Rafael González Moya, presidente ejecutivo de BBVA Uruguay desde diciembre de 2006, celebra los resultados 2007 del Grupo que fueron presentados la pasada semana en sociedad, en el contexto particular de un mercado todavía pendiente por conocer la exposición que sufrieron los bancos españoles en general al efecto de la crisis sub-prime.
"Los resultados del BBVA fueron especialmente favorables", dijo anunciando que "hemos alcanzado los 6.100 millones de euros de beneficios y con un crecimiento sobre el año anterior de casi un 30%. Y algunos datos -que son los que preocupan a los analistas-, más que reveladores: por ejemplo, la morosidad que se sitúa en un 0.89%, con un ligero repunte (0,02%) respecto del 2006". Para ilustrar comparaciones, Gonzalez Moya explicó que la morosidad de la banca europea es de 3,52%.
El crecimiento de todas las áreas de negocio (España y Portugal, Negocios Globales, América del Sur y México-Estados Unidos) ha sido del 18%. Específicamente, América del Sur alcanzó un alza del 33% en su actividad. Esto, al entender de González Moya, es fruto de la estrategia de BBVA de comportarse como banco local comercial, allí donde se asiente, con una importante participación de mercado y rentabilizando años de aprendizaje, no porque adquiera nuevas operaciones, aunque hay algunos casos, sino por el crecimiento orgánico propio, es decir, la eficiencia y el conocimiento que vamos adquiriendo en cada mercado. De esta forma, nuestros bancos en América -junto a las administradoras de fondos de pensión y aseguradoras-, integran la más importante área de negocios del Grupo".
BBVA Uruguay, en tanto, incrementó el beneficio de U$S 5.5 millones a 7.5 millones y la rentabilidad de 13.50 a 18.98. "Esto es muy positivo", señaló, "porque las mejoras señaladas en el último trimestre, en indicadores de gestión, revelan que el banco ya funciona como deseamos".
González Moya anunció además que este año BBVA inaugurará una nueva sucursal en Mercedes, continuará desarrollando la política de créditos hipotecarios y su proyecto de bancalización, para que sus clientes cuenten con una tarjeta de crédito propia, y profundizará los programas para financiación del consumo.