Tubacero ajusta su producción para aumentar ventas externas

Desde 2000 quintuplicó el área de fundición, factura US$ 12 millones y proyecta más crecimiento

Dedicada a la fundición de acero y la elaboración de caños, Tubacero ha sabido aprovechar su cercanía a las industrias locales y ha logrado competir en un mercado interno que se fue decantando hasta dejarla sola frente a las abastecedoras externas.

Con 110 empleados, un 2007 que le dejó una facturación de US$ 12 millones y la multiplicación del área de fundición de acero por cinco en ocho años, la compañía celebra este año su centenario con varios proyectos por delante.

Por un lado pretende seguir conquistando a las industrias locales, que muchas veces desconocen su existencia. En tanto, si bien ha logrado una incipiente llegada los mercados vecinos, pretende penetrarlos con más fuerza en 2008. Para conseguirlo invertirá cerca de US$ 1 millón en la compra de nueva maquinaria y en el desarrollo de métodos de producción más limpios para la elaboración de caños "trafilados" adecuados a los requisitos de la demanda externa.

EL PROYECTO

La compañía tenía previsto presentar ayer al Ministerio de Economía y Finanzas su proyecto de inversión para poder conseguir la exoneración de parte del impuesto a la renta. Según la ley de inversiones aprobada en octubre del año pasado, el Ministerio beneficia a los proyectos que aumenten el empleo, las exportaciones o apliquen técnicas de producción más limpias. Tubacero entra en esta última categoría, no obstante lo cual en unos 12 meses seguramente haya incrementado también sus exportaciones.

"Hoy al no poder asegurar el caño con el requerido nivel de precisión, no podemos venderlos a Argentina o Brasil", aseguró a El Empresario Juan José Terra, uno de los directores de la compañía.

La nueva maquinaria permitirá caños más derechos y brillantes. Hoy las industrias de los países vecinos no son del todo abastecidas por los proveedores locales, más enfocados en la escala que en el detalle de las piezas comercializadas.

Asimismo, la empresa incrementará un 60% la energía contratada a UTE para poder llevar adelante la nueva producción y es posible que incremente el personal si define el trabajo en tres turnos.

LA HISTORIA

Tubacero es la continuación en el área metalúrgica de Cinoca, fundada en Uruguay en octubre de 1908. En 1932 se inicia como fabricadora de caños con costura, la primera en Sudamérica en ese entonces, y en 1942 suma el rubro de fundición de acero.

Esta área se abastece cerca de un 60% de chatarra reciclada y el resto se importa. Da un servicio diferencial a las industrias locales gracias a su cercanía y posibilidad de realizar un trabajo personalizado y rápido, en tanto que no puede competir con piezas en serie porque las empresas extranjeras trabajan con inmensos volúmenes. "De a poco le vamos mostrando a las empresas lo que hacemos y nos vamos instalando fuertemente en el rubro", sostuvo Terra.

El área de caños trabaja 100% con chapas importadas. Hoy realiza caños con costura que se utilizan para conducir agua, gas o petróleo, por ejemplo, o incluso para la elaboración de estructuras. Realizan también terminaciones y cambios de dimensión.

Faltan técnicos adecuados

- Como en tantos otros rubros, para la fundición de acero no hay profesionales capacitados adecuadamente en el país, aunque en la UTU se brinde el curso. Para desarrollar esta labor casi artesanal, Tubacero capacita a su personal en la propia empresa.

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