MAGDALENA HERRERA
Trescientos mil uruguayos padecían depresión mayor en 1998, y sólo un 8% de esos sujetos se encontraba en tratamiento. Tales conclusiones fueron extraídas de una investigación realizada por el psiquiatra Álvaro Lista y un equipo de expertos. Los números impactaron, ya que no tomaban en cuenta otras depresiones, como las premenstruales, recurrentes, menores, leves. Pero lo que más aterra al mundo de la psiquiatría es que esa cifra ha aumentado drásticamente, según un estudio realizado por Lista y la consultora Cifra, que se dará a conocer el 1° de julio. "Existe un aumento dramático, y además sólo el 10% de los pacientes con depresión son tratados según el relevamiento realizado este año en todo Uruguay. Por otro lado, estudios internacionales afirman que para 2020, la depresión será la primera causa de discapacidad en mujeres y la segunda en hombres. Uruguay va en ese camino", señala Lista, autor del libro La Ciencia de la Depresión.
-¿Por qué la padecen más las mujeres que los hombres?
-Ellas tienen mayores vulnerabilidades intrínsecas en los sistemas adaptativos, en el sistema nervioso central, frente a las situaciones adversas de la vida. Contamos con dos grandes sistemas globales, el de "alarma y estrés" (que detecta el peligro y responde al mismo), y el de "recompensa" (que permite acercarnos a aquellos estímulos que necesitamos para seguir vivos y reproducirnos). En la depresión, existe un aumento de la actividad del sistema de "alarma y estrés" y una caída del de "recompensa". Eso lleva a que la persona no tenga motivación, deseo, incluso deja de comer u otros se pegan un balazo. El sistema de "recompensa" está totalmente inhibido. Hoy sabemos que, biológicamente, las mujeres son más reactivas al estrés y menos reactivas a los estímulos positivos. Eso tiene que ver con los roles biológicos que cumplen, como la maternidad, entre otros. Por otro lado, en la mujer la liberación de serotonina es menor que en el sexo opuesto, y por eso el sistema serotoniano femenino es más sensible que el masculino. El hombre enfrenta el estrés de otra forma: la violencia, la adicción. En cambio la mujer se deprime. La relación es de tres a uno.
-¿Eso explica que las mujeres tomen más fármacos?
-Creo que la mujer es más inteligente y humilde y busca ayuda. El hombre, ya sea por lo cultural, lo ve como una debilidad y no consulta.
-¿La depresión es una enfermedad o un estado psicológico?
-Es una enfermedad que por supuesto pasa por un estado psicológico y social. Pero la depresión no empieza afuera, ni en la debilidad del espíritu. Comienza adentro.
-En su libro es muy crítico, incluso con los médicos, de la discriminación que padece la depresión.
-Todas las patologías mentales son castigadas. Incluso los psiquiatras somos castigados. No hay dinero para enfrentar las enfermedades mentales que realmente son altamente gravitantes en la población y sin embargo, sí lo hay para el Sida, aún cuando el tratamiento es mil veces más caro. Existe discriminación de la sociedad y del statu quo médico. Los profesionales no tienen formación adecuada para reconocer, diagnosticar y tratar a esos pacientes. Este libro tiene como objetivo golpear esas cabezas.
-¿Uno es capaz de curarse solo de la depresión?
-Los cuadros depresivos, cuando comienzan, tienden a volverse crónicos. Una vez que el cerebro se modificó como para perder ese equilibrio, empieza a "ciclar". La mayoría de los cuadros depresivos, de intensidad leve a moderada, se pueden resolver solos, en seis meses o un año. Pero eso deja secuelas: cambios químicos en el sistema, e incluso neuronales, que subyacen y que hacen que la persona sea proclive a protagonizar sucesivos cuadros depresivos, independientemente de lo que suceda en su vida. Se disparan solos. Una depresión debería ser tratada, primero para cortar el tiempo de sufrimiento de la persona y los riesgos desde el punto de vista psicológico, físico y social. Se debe tratar, aunque se pueden resolver espontáneamente.
-¿Incluso las mayores?
-De un episodio depresivo mayor melancólico, que son los más severos, no se sale solo. Por ejemplo, lo que se llama depresión crónica se da generalmente en personas que tienen todos los síntomas y lo han padecido por muchos años. Esos pacientes no funcionan en ningún aspecto y tienen un deterioro cerebral, e incluso global, enorme. Debe o debe tratarse.
¿Tiene cura?
"Es una de las enfermedades más discapacitantes y mortales"
Álvaro Lista afirma que la depresión es la enfermedad más discapacitante de todas. "Afecta la posibilidad de un individuo de trabajar, crear, hacer el amor; tiene un impacto tremendo. En cambio, un enfermo del corazón puede seguir pintando, si es lo que hace. La capacidad ejecutiva, ubicada en el lóbulo frontal, está destruida", indica el psiquiatra. La buena nueva es que con ayuda, y si se recibe y sigue el tratamiento adecuado, es curable. "Es una de las enfermedades más mortales (puede llegar hasta el 10%, altísimo). Pero con tratamiento, esa mortalidad cae dramáticamente. Existen herramientas terapéuticas no tóxicas, muy eficaces". Según Lista, el sistema sanitario no está preparado para reconocer la depresión pero sí para tratarla, con drogas fáciles de usar, y nada caras. Un tratamiento con fármacos no supera los US$ 5 por mes. Aclara que Uruguay es el país con más psiquiatras per cápita, con alrededor de 800. Reafirma la necesidad de recurrir a ellos. Alude al uso de fármacos, como las benzodiacepinas, mal recetadas o autoingeridas, que no sólo no curan sino que colaboran en desarrollar el mal, así como otros medicamentos e incluso el alcohol. "Si uno fuera a hacerse una cirugía, ¿iría a un gastroenterólogo? No, un cirujano. ¿Le vas a dar la salud de tu cerebro a alguien que no tiene información para manejarla?"
El dato
Experto "siempre contento"
El psiquiatra Álvaro Lista confiesa que nunca se deprimió, sino que tiene la patología contraria. "Se llama trastorno del carácter hipertímico, lo que significa que siempre funcionamos en el modo `high`. Tenemos dificultad para eso. Siempre estamos contentos", asegura. Eso le trajo problemas, en especial con sus dos ex mujeres. "Es difícil relacionarse con una persona que siempre está bien". El psiquiatra se ha especializado en depresión y asegura que no ha podido curar a todos sus pacientes. "Hay algunos cuadros muy severos que a veces requieren varios años de tratamiento y algunos no tienen la paciencia".
"La sociedad actual es muy adversa"
El autor de La Ciencia de la Depresión asegura que ese mal aumentó en forma alarmante, según estudios que realizó en 1998, y ahora, diez años después, en 2008.
-¿A qué atribuye el aumento?
-Como primera hipótesis, la depresión es una enfermedad que se caracteriza por las caídas adaptativas del cerebro frente a la adversidad. Si uno está en un medio adverso, el cerebro lucha por adaptarse. Pero si no lo logra, las capacidades adaptativas caen. Eso se llama desesperanza aprendida: cuando se enfrenta a una situación adversa que no puede controlar, en la mayoría se produce una caída de las capacidades adaptativas y comienzan los síntomas depresivos, las alteraciones neurobiológicas.
-¿En los últimos 10 años hubo situaciones adversas que ayudaron a esa desesperanza aprendida en los uruguayos?
-En toda la sociedad occidental estamos generando situaciones adversas. La incertidumbre, la hostilidad que implica la dificultad de poder vivir en condiciones dignas, la violencia…, lo cierto es que vivimos en una sociedad amenazante porque frustra y agrede, incluso nuestra integridad física y económica. Uruguay, como otros países, está generando un entorno que es depresivo, y genera desesperanza. Otro indicador de eso puede ser por qué se sigue yendo la gente. En el primer trimestre del año se fue tanta gente como en 2002, plena crisis. No estamos siendo capaces de generar esperanza, que es lo que ayuda. ¿Cuándo caen las capacidades adaptativas del cerebro? Cuando a nuestra percepción de la situación adversa la tenemos fuera de control. Cuando creemos que no podemos controlar lo que nos agrede, la incertidumbre.
-¿La depresión es la ausencia de la felicidad, como dice el libro?
-La consecuencia de la depresión es la ausencia de felicidad. La felicidad es un estado de máxima armonía; el equilibrio entre los sistemas de "alarma y estrés" y de "recompensa" es perfecto. Manejás situaciones adversas, tenés alta capacidad adaptativa, te sentís bien. Cuando estás deprimido, todo eso se pierde.