Las mujeres viven más que los hombres. En muchos
casos, sobre todo en los países más desarrollados,
viven hasta 10 años más que sus pares masculinos.
La tendencia parece haberse establecido hace cientos
de años, explican los antropólogos, y está registrada
incluso desde el 1500 y tanto. El porqué de tanta vida
extra para las mujeres, sin embargo, continúa siendo
un misterio que los científicos se desviven por
desentrañar.
Una investigación realizada por científicos de la
universidad John Moores, en Liverpool, Inglaterra,
confirmó que las mujeres mantienen sus corazones
en mucho mejor condición que sus pares humanos de
sexo masculino. Los investigadores llegaron a la
conclusión de que los hombres de 70 años tienen
corazones de 70 años, mientras que las mujeres de
esa edad mantienen su órgano vital en el mismo
estado que cuando tenían 20.
El estudio intenta así encontrar las causas por las
cuales las mujeres viven mucho más, causas que por
otra parte han variado desde el tipo de sueño de las
féminas frente al de los hombres hasta los designios
de la evolución. Varios biólogos evolucionistas han
explicado la brecha a la hora de morir porque la
evolución le da "puntos extras" a las mujeres para que
puedan criar a sus hijos y ayudar en la crianza de sus
nietos. Así se confirma el precepto principal de la teoría
evolutiva: asegurarás la descendencia.
Los hombres, por su parte, compiten por el derecho de
procrear y, cuando lo logran, dejan de servir. Según la
grandiosa evolución, claro.
POR QUé. Sin embargo, ninguna investigación o teoría
ha podido explicar científicamente por qué las mujeres
viven más que los hombres. El estudio de los ingleses
abarcó a 250 voluntarios de 18 a 80 años, en buenas
condiciones de salud pero físicamente inactivos.
Luego de hacerles un seguimiento detallado durante
dos años, el principal descubrimiento del equipo fue
que la capacidad de los corazones masculinos se
reduce de un 20 a un 25% entre los 18 y los 70,
mientras que la de las mujeres permanece constante.
Para llegar a estos resultados, los científicos dirigidos
por David Goldspink midieron la función cardíaca antes
de hacer ejercicios y mientras los voluntarios se
ejercitaban en un caminador. Además, controlaron la
presión sanguínea y la circulación sanguínea. Por
último, se les realizó un escaneo ultrasónico para
medir el tamaño de las cámaras de sus corazones, así
como el grosor de la pared cardíaca, y las acciones de
llenado y vaciado del órgano.
Así pudieron comprobar que entre los 18 y 70 años los
hombres pierden una tercera parte de las células
musculares que se contraen en las paredes del
corazón. En el mismo período, las mujeres casi no
pierden ninguna de estas células. Otra vez, los
investigadores no pueden explicar porqué los hombres
pierden estas células que inciden mucho en la
actividad cardíaca.
Una teoría anterior que intentaba abordar la longevidad
de las mujeres, sugería que la hormona sexual
femenina, el estrógeno, podía tener un efecto protector
del corazón. Goldspink rechaza esta idea ya que
considera que luego de la menopausia, cuando los
niveles de estrógeno descienden dramáticamente en
las mujeres, no se registra un menor rendimiento en la
función cardíaca de las mujeres.
Sin embargo, no todas son malas noticias para los
hombres. Los investigadores descubrieron en un
estudio relacionado que los corazones de atletas
veteranos eran tan poderosos como los de jóvenes
inactivos de 20 años. La pregunta es ahora si los
hombres pueden recuperar parte de la función
cardíaca luego de décadas de inactividad y dietas
inadecuadas. ¿Alguna vez es tarde para empezar a
ejercitarse? "La respuesta es no", dice Goldspink. "Los
beneficios para la salud que acarrea el ejercicio se
perciben en cualquier momento de la vida".