Por discrepar con la decisión del presidente Tabaré Vázquez de no respetar el orden de derechas para designar al nuevo comandante en jefe Carlos Díaz y por disentir con la política de designación de cargos realizada por el sucesor del general Angel Bertolotti, dos generales en actividad oficializaron ayer su pedido de pase a retiro, pocos minutos después de la ceremonia de traspaso de mando.
El responsable del Comando de Apoyo Logístico del Ejército, general Ricardo González y el Comandante de las fuerzas en Chipre, general Héctor Fígoli presentaron por escrito a Díaz el pase a retiro.
La decisión de ambos generales fue comunicada en la víspera a la titular del Ministerio de Defensa, Azucena Berrutti. Fuentes del gobierno indicaron a El País que el Poder Ejecutivo deberá elegir a dos de de una lista de cien coroneles, para que asciendan a general y suplan las dos vacantes dejadas por González y Fígoli.
Si bien la noticia no fue la más propicia para el primer día del nuevo comandante en jefe, la decisión de los dos militares no sorprendió a la interna de la fuerza de tierra, porque a través de distintas vías habían anunciado su decisión de pasar a retiro.
González, compañero de promoción del retirado Juan Córdoba, había rechazado el ofrecimiento que le realizó Bertolotti para comandar la división de Ejército I. Córdoba renunció a dicha división en 2005 por discrepar con la política de derechos humanos del presidente Vázquez En tanto, el nombre de Fígoli había sido manejado como posible sucesor de Bertolotti. No obstante, las resistencias de algunos integrantes del gobierno a su postulación, hicieron naufragar el planteo.
Ambos generales no concurrieron en la víspera al acto de traspaso de mando, que se celebró en el Comando del Ejercito. Si bien representantes de entidades sociales que congregan a los militares retirados asistieron a la asunción de Díaz, otras figuras del Ejército no lo hicieron. Sin embargo, representantes de todo el espectro político, del Poder Ejecutivo y legislativo, autoridades de entes y servicios descentralizados, diplomáticos y público en general concurrieron a la sede ubicada en la calle Garibaldi.
PERDON.En su intervención, tras ser investido como comandante en jefe, Díaz expresó su "apego a la Constitución", al tiempo que se comprometió a continuar el proceso de "modernización" del Ejército.
Más tarde, en conferencia de prensa Díaz admitió que rechaza la "tortura" y desestimó la posibilidad de pedir perdón por los hechos ocurridos durante la dictadura. El nuevo conductor del Ejército ratificó la línea impulsada por Vázquez, en materia de derechos humanos y estimó que para proseguir con la investigación interna en la fuerza de tierra sobre los ciudadanos desaparecidos, puede designar a otros generales para que lleven adelante la indagatoria junto con él.
"No he pensado sobre el tema del perdón, y no he pensado porque es un tema muy importante, hay que reflexionar mucho sobre el tema. Yo personalmente no sé si soy la persona indicada para pedir perdón. ¿Qué hice yo para pedir perdón?, ¿perdón a qué?, ¿qué hicieron mis subalternos?.
En el momento que se prueben determinadas actitudes fehacientemente, si se pueden probar, veremos lo que decide el superior, que en este caso es el presidente de la República", afirmó.
"Se está insistiendo permanentemente con la palabra perdón, como comandante en jefe puede decir que no está en los reglamentos que yo tenga que pedir perdón a nadie. No quiero emitir opinión sobre los que han dicho que yo tengo que pedir perdón, porque tampoco en los reglamentos por los cuales voy a conducir una institución, tampoco está", añadió.
Pese a reconocer que no está en sus manos la posibilidad de dar vuelta la página de la historia por los hechos de la dictadura, Díaz reconoció que "como comandante en jefe desearía que sí, en lugar de hablar de estas cosas, (se hablara) de una institución que está trabajando permanentemente a favor de la sociedad", expresó.
TORTURA. Subrayó que el que marca la línea en materia de derechos humanos "es el presidente".
"El tema derechos humanos está en la órbita del Poder Ejecutivo, se van a cumplir las ordenes que el presidente nos de. Como militar se cumplen las ordenes", aseguró ante las consultas de la prensa.
En otro orden, Díaz remarcó que reconoce "en principio que no estoy de acuerdo con la tortura, en segundo lugar creo que ninguno de los que estamos acá uniformados o no estemos de acuerdo de infligirle daño a otro, no estoy de acuerdo con la tortura. El determinar todo ese tipo de elementos está en Poder de la Justicia y en poder del presidente", puntualizó.