Sábado 11 de junio de 2005 | Año 87 - Nº 30113
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El auge de las religiones afrobrasileñas (III)
Fe, alienación y entrega en una ceremonia umbanda

Los ceremoniales de la umbanda, como casi todas las cosas de este mundo, tienen en sus cabezas sacerdotes (babalaos, paes de santo) que han hecho su aprendizaje y han seguido todo un largo proceso de rituales y sacrificios. Pero no es raro ver personas poco escrupulosas que, mal preparadas, lucran con las necesidades de la gente.

César di Candia

Las "religiones de posesión", son llamadas así porque en los ceremoniales sus adeptos son incorporados o poseídos por orixás ( espíritus sobrenaturales), caboclos, pretos velhos, exús y otros elementos propios del culto. Esas corporizaciones de lo desconocido, que parece ponerse en evidencia en los estados de trance en que caen los mediums en los ritos, no impide que, se encuentren en ellas, auténticos sacerdotes y embaucadores con pocos conocimientos y muchos recursos dialécticos, personas preparadas y simples buscadores de dinero fácil, videntes con una aureola especial de sabiduría y baratos lectores del futuro quienes en algunos casos, se valen de sus habilidades y de su audacia para timar a la gente que acude a ellos a exponerles sus problemas. Quienes dicen detentar el don de las videncias y las premoniciones, virtudes que sus seguidores confirman plenamente, suelen descartar a muchos de sus colegas acusándolos de montar una especie de circo, ya sea fingiendo estudiar los buzios, las líneas de la mano, la borra del café o el tarot, o en otras ocasiones explotando la credulidad de las personas a las que hacen llamar a un teléfono 0900 un recurso que los conduce a repartir sus ganancias con ANTEL. En este último caso, el organismo público se convierte en socio y cómplice de los engaños, sin que a ninguna autoridad le parezca algo cuestionable. Concluyendo, en muchos casos las religiones afrobrasileñas, se han convertido en un auténtico negocio aunque en otros, la devoción corra por carriles estrictamente espirituales. De cualquier manera, a los conflictuados por alguna circunstancia que acuden a ellas en busca de una tabla a la cual aferrarse, o a quienes solamente se limitan a observarlas desde la vereda de enfrente, no les resulta fácil desentrañar detrás de cual está el engaño o el simple interés de dinero.

En el desempeño de sus funciones, este periodista presenció varias sesiones de umbanda candomblé, las que tuvieron en sus rituales muy pocas diferencias con las descritas por Mercedes Ramírez y América Moro en su libro Las Macumbas y otos cultos afrobrasileños de Montevideo. El lugar donde se desarrollaron fue una terreira o terreiro, lugares sagrados diseminados en buena cantidad por los barrios de Montevideo y muchas ciudades del interior. Una terreira tipo, consta de una construcción que se encuentra junto a un monte, una arboleda o un curso de agua donde habitan los orixás. En el lugar edificado hay unos lugares destinados a los ritos de iniciación de las novicias o filhas do santo (ver la primera de esta serie de notas), otros reservados a los orixás, cocina para comidas rituales, lugares de alojamiento y salón donde se practican las ceremonias de incorporación. A la entrada, como ya se explicó en nota precedente, está la casa de los exús, intermediarios con los orixás, una especie de mensajeros que se comunican con ellos y les llevan ofrendas. Afuera, en el espacio abierto, está la casa de las almas o de los egúns que son los espíritus de los muertos a los que se les rinden devociones especiales. En su homenaje, hay allí permanentemente velas y agua.

Antes de entrar a describir una sesión de umbanda candomblé, es necesario aclarar versiones populares muy frecuentes que confunden a esta ceremonia afrobrasileña con la macumba. La umbanda candomblé nació en la ciudad de Bahía y es el ritual más común en nuestro país y la macumba, es una ceremonia parecida que se celebra en Río de Janeiro. Las diferencias entre una y otra son de liturgia y explicarlas escapa a este trabajo. Aunque parezca innecesario decirlo, tampoco la palabra macumba es sinónimo de brujería o hechicería tal como suele ser utilizada en el lenguaje común. Una macumba, es un ritual de posesión igual que la umbanda.

Tratemos de describir paso por paso, una de estas sesiones en las participó la famosa mae Lola. Lo primero que llama la atención es que hay que entrar con los pies descalzos. Luego se ve es un altar no de un escalón sino de varios, cubiertos por telas blancas, flores, velas e imágenes da santos y vírgenes católicos y orixás africanos. También están Exú y su esposa Pombagira, los tradicionales pretos velhos y los caboclos. Debajo de los escalones, hay ofrendas de comidas y bebidas. Allí no se puede fumar ni cruzar brazos o piernas para que estas actitudes no impidan ni entorpezcan el paso de los espíritus. El o los tamboreros, también denominados ogáns suben al altar. Alrededor están ubicados los mediums, formando un círculo. En medio del silencio absoluto se escucha afuera a la mae (o el pae según los casos) golpeando las manos como pidiendo entrar. Luego penetra y pone su cabeza tocando el suelo. De inmediato comienzan a sentirse los atabaques o sonidos del tambor. El tamborero no es cualquiera sino alguien que ha pasado por los ritos de iniciación. Ese golpear rítmico, continuo y obsesivo de los atabaques, es parte fundamental de la ceremonia, ya que se cree que ahuyenta las cargas negativas de los presentes o los malos espíritus que anden por allí. Tocado durante mucho rato, termina por crear en los presentes cierto estado de alienación. A ese sonido se agrega el del agogó que son dos campanas que curiosamente carecen de badajo y deber ser golpeadas en su parte exterior, y el agüe, que es una calabaza forrada con hileras de cuentas, semillas o collares. Estos instrumentos así como la sineta que es una campanilla de bronce, deben ser tocados por el cambón o la cambona, un ayudante de la mae que se ocupa de atender a los mediums cuando han caído en trance secándoles la transpiración y alcanzándoles bebidas o un charuto o un cachimbo de acuerdo a las preferencias a aquel espíritu que han incorporado. Paralelos a estos elementos de ritmo, comienzan escucharse cantos o letanías llamados puntos efectuados por los mediums con los cuales se convoca a los espíritus buenos. El primero está dedicado a Exú (ya se ha explicado que es el intermediario) y éste tiene que estar de acuerdo en llamar a los orixás. Cuando esto ocurre (quien esto recuerda no pudo darse cuenta de qué manera esto se sabe) empieza la gira. Los mediums se mueven primero lentamente al ritmo de los tambores y luego aumentan la velocidad. Tienen los ojos cerrados y van entrando en trance. La llegada de los espíritus no es inmediata. En las ceremonias umbandas que este periodista presenció, demoraron en llegar unos veinte minutos de constante ritmo de tambores y llamados repetidos siempre con la misma música y el mismo verso. En determinado momento los mediums dan pruebas de haber sido incorporados. Ponen los ojos en blanco, dan gritos y sus rostros adquieren una expresión como de no estar en este mundo. Pese a eso, continúan girando y bailando. En un video grabado con la presencia principal de la mae Lola, se ve a ésta caer en trance. Ella tiene puesta una enorme capa roja, debajo de la cual hay otra verde con dibujos chinos y cubre su torso con una blusa amarilla, que son los colores de San Jorge, llamado Ogún en el rito de la umbanda. Hay varias personas que lucen buzos con la inscripción "mae Lola" y la música, una suerte de himno con ritmo de marcha brasileña dedicado a ella, se repite incansablemente. La mae también la canta sin dejar de girar. Aunque se encuentra en trance, todavía no ha sido incorporada por ningún orixá. Cada tanto se detiene, besa un clavel y lo arroja a la gente. Cientos de personas que han acudido a la ceremonia se lo disputan, como harán más tarde cuando distribuya pulseritas bahianas de la buena suerte. Los tamboreros siguen tocando a un ritmo enajenante y la sucesión de himnos -ahora tocan uno en homenaje a Ogún- han llevado a la gente al delirio colectivo. Entre el público hay discapacitados, padres con niños en los hombros, señoras que lloran, adolescentes alucinados. Todos baten palmas y cantan extendiendo los brazos hacia la mae de santo que es protegida cuidadosamente por varios hombres con aspecto de guardaespaldas. De pronto ella en medio de su danza hace un rictus muy perceptible y contrae la boca: el gesto es el de siempre: ha sido incorporada por un orixá. A partir de ahí ni sus palabras ni sus gestos le pertenecen. Serán responsabilidad del orixá que ha tomado su cuerpo para expresarse. La ceremonia concluye en un clima frenético de exaltación mística y de devoción. Todos quieren acercarse a la mae Lola para tocarle el vestido o besarle las manos. Cuando finalmente logra retirarse, rodeada por los hombres que la protegen, el himno en su honor vuelve a ser escuchado.

Aunque diferentes paes y maes de santo acostumbran afirmar en entrevistas que son muchos los políticos uruguayos que intervienen en sus ceremonias o son devotos de Yemanjá, nada de eso ha podido ser comprobado, más allá de los tímidos telegramas de adhesión mencionados en el capítulo segundo de estas notas. Mucho más clara en cambio fue la adhesión de José López Rega, ex Ministro de Bienestar Social de Argentina, durante las presidencias de Héctor Cámpora, Juan Domingo Perón e Isabel Martínez de Perón. Los biógrafos de López Rega, apodado "El Brujo, han comprobado que éste viajó repetidas veces a Porto Alegre para que Vilson (o Wilson) Avila, un destacado pae de santo brasileño, lo "aprontara como hijo de religión". López Rega que había sido iniciado en las experiencias espiritistas por su propia madre, ingresó a la religión umbanda en 1946, siendo oficial de la Policía Federal argentina y cuando aún no era fundador y principal figura de la organización terrorista argentina conocida como "La Triple A". En 1960, volvió a Viajar a Porto Alegre de donde regresó según sus propias palabras "cargado de nueva energía y convertido en filho de santo, lo cual confirmó Wilson Avila al declarar a la prensa que "Lopez Rega era un médium capaz de recibir todos los espiritus que conforman la religión umbanda". También se afirma que solía viajar a Paso de los Libres para consultar a la más popular de las videntes brasileñas: la mae Vitoria. Acerca de la extraordinaria influencia que López Rega tenía sobre Juan Domingo Perón y su esposa Isabel Martínez, Juan Pablo Feinman, un escritor argentino de primerísima línea, relató que López Rega se consideraba el otro yo esotérico de Perón y el guardián de su salud, patrañas que el caudillo creía sin vacilar. Otro escritor excepcional, Tomás Eloy Martínez, autor de Santa Evita y La novela de Perón contó en el semanario La Maga, que López Rega le había dicho que "el día en que fuera hallado el cadáver de Eva Duarte de Perón" —posteriormente recuperado— "él conseguiría que su alma pasara al cuerpo de Isabel Martínez y que eso sería factible mediante el rito umbanda. El trabajo de Ari Pedro Oro El consulado de la umbanda en el cono sur con sede en Montevideo, de donde han sido sacados todos estos datos, concluye diciendo que "creyéndose iluminado por Buda, Jesús y Mahoma, López Rega aspiraba a fundar una religión para el tercer mundo de la que él sería a la vez, pontífice y profeta". Al concluir su vida política junto con la de Isabel Martínez de Perón, destituida por un golpe militar, la vida de López Rega se perdió en el olvido, teñida de ridículo. Lo que de él ha quedado, es su vinculación a la umbanda como filho de santo.

Explicación de algunos vocablos de la umbanda

Las palabras utilizadas en las ceremonias afrobrasileñas que tienen lugar en nuestro país son de origen portugués o provienen de lenguas africanas. Para acercarse un poco más al conocimiento de estos rituales serán explicadas algunas de las más comunes, siguiendo el libro Los cultos de posesión, de Renzo Pi Hugarte.

Aprontamiento.- Adiestramiento ritual. Cuando el iniciado está pronto puede poner su propia terreira.

Asentamiento.- Objetos en los que se entiende que reposa la fuerza mágica (axé) de los orixás.

Axé.- Fuerza mágica contenida en ciertos elementos, como la sangre de los animales sacrificados, pases o bendiciones que hacen los iniciados en estado de posesión o incluso los tambores.

Bacalao.- Título que recibe quien dirige una casa de candomblé o batuque.

Babalorixá.- Término yoruba para que significa pae de santo en portugués. Quiere decir lo mismo que babalao.

Batuque.- Nombre dado en Río Grande del Sur al culto donde se evocan los orixás en lengua africana nagó o yoruba.

Buzio.- Concha de un pequeño caracol marino de color blanco amarillento. Tiene dos caras: una redondeada (cerrada) y otra de bordes aserrados (abierta). Para obtener las respuestas se arrojan varios en una bandeja y de acuerdo a cómo caen, se interpreta lo que el orixá Ifa contesta. Este orixá no puede ser incorporado por nadie y carece de lengua, pero se dice que tiene ojos para penetrar el pasado, el presente y el futuro.

Caballo.- Aquel que es poseído por una de las entidades invocadas porque se supone que el espíritu "cabalga" al ser humano.

Caboclos.- Espíritus de indios invocados en la umbanda.

Cambón/a.- Persona que ayuda al pae de santo a llevar adelante la sesión.

Congal.- Nombre que se da a los altares en el que se colocan estatuillas y cuadros de santos católicos y entidades invocadas. También se ubican allí flores, velas, bebidas, cigarros de hoja, cigarrillos y facas para los rituales.

Exú.- Intermediario entre los orixá y los seres humanos. Los exú femeninos son llamados pombagiras.

Familia de religión o de santo.- Relación ritual entre los fieles que se concibe como un verdadero parentesco aunque éste sea de naturaleza simbólica. El pae que prepara o apronta a los fieles, tiene hijos de religión (filhos de santo) y estos a su vez hermanos de religión.

Iemanjá o Yemanjá.- Orixá del mar. Sus colores son el celeste y el blanco. Se le ofrendan bebidas dulces, frutas aguachentas (sandías o uvas) y de carne blanda (bananas), confituras de color blanco o celeste y velas de mismos colores. Se le sacrifican gallinas, cabritos y ovejas blancas. Como es coqueta se le brindan espejitos, flores, perfumes, jabones, cosméticos, joyas o peines. Muchas veces se arrojan al mar en su día (2 de febrero) barquitos con ofrendas.

Incorporación.- Posesión de un ser humano por las entidades invocadas en la umbanda.

Médium.- Palabra de origen espiritista. Fiel que sirve de vehículo a un ente espiritual ya sea un orixá, un caboclo, un preto velho, un exú o una pombagira.

Orixá.- Divinidades poderosas que actúan con autonomía y que pueden ponerse en contacto con las personas mediante su invocación o que dan lugar a que se manifiesten en sus hijos mediante la posesión. Cada uno tiene comidas especiales y distintos son los animales que se les sacrifican. Cada uno tiene su equivalencia en algún santo o virgen de la religión católica. Se cree que en los años de la esclavitud, era una forma de ocultamiento para que sus amos no supieran que continuaban adorando a sus dioses africanos.

Pretos velhos.- Espíritus evolucionados de antiguos esclavos. Se les representa con las ropas típicas de la época.

Puntos.- Cánticos sagrados de la umbanda. Hay puntos para abrir la sesión, para convocar a las entidades veneradas, para reverenciarlas y para despedirlas.

Quimbanda.- Ceremonial en el que se invocan a los exús y a las pombagiras. El mejor día de la semana para hacerlo es el viernes.

Umbanda.- Culto afrobrasileño en el que se invocan espíritus sobrenaturales mediante danzas y cantos entonados en portugués. La doctrina es una mezcla de cultos africanos, catolicismo popular y espiritismo. La que prevalece en nuestro país es la umbanda cruzada que al contrario de la umbanda blanca, se integra con sacrificios de animales.



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