WASHINGTON | STEWART M. POWELL/ HEARST NEWSPAPERS
Las naciones del mundo no pueden darse el lujo de imponer un embargo sobre las exportaciones de Irán como una forma de castigar a Teherán por su presunta búsqueda de armas nucleares, según la conclusión alcanzada por un prominente investigador del mercado petrolero.
"El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas le estaría haciendo más daño al mundo que a Irán si restringiera las exportaciones petroleras de Irán", afirmó John Lichtblau, el director de la Fundación de Investigación sobre la Industria del Petróleo, la cual sigue de cerca los mercados del petróleo en escala internacional. "La Organización de Naciones Unidas pudiera restringir otras exportaciones iraníes o limitar las importaciones iraníes de equipamiento militar, pero yo no veo al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas imponiendo sanciones sobre el petróleo de Irán".
El centro de análisis y resolución de problemas donde trabaja Lichtblau, con sede en Nueva York, ha estado estudiando de cerca los temas internacionales del petróleo desde 1944.
Estados Unidos y tres naciones de la Unión Europea — Alemania, Gran Bretaña y Francia —están pugnando por una acción del Consejo de Seguridad de la ONU en contra de Irán. La maniobra llega en respuesta a la amenaza de Irán en lo tocante a detener la cooperación voluntaria con la Agencia Internacional de Energía Atómica, mediante la obstrucción de inspecciones en sitios nucleares de Irán.
amenaza. Irán afirma que ya empezó a remover sellos de la ONU sobre el equipamiento usado para enriquecer uranio — producto que puede ser usado para generar electricidad o, con mayor enriquecimiento, producir armas nucleares.
El atolladero cada vez más profundo ya le inyectó incertidumbre a los mercados del petróleo por todo el mundo, ocasionando un aumento del precio del barril de crudo, en un punto dado de la semana pasada, hasta 65.05 dólares, lo cual constituye su máximo nivel en tres meses.
Irán produce aproximadamente 4.2 millones de barriles de petróleo al día, lo cual equivale aproximadamente a 5 por ciento de la producción mundial diaria. Irán también exporta 2.7 millones de barriles, principalmente a Japón, China, Corea del Sur, Taiwan y Europa.
Estados Unidos no importa petróleo de Irán. Sin embargo, el precio del petróleo comprado en el extranjero e importado a Estados Unidos podría aumentar incluso más a causa de cualquier medida enfocada a impedir que el petróleo iraní llegue al mercado mundial. Los socios productores de petróleo de Irán en la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) no tienen la capacidad de producción adicional, misma que se necesita para compensar cualquier pérdida de petróleo iraní en el mercado mundial a consecuencia de un embargo petrolero por parte de Naciones Unidas, destacó Lichtblau.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, juró el viernes de la semana pasada que continuarían las discusiones con aliados europeos e integrantes de los 15 países que conforman el Consejo de Seguridad de la ONU para definir el siguiente paso en esfuerzos diplomáticos con miras a convencer a Irán de que detenga su búsqueda de tecnología nuclear, la cual puede ser usada tanto en la producción de energía eléctrica como de armas nucleares.
Bush dijo que era "inaceptable" que Irán buscara el "los conocimientos técnicos" que se requieren en el desarrollo de armas nucleares, agregando que "es lógico que un país que ha rechazado peticiones diplomáticas sea enviado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas".
"Nosotros queremos que el resultado final sea aceptable, que vaya a generar paz, lo cual equivale a que los iraníes no tengan un arma nuclear con la cual chantajeen y/o amenacen al mundo", declaró el Presidente Bush en una rueda de prensa conjunta con la Canciller alemana, Angela Merkel, quien estaba de visita.
En Londres, el Secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, volvió a calificar las sanciones en contra de Irán en términos de "prematuras", agregando: "Nuestro enfoque es firme, pero, de la misma forma, debe ser un enfoque sensible y paciente, el cual garantice la continuación del consenso internacional, en grado muy sustancial, que nosotros hemos erigido".
El Congreso Judío de Estados Unidos exhortó a este país y sus aliados a que frustren el desarrollo de presuntas armas nucleares por parte de Irán, debido a que Teherán pudiera usar algún día esas armas para "intimidar" a naciones del Golfo Pérsico que le suministran petróleo al mundo industrializado.
Si a Irán se le da "el poder de controlar todo el petróleo del Golfo Pérsico, eso representaría una amenaza para Estados Unidos, Europa, China y Rusia", advirtió Neil Goldstein, el director ejecutivo del Congreso Judío de Estados Unidos.
Por su parte, el Presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, juró seguir con el desafío, desechando la posibilidad de las sanciones internacionales y prometiendo "seguir por el camino de la producción de energía nuclear".
El mandatario iraní agregó: "El pueblo de Irán no permite que personas extranjeras obstruyan su progreso".
Israel se está preparando
Israel no aceptará bajo circunstancia alguna que Irán obtenga armas atómicas y "se prepara" en caso de que la diplomacia fracase, a fin de frenar las aspiraciones nucleares del régimen de Teherán, dijo el ministro de Defensa Shaul Mofaz.
En un discurso pronunciado en una conferencia académica, Mofaz se abstuvo de decir si Israel piensa adoptar acciones militares para frenar el programa nuclear iraní, pero indicó que este país "no piensa aceptar de manera alguna" que Irán "obtenga capacidad nuclear". Añadió que Israel "debe tener la capacidad de defenderse ... y eso es lo que estamos preparando".
Irán dijo que su programa nuclear es con fines pacíficos. Pero tanto Israel como Estados Unidos acusan a Irán de tratar de fabricar armas de destrucción masiva.