¿Por qué siempre tengo caspa?

DR. PABLO PERA PIROTTO

Aproximadamente un 20% de la población mundial tiene caspa, según afirman algunos estudios estadísticos. Más allá de que este valor pueda sonar algo exagerado, no cabe duda que se trata de una afección sumamente frecuente, que afecta por igual a hombres y mujeres. Se manifiesta sobre todo durante la pubertad, y alcanza su pico máximo entre los 25 y los 40 años.

Se trata de una inflamación de la piel del cuero cabelludo que provoca una aceleración en el ciclo normal de renovación de las células de la piel de la zona, que se manifiesta como una fina descamación blanquecina que se aprecia en el pelo, y que no pasa inadvertida cuando cae luego sobre los hombros. Si bien no hay consenso sobre su causa, el aumento del hongo Pityrosporum ovale es un hecho que se observa en casi todos los casos. Este hongo, que vive normalmente en el cuero cabelludo, prolifera exageradamente ante determinados factores. Entre los desencadenantes más claros de su aumento, está el estrés, y por eso es frecuente que aparezca la caspa en los estudiantes durante los períodos de examen, o en los adultos cuando atraviesan conflictos de distinta índole. Los empujes también se vinculan a cambios climáticos, sobre todo al comenzar el otoño y la primavera. Es un error pensar que la falta de higiene es una de sus causas, ya que las personas con caspa suelen ser quienes se lavan más seguido el cabello, para combatirla. De todas formas, en última instancia, el hecho de que algunos sufran el trastorno y otros no, se debe a que hay que tener una predisposición genética para padecerla.

Clínicamente se pueden distinguir dos tipos de caspa: la "seca" o pitiriasis seca, que se acompaña frecuentemente de picazón, y se ve en personas de pelo también seco, y la grasa o seborreica, que se acompaña de escamas más grandes, gruesas y amarillentas, que se adhieren al cuero cabelludo. Quienes la padecen tienen un pelo graso y la piel de la cara también tiene esas características. La distinción entre estos dos grandes tipos, debe ser realizada por un dermatólogo, ya que la descamación del cuero cabelludo también puede ser la manifestación de distintas enfermedades, como por ejemplo la psoriasis o el lupus, entre otras.

En relación al tratamiento, lo primero que hay que saber es que la caspa no se cura. Si bien se puede lograr una rápida mejoría y control, la predisposición genética estará siempre presente y el brote volverá a darse en caso de aparecer nuevamente factores desencadenantes. La oferta comercial de champús anticaspa es vasta, pero dentro de las formulaciones más recomendadas están los derivados del sulfuro de selenio, el pitrionato de zinc y el ácido salicílico. Los productos que incluyen ketoconazol al 2% son muy efectivos, ya que esta medicación logra disminuir drásticamente el hongo Pitirosporum ovale y mejorar el trastorno.

Se debe aplicar el champú sobre el cuero cabelludo, y dejarlo actuar durante algunos minutos antes de enjuagarlo. Al comienzo hay que lavarse tres veces por semana o todos los días, y una vez que se logra el control de la caspa, se puede distanciar su frecuencia hasta una vez por semana antes de suspenderlo. En caso de reaparecer, no existe inconveniente en retomar la frecuencia inicial.

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