Después de un año marcado por el regreso de los consejos de salarios y un fuerte enfrentamiento entre empleados y empleadores —fundamentalmente por la ley de fueros sindicales y las ocupaciones—, el Ministerio de Trabajo (MTSS) se dispone a elaborar en 2006 un marco legal para incentivar la negociación a nivel de empresa, sin la participación del Ejecutivo. Para eso, planteará una ley de negociación colectiva, que servirá de complemento a la ronda salarial por rama.
A partir de febrero, el MTSS volverá a convocar al consejo superior tripartito —que nuclea a las delegaciones de empleados y empleadores— para poner sobre la mesa este tema y también otra de las prioridades para 2006: la posible modificación y "modernización" de la ley de consejos de salarios, que data del año 1943.
El ministerio que dirige Eduardo Bonomi se propone un modelo de relaciones laborales que consta de "tres pisos": un salario mínimo nacional establecido por decreto; negociación por rama de trabajo a través de los consejos de salarios; y negociación por empresa.
Es ahí donde entra la ley de negociación colectiva, cuya meta es dar un marco para "conversar todo lo que no se puede conversar en los consejos de salarios", explicó Bonomi a El País.
Es algo que hoy ya se practica en algunas empresas, pero que al ministerio "le interesa que se haga legal" y se extienda lo máximo posible: la negociación entre patrones y empleados sobre planes de productividad, relacionamiento interno, condiciones de trabajo, e incluso también aspectos salariales.
Las autoridades entienden, además, que la ley de consejos de salarios luce anticuada en algunos aspectos. Por ejemplo, plantearán evitar el proceso de homologación de los acuerdos salariales por parte del Ejecutivo, para agilizar el proceso de entrada en vigencia de los aumentos.
En los hechos, actualmente la ley no se cumple en forma rigurosa, dado que el Ejecutivo aplica un decreto del primer gobierno de Julio María Sanguinetti, por el cual los gremios y cámaras empresariales eligen a sus representantes en los consejos (en lugar de realizar elecciones por voto secreto, como indica la norma).
EN EL DEBE. La negociación de los trabajadores rurales y las domésticas también será impulsada en 2006. Este último es el único sector que durante 2005 se quedó sin negociación colectiva, ante la falta de representación patronal.
Se calcula que en todo el país hay más de 80.000 personas trabajando en el sector doméstico. Este año se formó un sindicato que hoy tiene 450 afiliadas.
En el sector rural se vivió tal vez uno de los grandes fracasos del año: el consejo superior rural no pudo ponerse de acuerdo sobre la limitación de la jornada laboral, una reivindicación histórica. El objetivo es volver a focalizar el tema en 2006, para lograr regularizar las condiciones de trabajo en un sector tan peculiar.
CHOQUE. La instalación de los consejos de salarios fue la gran novedad en materia laboral, después de quince años sin actividad. La ronda salarial de 2005 podría catalogarse como un éxito: ahora los trabajadores tienen ajustes semestrales obligatorios y hubo acuerdos entre las partes en casi todos los sectores.
Sin embargo, este logro se vio empañado en la segunda mitad de 2005 por un fuerte enfrentamiento mediático entre sindicatos y cámaras empresariales, que tuvo como eje la discusión de la polémica ley de fueros.
A pesar de que la conflictividad laboral registrada en 2005 ha sido la menor de la última década, el número de ocupaciones fue muy alto. De acuerdo al Programa de Modernización de las Relaciones Laborales de la Universidad Católica, hubo 26 ocupaciones de lugares de trabajo desde marzo. Si se cuenta la ocupación del colegio Nubarián, iniciada esta semana, la cifra sube a 27.