La crisis mundial de los créditos, las inquietudes crecientes de seguridad, el acuerdo de Cielos Abiertos y el énfasis continuo en el cambio climático, tienden a hacer del 2008 otro año dinámico para la industria de los viajes empresariales, explica David Radcliffe, director ejecutivo de la red internacional de servicios empresariales Hogg Robinson Group (HRG).
Los niveles de seguridad sin precedentes, ante la persistencia de la amenaza terrorista, no sólo produjeron cifras récord en términos de filas de espera en los principales aeropuertos internacionales durante 2007, sino que han llevado a las grandes empresas a hacer un balance sobre sus estadísticas y necesidades de informes. Concretamente, la capacidad de las compañías de gestión de viajes empresariales para efectuar labores de seguimiento y ofrecer información en tiempo real sobre los movimientos de los empleados seguirá siendo un imperativo gerencial en 2008.
"Las nuevos terminales aéreas constituyen una oportunidad para mejorar la experiencia de viaje en el largo plazo, pero los viajeros empresariales continúan enfrentándose a perturbaciones continuas mientras las aerolíneas siguen operando a plena o casi plena capacidad en muchas rutas y aeropuertos principales", dijo el ejecutivo de HRG.
Sobre la evolución de los mercados para este año, Radcliffe prevé que el continuo y sólido crecimiento económico en mercados emergentes seguirá atrayendo a los viajeros de empresas. "Esto será el resultado de una coyuntura entre la expansión de multinacionales deseosas de capitalizar en oportunidades de mercado, por una parte, y la importancia creciente de las organizaciones de origen local en el escenario mundial, por otra, siendo Rusia uno de los mercados en los que se espera un crecimiento significativo", sostuvo a la prensa el experto. No obstante, advierte que las infraestructuras pueden tener dificultades para atender la demanda creciente de los viajeros empresariales.