Viernes 3 de febrero de 2006 | Año 88 - Nº 30346
Internet Año 10 - Nº 3459 | Montevideo - Uruguay
Inicio
Suscriptores
Reg. de usuarios
El País Móvil
Publicidad
Correo
Mapa del sitio
 Noticias
 Producción Digital
Anuarios
América del Sur
La semana en el país
Tiempo libre
Uruguayos
Diarios del mundo
MUVA
Empresariales Digitales
 Especiales
 Suplementos
 Servicios
 Participación
LIGA | EL OMNIBUS DE LA DELEGACION DE TROUVILLE FUE APEDREADO Y DOS PERIODISTAS DE LA CAPITAL AGREDIDOS POR PARCIALES ALTERADOS
En Soriano hubo desproporcionados hechos de violencia

La violencia en las canchas de básquetbol —afortunadamente menguada después de los anuncios a comienzos de diciembre de drásticas disposiciones— tuvo empero en la noche del lunes un lamentable rebrote, que obligó a que el partido en Mercedes, entre Soriano y Trouville, fuera suspendido por los jueces a falta de 35.5 segundos cuando el visitante ganaba por 7 tantos.

La violencia continuó más tarde cuando el ómnibus de la delegación de Trouville fue seriamente apedreado, sufriendo la rotura del parabrisas y dos vidrios laterales. Afortunadamente la delegación no se encontraba en el interior del mismo, ya que estaba cenando en el club Remeros. Sí, en cambio, estaba el chofer del vehículo, quien de pura casualidad no sufrió herida alguna pese a la magnitud de la agresión protagonizada por varias personas que llegaron al lugar en motos.

PERIODISTAS. Los incidentes en el estadio, que promovieron que parte del público se volcara sobre el campo de juego dando motivo a los jueces a suspender el encuentro, se suscitaron a raíz de un altercado entre los periodistas radiales de Sport 890 —el relator Diego Jokas y el comentarista Federico Buysan— con un informativista de una radio mercedaria —Leonardo Armand Pilón— y otras personas que lo acompañaban. Cabe apuntar que el informativista local había antes insultado soezmente al técnico de Trouville, Yayo González y que los efectivos policiales, advertidos del asunto, en lugar de sacarlo del estadio lo acompañaron hasta la bancada de prensa, donde relataban Jokas y Buysán, y le permitieron sentarse allí.

A escasos segundos de terminar el encuentro, los dos periodistas capitalinos le solicitaron a quienes los rodeaban (precisamente uno de ellos el informativista referido) que no fumaran cerca de ellos, lo que fue respondido con insultos y lanzándole el humo en el rostro de los periodistas. A partir de allí se generalizó una trifulca entre los dos periodistas capitalinos y varios partidarios de Soriano encabezados por Leonardo Armand Pilón, a esa altura bastante alterados porque el equipo locatario parecía encaminarse a la derrota.

El incidente promovió además que el público de la tribuna de enfrente invadiera el rectángulo de juego, aparentemente con el propósito de observar mejor lo que ocurría, lo que motivó que los jueces suspendieran el encuentro.

En el formulario de los árbitros quedó estampado que en el momento de retirarse de la cancha, los tres fueron insultados y salivados por parte de la parcialidad de Soriano.

DETENIDOS. Como consecuencia de los incidentes, la policía retiró de la cancha a los periodistas Buysán y Jokas, a quienes llevó detenidos, dejándolos libres luego de dar testimonio de los hechos. También detuvo al informativista Armand Pilón, que provocó el incidente. Cabe consignar que los periodistas capitalinos salieron del estadio bajo una desproporcionada lluvia de insultos.

Más tarde se produjo la pedrea al ómnibus de Trouville arriba mencionada.

TROUVILLENSE. Aníbal Ramela, un destacado vocero del club de Pocitos que acostumbra escribir vía mail las crónicas partidarias de los encuentros de los rojos, tuvo la siguiente visión sobre lo acontecido: "Una pena realmente que el partido no hubiera finalizado con nuestra victoria, porque hubiera sido justo festejar en el momento, en la cancha, en caliente, luego del tremendo esfuerzo del equipo, y no tenerse que ir calladamente al vestuario observando los incidentes generados cobardemente por unos pocos parciales mercedarios que provocaron y agredieron a un sector de la prensa capitalina radial. Esos mismos cobardes, descerebrados, que, mientras la delegación y los hinchas cenábamos en el Club Remeros de Mercedes, apedrearon el ómnibus de la delegación rompiéndole dos vidrios laterales y el parabrisas del lado del chofer. Lamentablemente, en la cancha, una vez más, la policía, como también pasó tiempo atrás en Salto, no actuó con la imparcialidad debida y protege y encubre a los agresores y lo que es peor acciona en forma agresiva contra los visitantes cuando estos lo único que hacen es defenderse de las agresiones recibidas. Por el bien de la Liga, esto es algo que merece estudiarse y corregirse, para empezar, separando claramente la parcialidad visitante de la local, y dándole a la prensa capitalina la seguridad requerida para cumplir con su labor".

VERSION POLICIAL. Nuestro corresponsal en Mercedes, Humberto Ramírez, accedió a la versión oficial de la Jefatura de Policía de Soriano, la que señala que "próximo a la finalización del encuentro se suscitó un incidente entre un periodista de un medio de prensa capitalino y un simpatizante del equipo local, lo cual motivó la suspensión del partido ante la reacción del público. Conducido el periodista Diego Jokas a la Seccional Policial, expresó que se encontraba relatando y se le acercó la otra parte exigiéndole que hiciera comentarios sobre la actuación de los jueces, echándole humo de cigarro a él y a su compañero de trabajo, Federico Buysan, provocando su reacción, con intervención de personas que los separaron. No hubo lesionados. Al comparecer también el involucrado, corroboró lo expresado por el periodista capitalino, señalando que lo hizo en un momento de ofuscación con los jueces. No hubo lesiones externas y enterada la Justicia, dispuso no privación de libertades y elevación de antecedentes a la Sede Judicial".

FUTURO. Obviamente que el asunto tendrá consecuencias deportivas para Soriano. Por lo pronto es casi un hecho que habrá de perder el punto que en la cancha ya casi había resignado ante Trouville, pero quizás la pérdida de puntos vaya más allá y se le quiten algunas otras unidades, lo que comprometerá deportivamente el esfuerzo hecho por el club. Es lamentable que un grupo siempre pequeño de hinchas exaltados termine por arruinar los esfuerzos de otros, pero las faltas graves, sean cometidas por muchos o pocos, deben pagarlas los clubes que cobijan a esos hinchas si es que se pretende erradicar la violencia de las canchas de básquetbol. No hay otra forma.



Asistencia al usuario: 903 1986 Redacción Impresa: 902 0115
Redacción Digital: 902 0115 int. 440 Publicidad on line: 900 2338
Publicidad impresa: 902 3061 Clasificados: 4002141 - 131
ShoppingElPais: 903 1986  
Zelmar Michelini 1287 - Piso 4, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2009
Imprimir
Enviar nota
Tamaño de LetraAumentar el tamaño de la letraDisminuir el tamaño de la letra