Un documento elaborado por técnicos Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó levantar el secreto bancario para asegurar el cobro de impuestos y aportes a la previsión social.
El organismo instó al gobierno a crear juzgados especializados e ir hacia la unificación de las tareas recaudatorias de Aduanas y el Banco de Previsión Social (BPS) en la Dirección General Impositiva (DGI).
Esta hoja de ruta fue planteada por una misión del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI que visitó Uruguay en junio de 2005 y cuyo informe concluyó que las administraciones tributarias y aduaneras "enfrentan una situación de deterioro institucional considerable".
Una misión similar vendrá al país en marzo para brindar asistencia técnica, dijeron a El País fuentes del FMI.
Según los técnicos "se debe facilitar el acceso a la información del sistema financiero con la finalidad de poder ejecutar los activos financieros del contribuyente con deuda morosa de cobro pendiente".
Para la misión del FMI debería darse prioridad a la "modernización" y "fortalecimiento institucional" de la DGI para que "eventualmente integre" en su seno a la Dirección Nacional de Aduanas (DNA).
En paralelo y luego que haya "avanzado lo suficiente" la modernización de la DGI, se debería "integrar" la función de recaudación y gestión del BPS en DGI.
Los técnicos sostuvieron que los objetivos de la reforma tributaria dan argumentos "adicionales" a la concentración de la recaudación en la DGI.
Dado que la técnica recaudatoria del proyectado impuesto a la renta individual "es intrínsecamente similar" a la de los contribuciones controladas por el BPS se recomienda "evitar la duplicación de esfuerzos y unificar esta función bajo la responsabilidad de la DGI", dice el documento.
Para el organismo la progresiva caída de los aranceles hace que la DNA concentre su recaudación en IVA e impuestos selectivos a la importación lo que "jugaría a favor" de la integración con Impositiva. Para el corto plazo se recomendaron acciones de coordinación entre las tres agencias lo que ya está parcialmente en práctica.
El documento del FMI reiteró la conveniencia de convertir a la DGI en una "agencia autónoma" y recordó un informe de 2003 donde se resaltó que una "parte de los problemas" de Impositiva "se originaban en la pertenencia a la Administración Central con las consiguientes restricciones en el manejo de recursos".
EVALUACION. La misión consideró que el BPS "ha tenido avances significativos" desde la década del 90 en relación a Aduanas y la DGI que "han quedado muy rezagados". El FMI recomendó "potenciar" el área de fiscalización del BPS —la que tendría las "mayores debilidades"— a la vez que recordó que el personal de esa área no tiene régimen de incompatibilidad ni dedicación exclusiva.
Para no distraer recursos de fiscalización los consultores recomendaron eliminar la norma que hace obligatoria la comprobación de "todas" las denuncias que hacen los trabajadores ante el BPS. Una de las "alternativas" sería que las denuncias se derivasen al Ministerio de Trabajo y que sólo trate el BPS las que tengan "implicancias claras de fraude tributario".
El FMI consideró que la DNA tiene un sistema informático "idóneo y capaz" de un control adecuado del comercio exterior, aunque sostuvo que las fuertes restricciones de recursos unidas a las "sospechas de corrupción generalizada en algunos sectores claves" han impedido "una modernización imprescindible".