Peter Pan entre nosotros

PSIC. VERÓNICA MASSONNIER

Adolescentes que maduran más tarde? El estudio de los cambios generacionales es siempre interesante. Hoy presenciamos un fenómeno dual, difícil de comprender para los adultos. Percibimos que los niños "crecen cada vez más rápido", sorprendiendo y desconcertando en el proceso. Incorporan un lenguaje y una capacidad de análisis "adulta" en edades más tempranas, y se integran con desenvoltura al mundo social y de consumo, tomando sus propias decisiones y haciendo uso de su autonomía. Pocos padres dirían que esos adolescentes son "dependientes". Al mismo tiempo, se está ante una generación que prolonga varios años la permanencia en la casa paterna, retrasando antiguos índices de "independencia".

En Uruguay se señala la dificultad de los jóvenes para acceder al empleo (y por consiguiente para lograr independencia económica) y el tiempo cada vez mayor que insume la formación universitaria. Pero, ese análisis podría ser algo simplista.

Para muchos jóvenes, lo que ha posibilitado ese proceso es la mayor libertad que encuentran en el hogar paterno, frente al modelo de generaciones anteriores marcado por una rígida disciplina intrafamiliar. Hoy es posible para muchos vivir en un marco en que se respetan los horarios, donde los amigos y tal vez la pareja pueden entrar y salir libremente. En ese mundo de comodidad, que asegura el calor y la comida ¿por qué apresurarse a salir a la "intemperie" ?

Lo que algunos autores han identificado como el "síndrome de Peter Pan" -el niño que no quería crecer- simboliza cierta resistencia a enfrentar el mundo adulto y las responsabilidades a pleno; y alude a la dificultad que significa afrontar un mundo donde por un lado se reverencia la juventud ("nadie quiere dejar de ser joven") y por otro se la limita en cuanto a oportunidades (salarios bajos y altas exigencias).

Cambió la capacidad de poder anticipar cuáles van a ser los espacios y las elecciones más acertadas: en un mundo de mayor incertidumbre, donde el futuro es cada vez menos claro y difícil de predecir, lo que proyectan es el corto plazo. Toman decisiones (trabajo, pareja, etc.) identificadas con el presente, y se proyectan menos hacia un horizonte lejano.

Se advierte el miedo a salir para afrontar escenarios en los que es difícil predecir cuáles son las mejores decisiones, y se impone un mayor individualismo y competitividad. La generación que "quiere todo ya" se resiste a postergar sus sueños. Los adolescentes se caracterizan por una gran espontaneidad y capacidad para expresarse en forma creativa. Adhieren a los valores de transparencia y "las cosas como son", frente a lo que identifican con hipocresía y el "deber ser". Peter Pan también es el adolescente que quiere continuar jugando en un mundo de fantasía y despreocupación. Ese es el mundo de los kiddults (adultos-niños) que reivindican la posibilidad de conservar espacios de libertad y menor acartonamiento.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar