El grupo radical, Hamas, entre cuyos objetivos está la destrucción de Israel, ganó las elecciones legislativas palestinas del miércoles contradiciendo todas las encuestas de boca de urna que daban la victoria al oficialista Fatah.
Hamas, que obtuvo 76 de las 132 bancas, tendrá así una responsabilidad de gobierno después de estar detrás de gran cantidad de atentados contra israelíes y aunque no descartó dejar las armas, en los últimos tiempos se ha mostrado más tolerante a una tregua compartida con Israel. Sin embargo, analistas consideran la victoria un golpe a la llamada "hoja de ruta", el plan de paz promovido por Estados Unidos. El presidente George W. Bush ya descartó la posibilidad de dialogar con Hamas.
La victoria de Hamas se suma a una tendencia regional de elegir por las urnas, a grupos islamitas contrarios a Occidente, la contracara del plan democratizador de Estados Unidos para Medio Oriente. En Irak, por ejemplo, las elecciones han traído una mayor tendencia al fundamentalismo y un acercamiento entre Bagdad y Teherán, impensado hace unos años.