Viernes 10 de febrero de 2006 | Año 88 - Nº 30353
Internet Año 10 - Nº 3466 | Montevideo - Uruguay
Inicio
Suscriptores
Reg. de usuarios
El País Móvil
Publicidad
Correo
Mapa del sitio
 Noticias
 Producción Digital
Anuarios
América del Sur
La semana en el país
Tiempo libre
Uruguayos
Diarios del mundo
MUVA
Empresariales Digitales
 Especiales
 Suplementos
 Servicios
 Participación
AVANCE | Médicos dijeron que la paciente se repone satisfactoriamente; habrá más operaciones
Mujer transplantada presentó en sociedad su nuevo rostro
La francesa de 38 años que venció una deformidadfacial con una cirugía estética revolucionaria, se mostró ante la prensa

AMIENS | AFP

Isabelle Dinoire, una francesa de 38 años que sufrió el primer transplante parcial de cara de la historia de la medicina, enseñó su nuevo rostro ayer ante las cámaras de televisión del mundo entero y confió en recuperar a partir de ahora su vida normal.

"Desde que fui operada, tengo una cara como todo el mundo. Ahora puedo abrir la boca y comer. Desde hace poco tiempo, siento mis labios, mi nariz y mi boca", aseguró la paciente en una rueda de prensa en el hospital de Amiens donde fue operada en noviembre.

Dinoire, muy maquillada para esconder las marcas de la operación y visiblemente impresionada ante los flashes, mostró que todavía no ha recuperado la movilidad de la parte inferior del rostro, sobre todo de sus labios y no consigue cerrar completamente la boca.

"Desde que salga del hospital quiero reanudar mi vida familiar y mi trabajo. Quiero recuperar una vida normal", añadió, emocionada, esta mujer rubia y de ojos azules.

La paciente tuvo dificultades enormes para expresarse y vocalizar correctamente este breve discurso que había preparado de antemano para esta primera aparición rodeada de una gran expectación.

Sin embargo, pudo beber un vaso de agua sin dificultad y consiguió esbozar una sonrisa ante las cámaras.

Algo más de dos meses después de su operación, su cara ya no se parece en nada al rostro mutilado y aterrador con el que estaba condenada a vivir desde el pasado mayo tras ser atacada por su perra.

Dinoire agradeció al hospital la atención recibida y tuvo un emotivo recuerdo para la familia de la donante, una mujer en estado de muerte cerebral.

La paciente, vestida de negro y rosa, confió en que su operación sirva de precedente y ayude a otras personas a vivir de nuevo.

Al respecto, los médicos que la operaron afirmaron que ya han pedido autorización al ministerio de Salud para realizar otras cinco operaciones similares para dar esperanza a otras personas deformadas.

Dinoire, consciente de que esta intervención ha despertado críticas y polémica en Francia, explicó que el día del ataque, a finales de mayo del 2005, se había desmayado tras ingerir medicamentos para olvidar sus problemas personales.

Cuando despertó e intentó colocar un cigarrillo entre sus labios se dio cuenta de que estaba rodeada de sangre, al lado de su perra, y sólo al mirarse en un espejo se dio cuenta de la magnitud del ataque.

"Mi vida cambió", explicó Dinoire, recordando que después de un mes y medio de hospitalización sentía miedo de salir y terror de enfrentarse a la mirada de la gente y a sus reflexiones.

Hasta ayer, la identidad de la paciente había sido mantenida en secreto por razones legales, aunque fue divulgada oficialmente por el hospital durante la rueda de prensa.

Los médicos que realizaron este primer transplante de nariz, labios y mentón, explicaron a la prensa que la recuperación de la sensibilidad y del movimiento muscular es satisfactoria.

Dos meses después de la operación, la paciente da señales de recuperar la sensibilidad. Es formidable, supera cualquier esperanza, subrayó Bernard Devauchelle, cirujano que practicó la intervención.

Proceso complicado

Los doctores mostraron a las cámaras numerosas fotografías del periodo postoperatorio para explicar el proceso seguido, que duró más de 16 horas.

Bernard Devauchelle, cirujano que practicó la intervención, trabajó bajo la supervisión de Jean-Michel Dubernard, un conocido cirujano francés que consiguió en 1998 realizar el primer transplante de mano.

Los expertos médicos explicaron que se recurrió a la donación porque un autotransplante (con piel y tejidos de la propia paciente) habría exigido unas seis o siete operaciones.

Dubernard subrayó por su parte que el transplante había sido muy complejo porque afectaba a varios tejidos, y sobre todo la piel, que es la más expuesta a un rechazo que afortunadamente no se produjo.



Asistencia al usuario: 903 1986 Redacción Impresa: 902 0115
Redacción Digital: 902 0115 int. 440 Publicidad on line: 900 2338
Publicidad impresa: 902 3061 Clasificados: 4002141 - 131
ShoppingElPais: 903 1986  
Zelmar Michelini 1287 - Piso 4, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2009
Imprimir
Enviar nota
Tamaño de LetraAumentar el tamaño de la letraDisminuir el tamaño de la letra