RICARDO SOSA
El gobierno logró cerrar ayer casi todas las necesidades de financiamiento externo para 2006 a través de la ampliación del bono global 2022 en U$S 500 millones, el mayor monto emitido en la historia del país.
El equipo económico estudia utilizar parte de esos fondos para adelantar pagos a organismos internacionales —como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Interamericano de Desarrollo— que fueron concertados a tasas elevadas durante la crisis de 2002, dijeron a El País fuentes de gobierno.
Los informantes precisaron que el monto emitido ayer no aumentará la deuda neta del país, en la medida que los fondos se mantendrán como reservas asegurándose así ante un eventual cambio en las actuales condiciones favorables para los mercados emergentes.
Esto tendrá un costo financiero para el gobierno dado que la rentabilidad que obtenida por invertir ese dinero en el exterior, del orden de 4%, es menor a la que se paga por los intereses de los bonos, en este caso, 7,52%. "Hay mayor costo pero estamos asegurando el dinero ante cambios en los mercados", dijo un alto funcionario recordando una frase clásica en el mercado que sostiene que "el efectivo es el rey".
Astori dijo que las cifras en que se cerró la emisión son "precrisis" y "absolutamente comparables" al momento en que Uruguay ostentaba el grado de inversión otorgado por las calificadoras internacionales.
El gobierno lanzó originalmente U$S 300 millones que se sumarían a los U$S 200 millones del global 2022 emitidos en noviembre. Sin embargo la demanda fue tan grande —U$S 1.636 millones— que decidió ampliar la colocación hasta U$S 500 millones conservando el precio de 104,50.
La ampliación de ayer fue a una tasa nominal de 8% pero dado que el precio estuvo por encima de la par el rendimiento efectivo es de 7,52%. Esto resalta con el 8,2% de la emisión original del bono 2022 del 15 de noviembre pasado, logrando una reducción de 50 puntos básicos sobre los títulos de referencia de Estados Unidos.
Acompañado por el director de la Unidad de Gestión de la Deuda Pública y representante uruguayo ante los organismos internacionales, Carlos Sténeri, el ministro dijo que "sigue vigente" la idea de adelantar pagos con el FMI "en la medida que resulte conveniente".
A la vez dejó abierta la posibilidad de "mejorar la composición" entre deuda local e internacional. Así el Estado podría lograr en el exterior financiamiento que tenía previsto conseguir a través de deuda doméstica. Por ello indicó que el gobierno "no descarta" nuevas emisiones internacionales a pesar de estar casi en el tope de lo que preveía conseguir.
Para 2006 se preveía colocar bonos internacionales por U$S 550 millones a los que se suman los U$S 450 millones de prefinanciamiento logrado en 2005. En tanto, se planea emitir U$S 433 millones en bonos y letras locales además de los U$S 930 millones prestados por los organismos internacionales.
Por otra parte, el equipo económico prevé aplicar operaciones puntuales de canje de títulos de vencimiento de corto y mediano plazo por otros papeles que venzan a mayores plazos.
Fuentes financieras opinan que una operativa de ese tipo podría no ser complicada, en la medida que existen tenedores con fuertes participaciones en un mismo título. Ayer por ejemplo fueron 150 inversores los que completaron el libro de demanda y algunos, según Astori, presentaron "solicitudes muy importantes".
La colocación estuvo a cargo de los bancos UBS y Deutsche Bank y se repartió un 97% en el exterior —casi en partes iguales entre inversores de Estados Unidos y Europa— y el restante 3% en Uruguay.
En el mercado local las AFAPs están casi al tope en las colocaciones que pueden hacer en papeles del Estado —están en 59,5% y el máximo es 60%—donde se incluyen las compras de bonos globales.
Los corredores de la Bolsa de Valores de Montevideo lograron una participación minoritaria en la emisión de ayer, aunque consiguieron entrar dentro del listado de ofertas.
Analistas locales e internacionales destacaron a El País la prudencia del gobierno al asegurar el financiamiento para todo 2006.
Pablo Goldberg, de Merril Lynch, dijo que Uruguay podría amortizar la deuda doméstica o recomprar deuda con estos fondos y consideró "menos necesario" adelantar los pagos con el FMI.
El economista Jorge Caumont alabó la "estrategia conservadora" del gobierno, dado que "cuando haya que pagar los vencimientos de 2006 y 2007 la situación de liquidez mundial tal vez sea otra y las tasas sean más elevadas".
Se excedió tope anterior para deuda
El Tribunal de Cuentas de la República (TCR) sostuvo que el gobierno sobrepasó el tope legal de emisión cuando en noviembre del año pasado lanzó el bono global 2022 por U$S 200 millones, que ayer amplió en otros U$S 500 millones.
Ciñéndose a la ley vigente hasta 2005 —que fue sustituida por una norma aprobada al cierre del año pasado— el TCR sostuvo que con esa emisión excedió en U$S 90 millones el límite legal.
A esa fecha el Ministerio de Economía sostenía que el margen para emitir era de U$S 253 millones, lo que daba espacio para la colocación.
Sin embargo el tribunal consideró que en el cálculo de los topes se debía excluir la emisión de bonos previsionales.
Según los asesores del TCR el tope adicional para los bonos previsionales —incluido en la ley 16.713 que reguló el nuevo régimen de seguridad social— fue derogado por el Presupuesto aprobado en febrero de 2001.
Sin embargo, los asesores legales del Ministerio de Economía sostienen que en esa norma no se derogó el tope adicional.
Según el equipo económico si se hubiera seguido la interpretación del TCR "muchas emisiones" de la anterior administración "también habrían estado por fuera del tope".
La ley vigente hasta el año pasado consideraba la deuda bruta para calcular los topes en tanto la aprobada en diciembre toma la deuda neta, esto es, restando los activos financieros del Estado.
Detalles
CANJE
La mayoría de analistas internacionales consideraron que la emisión de ayer y las operaciones puntuales de canje de títulos podrán darse simultáneamente en 2006. Para Pablo Goldberg, de Merril Lynch, es "compatible" en tanto para Franco Ucelli, de Bear Stearns, dijo que "no duda" que si se presentara la opción para canjear deuda de corto plazo "el gobierno buscaría aprovecharla". El analista de IdeaGlobal, Enrique Alvarez, dijo que es "factible" un reacomodo de los vencimientos de corto plazo. Sin embargo, dejar sólo bonos globales de largo plazo en el mercado "podría eventualmente levantar la volatilidad del riesgo país de una manera no deseable".
A PULMON
La ausencia de funcionarios por licencia o viajes hizo que la emisión recayera en Carlos Sténeri, el gerente de la División Operaciones del Banco Central, Ariel Fernández, y la jefa de la mesa de negociaciones internacionales, Gabriela Conde. Luego de seguir conectado la operativa el ministro Astori llegó al ministerio desde el balneario donde descansa cerca de las seis de la tarde para terminar de cerrar la operación junto a Sténeri, con quien dio una conferencia de prensa una hora y media después.