MIGUEL BARDESIO
A pocos días del asesinato de Pamela Silva, su padrastro dio una entrevista televisiva en la que se mostró "destrozado" por el crimen y clamó por justicia. Una semana después, un análisis de ADN del semen encontrado en el cuerpo puso en evidencia que él abusaba de la niña y terminó confesando, aunque no el asesinato. Se examinó una segunda muestra de esperma en busca del homicida, pero no arrojó resultados porque la calidad del ADN no permitía identificar a nadie.
Resumidas en un mismo caso, aquí están las ventajas y debilidades del test que ha revolucionado la investigación policial en el mundo y también en Uruguay. Puede identificar con toda claridad a un agresor (por más que nadie sospeche de él) pero tiene un alto índice de fracasos. Ocurrió también en la caso de Natalia Martínez, de cuyo cuerpo no se extrajo un resultado que pudiera identificar al asesino. ¿Qué tan infalible es la técnica? ¿En Uruguay se está aprovechando al máximo?
Desde fines de los `90, cuando arrancaron, hasta ahora, cada año llegan más muestras al laboratorio de Policía Técnica. Este 2008 llevan 246 casos analizados y la mayoría (60) corresponden a situaciones de violación o abuso sexual. Otro indicador de que las denuncias por estos delitos se repiten, una tras otra, en un espiral de escándalo.
Para el director de Policía Técnica, el inspector principal Artigas Ayala, es una gran herramienta, pero "no mágica". Y añade que no le gustan los programas del estilo de CSI: "Nos dejan en una posición que no es la justa. Ellos ponen la muestra y del otro lado del tubo sale el resultado. No es tan fácil". La jueza penal Anabella Damasco coincide en que la gente se hace una idea "televisiva" y no real. Ella ve, sin embargo, falta de información de algunos de los técnicos que manejan los indicios biológicos, lo que puede complotar contra un resultado. "Es mi experiencia, no puedo hablar en términos generales. Las veces que en mis casos se ha malogrado un examen no fue por la técnica en sí, sino por falta de información en los cuidados de la muestra de alguno de los técnicos que han estado en el camino".
Hace poco un violador terminó finalmente procesado pero estuvo a punto de quedar libre. Ocurrió que la muestra de semen tomada de la víctima fue guardada por un médico forense en una solución que destruyó los espermatozoides y fue imposible sacar un resultado. Finalmente, el agresor fue encontrado culpable por la suma de pruebas convencionales.
En muchos casos, sin embargo, no se puede llegar a un resultado porque la calidad de la muestra se degradó con el tiempo. Las células se van partiendo por acción del clima y en especial, de las bacterias. El cuerpo de Natalia Martínez fue hallado unos 21 días después de desaparecida. A la intemperie, en pleno verano y muy cerca del mar, el estado del cadáver no permitió tomar un ADN que implicara a alguien.
De hecho, el principal enemigo de los análisis de ADN criminal en el país es el clima. Cualquier muestra biológica (sangre, piel, semen, pelos) sirve para extraer un perfil genético, pero a mayor humedad, más presencia de bacterias que se comen los rastros. Carlos Azambuja, del laboratorio genético Genia, asegura que lo mejor para extraer ADN son las piezas óseas. Sin embargo, difícilmente un agresor deje un hueso junto a su víctima. Sangre, piel, pelos y semen son, más o menos en ese orden, los indicios que le siguen en seguridad de resultados.
La tecnología avanza hacia el horizonte de transformar el análisis de ADN en más rápido, sensible y efectivo. El docente de bioquímica de Facultad de Ciencias, Claudio Martínez, cree que en un futuro no muy lejano, existirían dispositivos portátiles de análisis de ADN; tipo un Ipod al que se le coloque la muestra y aparezca el resultado inmediatamente.
Verónica Domínguez, del laboratorio de Policía Técnica, asegura que la institución cuenta con la tecnología disponible más avanzada. Sus dos secuenciadores de ADN, por ejemplo, son los mismos que maneja el FBI estadounidense. Añade que si no sale en el primer intento, se prueba dos, tres y hasta cuatro veces más.
¿En qué casos se deriva el estudio al exterior? Domínguez asegura que muchas veces "la gente busca una segunda opinión", pero no por iniciativa de Policía Técnica. "Aquí podemos hacer el análisis completo", dice. La jueza Damasco coincide y recuerda sí, que en los años `90, solía enviarse a laboratorios extranjeros. "Ahora, el desarrollo de la técnica y de los técnicos que trabajan en esta área en el país es excelente en nuestra policía científica", dice.
Las fallas que ha visto Damasco han sido del plantel médico. "A veces, estos profesionales atienden a las víctimas como pacientes y no como víctimas, eso es lo que falta". Se refiere a la conservación de evidencias en caso de una violación y evitar la higiene, por ejemplo.
CASOS GRAVES. El análisis de ADN empieza con la orden de un juez. Las muestras extraídas por los forenses o por peritos de la Policía Técnica son derivadas al laboratorio. Allí empieza el proceso de extraer el ADN de la célula, un proceso que suele demorar entre 10 y 15 días (ver nota aparte).
Damasco asegura que el test puede aplicarse para cualquier delito, pero los jueces lo hacen generalmente para los más graves, en especial violación y homicidio.
Obtenido el resultado, debe existir una segunda orden del magistrado para compararlo con el de algún sospechoso que la investigación tradicional haya producido. Esto deriva en unos 40 casos, hasta ahora, que tienen un resultado pero no coincide con el presunto agresor. Por ese motivo, Policía Técnica reclama la creación de un banco de ADN criminal para poder comparar con una base de datos que contenga el ADN de las personas con antecedentes de crímenes violentos (ver nota aparte).
Las violaciones encabezan el número de análisis que llegan al laboratorio. Le siguen homicidios y la búsqueda de la paternidad. Domínguez asegura que la "mayoría de las muestras llegan a un resultado". Ella también es crítica con CSI: "El otro día vi que sacaron el ADN de un homicida porque había llorado sobre la víctima y de un rastro de las lágrimas que había quedado en el cuerpo. Eso es imposible, de las lágrimas puede tomarse el ADN, pero con el tiempo y demás, esa muestra se contamina con la células de la víctima". Ella lo sigue mirando y se divierte.
¿Un banco genético de criminales?
Como sucede con las huellas digitales, diversas policías del mundo han creado bancos de ADN para la identificación rápida de criminales. El pionero fue Estados Unidos, pero le han seguido Gran Bretaña, Francia y España entre otros.
Básicamente, el sistema funciona así: una muestra biológica de un agresor en la víctima o escena del crimen se analiza y compara con todos los ADN de personas con antecedentes de crímenes violentos. En España, el sistema entró en funcionamiento el año pasado y promete solucionar el 45% de los delitos violentos.
Por acá, el juez debe ordenar la comparación con algún sospechoso, siempre y cuando lo haya. Por este motivo, la Policía Técnica pide la creación del banco. El gobierno de Jorge Batlle envió en 2001 un proyecto de ley pero no tuvo andamiento. En 2005, salió de archivo, pero acaba de encajonarse nuevamente. "Pasaron tres años sin que ningún legislador pidiera el tratamiento del proyecto, entonces, por reglamento, pasa a archivo", dice el diputado Diego Cánepa, del Frente Amplio.
El legislador encuentra la razón de este abandono en que el proyecto encierra una gran polémica. "Tomar el ADN de todos los presos no es algo que genere consensos".
Para el inspector Artigas Ayala, de Policía Técnica, el tema volverá a plantearse por la "ola de casos violentos que lamentablemente estamos viviendo". Él mismo ha iniciado contactos con jerarcas del Ministerio del Interior para promoverlo.
El software de gestión de un banco de ADN criminal se llama CODIS. El FBI estadounidense, su creador, lo donó hace un año a la Policía Técnica uruguaya, pero todavía no llegó.
EL DATO
¿Cómo identificar por el ADN?
Como un código de barras, el ADN es una combinación en doble cadena de químicos única dentro de las células de un persona. El análisis aplicado a lo criminal busca identificar esa combinación y compararla. La certeza, cuando hay resultado, es de 99,9%.
En el laboratorio de Policía Técnica, el examen pasa por varias etapas. Primero se extrae la célula del indicio (ropa, un cuerpo, etc.) luego se purifica y pasa a calificarse y cuantificarse. O sea, determinar cuánto ADN hay y cuál es su conservación. El tiempo hace que la doble cadena de ADN se parta en muchos pedazos y finalmente no pueda tomarse una porción significativa como para hacer el test.
El tercer paso es la amplificación del ADN conseguido. Se hacen muchas copias para luego secuenciarlo. Esto es: decodificar esa combinación de químicos y aparece el resultado en una pantalla. No se secuencia todo el ADN, sino que con unas decenas de partes es suficiente para determinar la identidad.
Luego se compara con el sospechoso y si coinciden al menos 16 secuencias, es culpable.