MALDONADO | RAUL TAVANI
Rocha y Universitario empataron sin goles en un encuentro donde el equipo peruano consiguió su propósito dado el planteamiento defensivo que presentó en el desarrollo del partido.
El equipo rochense regaló prácticamente el primer tiempo, ya que recién en los últimos 15 minutos de la primera etapa se dio cuenta que era mucho fácil intentar llegar al gol, jugando por abajo, tocando y haciendo correr la pelota en corto para abrir la férrea oposición rival.
Pero en esos últimos 15 minutos, todo lo que insinuó terminó siendo una buena intención que no pudo plasmar en el arco rival. La chance más clara, después de una excelente jugada, la tuvo Pedro Cardoso pero su remate fue contenido por el golero Juan Flores. Esa incidencia no solamente fue la más propicia para llegar al gol, sino que la única de Rocha a lo largo de todo el primer tiempo.
También es justo remarcar que en ese momento clave del partido, el árbitro chileno Enrique Osses se "comió" un claro penal que le cometió el corpulento zaguero incaico, Luis Guadalupe a Pablo Esquivel, cuando lo tomó de la cintura y lo bajó adentro del área. Sin embargo, el discreto y blandito juez trasandino, no se dio por enterado.
OTRA HISTORIA. En el complemento Rocha copó acertadamente la mitad de la cancha. Fundamentalmente por el trabajo desplegado por Caro y Magureguy, bien respaldados por Martín González. Dio la impresión de que al arrimarse al área rival en cualquier momento podía llegar el gol. Y a los 23 minutos estuvo a punto de concretarlo cuando un cabezazo de Marcelo Segales dio en el horizontal.
Pero todo este trabajo del equipo rochense se fue diluyendo. Cerca de la media hora del complemento, la presión no fue la misma. Universitario se sintió más liberado y comenzó a tocar en el mediocampo a su antojo.
Los celestes sintieron el desgaste físico y eso llevó a que aflojaran el pressing que habían sostenido. Martín González se quedó metido en su cancha, no intentó apretar más arriba y Rocha se partió en dos. No llegó más sobre el área rival y los peruanos hicieron el gran negocio, a esa altura, llevando la pelota a zona rochense y sacándole peligro a su arco.
Así pasaron los minutos finales del compromiso. Con Rocha dejando y dando todo y los incaicos dejando pasar el tiempo sin problemas. Quizás el equipo de Luis González dio más de lo esperado. Pero el cero a cero igual dejó un sabor amargo.
Mucho antes del final, estaba decretado el empate sin goles. Rocha quiso pero no pudo y Universitario ni quiso ni pudo. Como todo equipo peruano, se mostró liviano y sin figuras desnivelantes pero aguantó y se llevó lo que vino a buscar: un punto.