Una reducción de los ingresos del sector público como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), en un contexto de estabilidad de los egresos, determinó que el superávit primario pasará del 3,9% del PIB en los 12 meses cerrados en octubre a 3,7% en el año móvil que finalizó —antes del pago de intereses— en noviembre, según se desprende de las cifras divulgadas ayer por el Banco Central del Uruguay (BCU).
A pesar de esta disminución, el resultado primario positivo del sector público continuó por encima de la meta de 3,5% del PIB prevista por el gobierno para 2005, y todo parece indicar que dicho objetivo se superará en el año.
En el año móvil cerrado en noviembre el sector público no financiero tuvo ingresos por U$S 4.709 millones y egresos —excluyendo intereses— por U$S 4.050 millones. Al consolidar la diferencia entre ambas partidas con el déficit de U$S 29 millones que registró el BCU se obtiene un superávit primario del sector público de U$S 629 millones, equivalente al 3,7% del PIB.
Como los pagos de intereses se mantuvieron prácticamente estables como proporción del PIB, situándose en U$S 770 millones, el déficit fiscal global creció de U$S 94 millones en el año móvil cerrado en octubre (0,5% del producto) a U$S 140 millones en los 12 meses a noviembre (0,8% del PIB).
INGRESOS Y EGRESOS. En enero-noviembre los ingresos del sector público resultaron 1,5% más altos, en términos reales, que los de igual período del año anterior (por debajo del 2,1% de enero-octubre). Se destacó la moderación a 6,4% del crecimiento real de los ingresos acumulados de la DGI, debido al menor aumento de la recaudación de Imesi. Por el contrario, los ingresos del BPS crecieron a mayor ritmo (16,2% real), en el marco de la mejor calidad del empleo y los mayores controles que está realizando el organismo.
Los egresos primarios, por su parte, también resultaron a noviembre 1,5% más altos que los de igual período de 2004.