Cuestión de vida
Ven menos por luz de un recital. Decenas de jóvenes rusos que participaron el pasado 5 de julio en el festival de música dance Aquamarina, al aire libre y cerca de Moscú, perdieron parte de la visión después de que el láser utilizado durante el espectáculo quemara sus retinas. Hay 12 casos confirmados y se habla de una veintena más. "Las quemaduras son visibles. Algunos han perdido hasta el 80% de la visión, y esta pérdida es ya irrecuperable", contó al periódico Kommersant uno de los oftalmólogos que atienden a los perjudicados. La tragedia ocurrió debido a que los haces de luz desprendidos por los cañones de láser fueron dirigidos contra la gente y no contra el cielo, como estaba previsto. Los presentes, en torno a un millar de personas, no fueron en ningún momento conscientes del peligro que eso suponía, por lo que en ningún momento protegieron sus ojos. "Lo que veías eran manchas molestas, como cuando miras al sol", dijo uno de los afectados.
Tras el concierto, muchos jóvenes se quejaron de que los rayos láser inutilizaron sus cámaras digitales de foto y video. Los familiares de los afectados presentaron denuncias ante la policía y adelantaron que pedirán compensaciones económicas. Esto en parte se debió a la ignorancia de los técnicos. La fuerza del láser empleado era "extremadamente potente para un espacio pequeño como el lugar en el que se celebró el concierto", manifestó Valentin Vasiliev, propietario de una empresa de alquiler de láser. EL PAÍS DE MADRID
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