El Dr. Alberto Levy hundió su bisturí analítico desde "la punta del viento" ante un calificado auditorio reunido en Pueblo Blanco de Punta del Este. El diagnóstico de los hábitos de consumo no es el mejor, de acuerdo con la visión del experto argentino. La competencia es cada vez más dura, los cambios son cada vez más rápidos y las innovaciones con la colaboración de la tecnología son cada vez más fáciles de imitar. Entonces, las empresas líderes pierden las ventajas comparativas que llevan a marcar diferencias de la mano de la innovación. "O nos distinguimos o nos extinguimos, aquí está el nudo del asunto", afirmó categórico Levy sobre la coyuntura que sacude la vida de las empresas.
Los movimientos de los jugadores revelan que existe una mayor concentración y fragmentación del mercado. La estrategia es clave en este esquema, indicó el experto. O bien se pone el acento en la economía de escala, donde la competencia es aún más dura ya que "no existe más el poder monopólico por el tamaño de la empresa" o se pasa a la economía de foco donde hay que cautivar, seducir y ganar al cliente todos los días con un producto o servicio especial para alguien especial. Para Levy, la frutilla de la torta está en la convergencia de uno y otro camino "con maniobras de diferenciación en la búsqueda permanente de grietas en la satisfacción de la demanda".
"El que compite con precio se funde y el que apuesta a la calidad eleva sus costos, de modo que también pone en peligro su continuidad. Estamos viviendo un cambio catastrófico, de riesgos crecientes", dijo.
En la actual estrategia de la empresa, hay momentos de liderazgo y otros de conducción para poder abordar con éxito los complejos desafíos del mercado. Sin embargo, estudios internacionales muestran que el 95% de la fuerza laboral no entiende la estrategia ("que quiere la empresa"), un 70% no relacionan los incentivos de la gente con la estrategia y el grueso de los cuadros ejecutivos consultados dedican menos de una hora diaria en estudiar la estrategia de la empresa.
Lograr la fidelidad de los clientes en un mundo de aceleradas imitaciones resulta una meta difícil de alcanzar. "Si no marca tu marca, para qué tu marca. Piensen. Se habla de la búsqueda de consenso, entonces, todos pensamos igual, que significa que nadie está pensando y para sobrevivir hay que pensar en estrategia incentivando las diferencias y la competencia para saber privilegiar el hoy y ahora o el mañana y allá", sostuvo Levy.
Frente las complejidades, es preciso neutralizar los riesgos creando cadenas de valor, afirmó el especialista en competitividad y clusters. "Los clusters son una buena herramienta que tiene su fortaleza en las alianzas de todos los eslabones de la cadena, a partir de tres interrogantes: qué sé (conocimiento), qué quiero (estrategia) y qué puedo (poder hacer)", subrayó Levy.