Alan Greenspan abandonó ayer la presidencia del Banco Central (Fed) de Estados Unidos, dejando el cargo a Ben Bernanke, luego de haber dirigido durante más de 18 años la política monetaria de ese país. Su última decisión al frente del organismo fue aumentar la tasa básica de interés a su mayor nivel en casi cinco años.
Greenspan, de 79 años, se convirtió en maestro en el arte de los discursos ambiguos, en los que los operadores financieros podían entender una cosa y su contrario.
Durante casi dos décadas, Greenspan, calvo, encorvado, con el rostro semioculto detrás de gruesos anteojos, con una voz apenas audible, manejó el banco central estadounidense con la zanahoria y el garrote, mostrándose tranquilizador en períodos de crisis y severo para calmar la euforia.
Nombrado presidente de la Fed —sin haber sido antes gobernador— por el presidente republicano Ronald Reagan en 1987, Greenspan tuvo rápidamente su bautismo de fuego con el mini-crack bursátil que sacudió a Wall Street en octubre del mismo año.
LEGADO. Pero fue su decisión de luchar contra la inflación, endémica en la década de los 80, lo que le haría ganar su reputación. Luego de hacerla descender a una cifra, no dejó de usar el arma de las tasas para contenerla.
Conciente del peso de sus palabras, sus discursos, que escribe a menudo en el baño, están siempre marcados por una extrema prudencia en la expresión.
Su más famoso comentario sobre la exuberancia irracional de los mercados en diciembre de 1996, fue cuidadosamente envuelto en una reflexión sobre la explosión de la burbuja financiera en Japón.
Fue decisivo para hacer frente a la crisis financiera asiática de 1998, sin hablar de la conducción de una serie sin precedentes de bajas en las tasas de interés desde los atentados del 11 de setiembre de 2001, cuando la economía salía de la recesión.
Su política de reducción de tasas —que cayeron a 1% en junio de 2003— permitió la recuperación de la demanda, pero desde la aparición de señales de inflación recurrió a aumentos regulares, hasta llegar al nivel actual de 4,5 tras el aumento de la víspera.
El también presidente republicano George W. Bush rindió homenaje a su trabajo, enumerando sus logros, como si se refiriera a un general que hubiera alcanzado la gloria en el campo de batalla.
Durante casi 20 años, el presidente Greenspan dirigió nuestra economía a través de alzas y bajas. Bajo su certera dirección Estados Unidos experimentó un crack bursátil, crisis financieras en México y Asia, dos recesiones, escándalos empresariales, shocks provocados por catástrofes naturales devastadoras o un ataque terrorista en el corazón del centro financiero estadounidense, declaró el mandatario.
Greenspan se ufana de entenderse bien tanto con los demócratas como con los republicanos, aunque su filiación política con éstos es clara.
Pero aunque la lucha contra la inflación siempre fue su dogma, supo mostrarse flexible respecto a los déficit. Cuando Bush decidió a su llegada a la Casa Blanca en 2001 reducir los impuestos, Greenspan lo apoyó, aunque el presupuesto federal súbitamente cayó en rojo.
Sus detractores le reprochan este acomodamiento. Cuando estábamos en el poder con Bill Clinton, él nos decía que el déficit (presupuestario) era el mayor problema que enfrentaban los estadounidenses, se quejaba el año pasado e líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid.
¿Por qué no le dice ahora a los republicanos que el mayor problema es esta deuda que ellos crearon? se indignó el congresista, cuando la Casa Blanca prevé para 2006 un déficit presupuestario de U$S 400.000 millones.
De la misma manera, economistas como Paul Krugman estiman que la decisión de Greenspan de dejar las tasas muy bajas en los últimos años, reduciendo así el costo del dinero, es una de las causas de la fuerte alza de los precios en el sector inmobiliario y de la formación de la burbuja especulativa.
TASAS. En la última reunión presidida por Greenspan, el banco central estadounidense decidió aumentar la tasa federal del 4,25% al 4,5%. Fue la decimocuarta vez que el instituto aumenta esa tasa desde que empezó a hacerlo hace 19 meses.
El aumento encarecerá el precio del dinero para millones de consumidores estadounidenses y empresas ya que los bancos comerciales seguramente aumentarán pronto su tasa preferencial en un cuarto de punto, así como también para la deuda externa de varios países entre los que se cuenta Uruguay. Antes de la reunión mantenida el martes por la Junta, esa tasa era del 7,25%.
Muchos economistas privados creen que la Reserva Federal aumentará la tasa por lo menos una vez más, en su próxima reunión del 28 de marzo. Sin embargo, el banco central modificó ayer su declaración para dar al sucesor de Greenspan, Ben Bernanke, más amplitud para maniobrar.
El director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay y ex presidente del Banco Central, Julio de Brun, dijo a El País que la tendencia más firme es que produzca un ajuste más en la tasa para luego estabilizarse.
El buen nivel en las tasas internacionales y el bajo costo para la captación de depósitos en el mercado local hizo que la colocación de dinero en el exterior constituyera una fuente relevante de ganancias para el sistema financiero uruguayo.
Sin embargo para De Brun "tarde o temprano" habrá un incremento en las tasas de los depósitos en el mercado local. Esto estará determinado por la posible reactivación de la demanda de crédito para lo cual los bancos deben atraer depósitos.
Operadores de mesas de cambio coincidieron en que el mercado ya descontó que va a haber una suba de 0,25% más durante 2006, manteniéndose constante luego. Bernanke, ex miembro de la junta directiva del banco que desde mediados del año pasado ha sido el principal asesor economista del presidente George W. Bush, mañana a Greenspan y será su 14to director desde que fue creado el banco central en 1913.
La Fed dijo que quizá sea necesario "prolongar la política de firmeza", para mantener a raya la inflación. Fue una diferencia leve respecto al encuentro de diciembre, cuando indicó que "seguramente será necesaria una política de firmeza mesurada".
Con información de AFP y AP
Larga trayectoria
1987. El presidente republicano Ronald Reagan nombra a Alan Greenspan como presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Ese mismo año debe enfrentar una fuerte crisis en Wall Street
1991. Es nombrado para un segundo mandato bajo la presidencia de George Bush, también republicano.
1996. Tercer mandato bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton
1998. Acuerda con los bancos para evitar una catástrofe financiera
2001. Para hacer frente a la recesión baja los tipos de interés a mínimos históricos
2004. El republicano George W. Bush lo ratifica en el cargo por quinta vez
AYER. Preside la reunión de la directiva de la FED por última vez