WASHINGTON | EFE, ANSA y AFP
Nunca nos rendiremos ante el terrorismo", dijo ayer el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en su anual discurso de Estado de la Unión ante el Congreso de su país. Durante su intervención —varias veces interrumpida por el aplauso de los congresistas— el mandatario defendió el programa de espionaje telefónico al que calificó de "esencial" para proteger la seguridad interna, pidió un mayor control de la inmigración y exigió la prohibición de la clonación humana "en todas sus formas".
Asimismo, destacó que Estados Unidos es una nación "adicta al petróleo", y deberá quebrar esa dependencia "por medio de la tecnología".
MEDIO ORIENTE. Según se desprende de las palabras de Bush, es impensable un retiro de las tropas estadounidenses de Irak en un corto plazo.
"Nuestra nación sólo tiene una opción: debemos cumplir nuestra palabra, derrotar a nuestros enemigos y apoyar a los militares estadounidenses en esta misión crítica. Una retirada repentina de nuestras fuerzas en Irak supondría abandonar a nuestros aliados iraquíes a la muerte y la prisión", dijo.
"Todo el país", añadió, "agradece el sacrificio de los soldados estadounidenses caídos en el conflicto, que ya superan la cifra de los 2.200, y de sus familias".
Siguiendo con el Medio Oriente en su discurso, Bush invitó al movimiento islámico Hamas, que ganó las elecciones legislativas palestinas, a "desarmarse" y "a reconocer a Israel como estado". A Irán le pidió "dejar de patrocinar el terrorismo" y se comprometió a no permitir que el régimen de ese país "se dote de armas nucleares".
"Aceptamos la llamada de la historia para liberar a los oprimidos y hacer avanzar este mundo hacia la paz; nunca nos rendiremos frente al mal y la amenaza terrorista", dijo el mandatario estadounidense.
Una de sus herramientas en esa lucha, el polémico programa de espionaje interno autorizado por su gobierno para controlar a presuntos terroristas, "sigue siendo esencial para la seguridad de EE.UU.", sostuvo Bush.
ADICCION. En otro momento del discurso, Bush llamó a reducir en un 75% las importaciones de petróleo de Estados Unidos desde Medio Oriente para 2025, para liberar al país de su "adicción" de energía con esa región. Para eso anunció la "Iniciativa Energía de Avanzada" un plan que prevé la investigación de nuevas tecnologías para la generación de energía y la promoción de vehículos con combustibles limpios.
En materia científica, el presidente instó al Congreso a prohibir la clonación humana "en todas sus formas" a la que calificó como uno "de los abusos más atroces de la investigación médica".
"La vida humana es un don de nuestro Creador y eso no debería ser ignorado, devaluado o puesto a la venta", añadió.
INMIGRACION. El presidente Bush afirmó además que Estados Unidos necesita hacer más estrictas sus normas de inmigración y reforzar la protección fronteriza, y reiteró su propuesta de un programa de trabajadores temporales.
Al mismo tiempo, descartó la posibilidad de que su Gobierno respalde una amnistía para millones de extranjeros que se encuentran indocumentados en el país. Por ello, manifestó, Estados Unidos necesita fronteras más controladas y seguras.
Juez Alito
El Senado de Estados Unidos confirmó ayer la designación del juez conservador Samuel Alito a la Suprema Corte de Justicia, como quería el presidente, George W. Bush, acusado por la oposición de inclinar al máximo tribunal en su favor.
Alito —que sustituirá en el cargo a la más moderada Sandra O’Connor— obtuvo 58 votos a favor y 42 en contra. ANSA