicieran reclamos "presupuestales". Ley de Inteligencia incluirá "sanciones" a quienes incurran en prácticas no autorizadas

ELENA RISSO

El viceministro de Defensa, José Bayardi, aseguró que el hallazgo de restos óseos significó un "alivio" para la interna militar, porque la mayoría de los efectivos actuales no tuvieron ninguna participación en los hechos de la dictadura y por lo tanto los oficiales no quieren "ponerse un sayo que no les corresponde".

En una entrevista con El País, Bayardi (Vertiente Artiguista), aseguró que en la interna del Ministerio de Defensa no hubo dificultades para procesar las investigaciones sobre derechos humanos, y sostuvo que si en el pasado no se hizo fue porque existió un "manejo utilitario" de las Fuerzas Armadas, que implicó dejar de lado ese tema para evitar que se hicieron reclamos presupuestales.

—¿Qué balance hace del primer año en el Ministerio de Defensa?

—Este era un ministerio en el cual ante la eventualidad de un cambio de gobierno de izquierda podía haber una expectativa importante. Ha habido un nivel de interrelacionamiento muy importante con los mandos militares. Es un balance positivo. Lo que queda en el debe es la discusión del debate nacional sobre defensa, y la necesidad de reestructurar el trabajo acá adentro. Recién pudimos empezar a poner en práctica algunas normas del Presupuesto. Necesitamos seguir profundizando las transformaciones. La unificación de la logística, de las comunicaciones, y de la educación de las tres fuerzas. Es una forma importante de aprovechar los recursos. Son pasos que espero que se puedan dar este año.

—Con respecto a esa "expectativa" que existía, ¿con qué se encontró en el Ministerio?

—Más allá de que, como en todos lados puede haber algún nivel de desavenencia, yo diría que el nivel de colaboración que hubo por parte de los efectivos militares con responsabilidades fue en la casi totalidad. No hemos tenido mayores problemas.

—¿Cree que esos problemas no existieron porque no había fundamento para que así fuera o porque los militares cambiaron?

—Acá hay que retrotraernos al proceso de la dictadura. No estamos hablando de los actuales responsables de las Fuerzas Armadas. Los tiempos cambian y la izquierda está en el gobierno. Hoy si dos personas que provienen de la izquierda son parte del mando superior, al militar desde el punto de vista del deber le quedan dos alternativas: o se va para su casa, tiene el derecho de hacerlo, pide la baja; o queda sujeto al mando.

—Cuál fue el impacto entre los militares sobre la decisión del presidente de indagar sobre los hechos vinculados a violaciones de los derechos humanos?

—Yo voy a contestar la pregunta, pero la política de derechos humanos está dirigida por la Presidencia.

—¿Por qué?

—Llama mucho la atención que sea así, pero en todos los gobiernos desde 1985 hasta aquí fue dirigida por la Presidencia. Adentro del Ministerio no impactó absolutamente para nada. Quedó claro que las citaciones a los militares el Poder Judicial las mandaba al Poder Ejecutivo, y la ministra las operativizó a través de los comandantes.

—¿A qué citaciones se refiere?

—Hubo citaciones de militares que han ido a declarar. No me quiero referir a ninguno en particular. Acá se tramitaron, sin ningún nivel de tensión. No quiere decir que los temas no hayan estado en discusiones tanto con los comandantes como en conversaciones informales, pero no hubo realmente ningún problema. Esos temas no impactaron en el desarrollo del trabajo desde la puerta de 8 de Octubre en la interna del Ministerio.

—Personas que estuvieron antes en el gobierno aseguran que en el pasado los militares decían que no tenían información, pero ahora sí hay información y hasta aparecieron restos. ¿Cambió algo en los militares o faltó disposición para investigar?

—Creo que en algunas situaciones determinadas hubo falta de voluntad política. Voy a poner un ejemplo de muchos años atrás: las citaciones en la caja fuerte del general Medina. Ponían en la disyuntiva en aquel momento al doctor Sanguinetti. Uno podía tener dos caminos, cedía a eso o no. Cedía a eso y buscaba una situación jurídica y política para buscar una salida, o podía haber convocado al espectro político para otra cosa, para declarar la no admisibilidad de la situación. Si el sistema político hubiera estado firme para avanzar en una situación determinada, que no fue la que se dio, decir que hay cosas que no se van a admitir, no sé lo que hubiera pasado.

—Pero en el gobierno pasado se instaló la Comisión para la Paz, se pidió información, y nunca se dieron los datos de ahora. ¿Cambiaron los militares porque sintieron presión?

—El comandante en jefe de la Fuerza Aérea dijo que a él no se le había preguntado, él no estaba cuando funcionó la Comisión para la Paz. No obstante, es cierto que ante un cambio de gobierno como el que se procesó, era obvio que el tema iba a estar arriba de la mesa. Dada la orden por el Presidente de la República, se procedió.

—¿Si no se pudo saber antes fue porque los gobiernos de turno no quisieron?

—Sería muy fácil cobrarlo para mí. Cada uno de los actores implicaría un análisis detallado. Pero yo creo que hubo como cierta sensación de que, supongamos en el mejor de los casos sin adjudicar ninguna otra intencionalidad, dijeron ‘bueno, este tema está saldado como está saldado’. Creo que eso era una mala lectura de si estaba saldado el tema o no estaba saldado el tema. Creo que en ese contexto, la lectura de que los temas podían estar saldados así, eran desacertados. Y porque yo creo que hubo, en términos generales, un manejo utilitario de las Fuerzas Armadas.

—¿En qué sentido?

—En el sentido de decir lo siguiente: en el pasado, bueno, yo no agito mucho el tema de derechos humanos, no me pongan muchas otras demandas arriba de la mesa.

—¿Qué tipo de demandas?

—Presupuestales.

—Algo así como "yo no les toco esto, ustedes no me pidan..."

—Yo no les toco esto, ustedes no me toquen lo otro. Aunque vuelvo a repetir, no creo que esa situación haya sido la misma con los tres presidentes anteriores.

—¿Y ese "manejo utilitario" en dónde lo vio?

—No digo que lo haya visto en un caso particular. No agito el tema derechos humanos, no me compliquen mucho el escenario. Gobernar es manejar un escenario complicado, creo que esta fue una forma de manejar algún nivel de demandas. Independientemente, que creo que en el fondo hubo ex presidentes que tuvieron menos voluntad política que otros para manejar el tema. Creo que el doctor Jorge Batlle trató de manejar el tema con más voluntad que lo que lo hizo el doctor Sanguinetti. Y creo que el doctor Lacalle asume después del referéndum de 1989 y también era un gobierno nuevo en lo que había sido la historia de dominio del gobierno por parte del Partido Colorado.

—Pero desde el otro lado se dice que es al revés, y que los militares ahora colaboran porque hubo un pacto con el gobierno...

—Nunca me he enterado ni por fuentes del Poder Ejecutivo ni por fuentes militares que haya habido pacto. Sí creo que hay voluntad de asumir la superación definitiva de parte del pasado. Y si hoy usted ve, el 90% o más de nuestros oficiales, en realidad no tuvieron absolutamente nada que ver con los hechos de la época de la dictadura. No quieren ponerse un sayo que no les corresponde.

—¿Cómo impactó el hallazgo de restos óseos en la interna del Ministerio?

—Yo diría que en algunos casos pudo haber sido una situación de shock, pero fue como una situación de alivio. Lo conversamos con algunos: uno notaba que había situaciones de tranquilidad. Había más tensiones cuando no aparecieron, que cuando aparecieron.

Sanciones previstas en Inteligencia

—¿En qué va a consistir la ley de Inteligencia?

—Hay tres grandes capítulos en materia legislativa sobre Defensa Nacional: ley de Defensa Nacional, ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, y ley de Inteligencia. En el caso de la de Inteligencia, la idea es que esté claro qué es, quién tiene la responsabilidad, cuáles son las áreas que se van a atender. No es un tema que debe corresponder sólo a policías y militares, sino que debe ser competencia de sectores más vastos.

—¿Y quién va a controlar?

—Ahora estamos avanzando en la ley de Presupuesto con la designación de un coordinador para atender lo que hoy ya existe. Después va a haber que organizar los distintos estamentos. Va a tener un director, la dependencia del Poder Ejecutivo, y en mi opinión ante alguna comisión del Parlamento, que habrá que discutir cómo será

—Pero más allá de lo que surja en el debate, alguna idea se debe tener desde antes de asumir el gobierno...

—Hay ideas. Por ejemplo, definir claramente las funciones de las unidades que pueden hacer Inteligencia. Qué está permitido y qué no.

—¿Qué es lo que no se va a permitir, por ejemplo?

—En realidad no se podría sin autorizaciones —porque ya no lo permite la Constitución—, tener líneas de investigación que terminaran en pesquisas que no tuvieran ningún control. No podría hacer lo que ya hoy no se puede hacer, pero todo servicio de Inteligencia lo hace, que es espiar a las personas sin ningún tipo de autorización por parte de ningún marco jurisdiccional. Pero acá se hace, también. Y no le pasa nada al que lo hace. Tiene que estar claro qué se puede hacer, qué no, y cuál es la sanción por hacer lo que no se puede hacer.

"Personal"

Desde un punto de vista "absolutamente personal", Bayardi entiende que pedir perdón es "algo muy interior" y aseguró que después de haber conversado del tema con Seregni, no tiene claro si eso es "aplicable a las instituciones". "Tengo dudas sobre el que sea la institución la que pida perdón. Los que hacemos buenas o malas a las insttiuciones son las mujeres y los hombres que las integramos. Creo que se necesita una reflexión muy íntima. Si saliera uno y lo hiciera con mucha facilidad, tampoco me convencería".



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