El Ministerio de Salud Pública (MSP) admite que se requieren una serie de cambios profundos en la estrategia de combate de la "epidemia" de accidentes de tránsito. En este sentido, una de las medidas que se ha propuesto reactivar es la implementación de topes de alcohol en la sangre más "restrictivos" para los conductores. El tema ha estado en la agenda de la Comisión Nacional de Prevención y Control de Accidentes de Tránsito e incluso existe un proyecto de modificación a estudio de Presidencia.
El director general de Salud, Jorge Basso, dijo a El País que la cartera insistirá en la necesidad de "revisar" los parámetros actualmente permitidos por la ley 16.585, de modo de adecuarlos a los niveles que se permiten en el Mercosur.
En esa norma, se establece un tope máximo para los conductores de ocho decigramos de alcohol por litro de sangre. Sin embargo, el resto de los países del bloque regional sólo tolera cinco decigramos de alcohol por litro, y en otros países existen incluso índices más bajos.
El punto ha sido también un reiterado planteo del Ministerio del Interior. El director de Relaciones Públicas de la Policía Caminera, comisario Fernando Rolando, dijo a El País que los valores actuales son "extremadamente altos" y que representan un "peligro" para la seguridad vial. En 2005, un 14% de los conductores que protagonizaron accidentes de tránsito presentaban altos niveles de alcohol.
Especialistas como Rodolfo Vázquez han establecido que el valor vigente en la legislación uruguaya deja de libre de responsabilidad legal al 26% de los conductores generadores de accidentes graves.
"FRACASO". El director compartió las principales conclusiones de una reciente investigación premiada por la Academia Nacional de Medicina (El País, 22/01/06) que advierte un total fracaso en las políticas de prevención de accidentes de tránsito y también que es necesario aplicar "modificaciones sustantivas". Los siniestros son la primera causa de muerte de los jóvenes y también de los niños.
"Esto tiene que ver con los grandes déficit que tiene el país en la lucha de las enfermedades crónicas, que están estrechamente vinculadas a los hábitos", apuntó. A su criterio, la problemática requiere una respuesta "integral" e "intersectorial" que involucre a todos los organismos relacionados.
El jerarca admitió que existe un subregistro del número de accidentes, y que a pesar de que los siniestros son de notificación obligatoria en el MSP, ésto no siempre se cumple. Para intentar enmendar esta situación, la cartera comenzará a relevar en principio las bases de datos existentes en distintos organismos. El BSE remitirá al Ministerio su propio registro.
Basso también consideró vital que el Ministerio de Transporte avance en la conformación de un Registro Nacional de Infractores, que impida lo que ocurre actualmente: una persona puede perder su libreta en un departamento, pero puede seguir manejando en otro.