G.V.
Lo difícil no es que se te ocurra una idea. Lo difícil es traducir esa idea en algo material, que mejore a sus antecesores y además sea económicamente viable, dice el ingeniero Rafael Guarga sentado en su oficina de Frost Protection, una empresa que nació para materializar una novedosa idea concebida por él hace casi 20 años y que hoy se ha demostrado más que viable.
Es en parte debido a aquella ocurrencia que el ex rector universitario participará del Foro de Innovación de las Américas que se realizará a fines de marzo en Punta del Este (ver recuadro). Allí se reunirán empresarios, políticos y científicos de todo el mundo para debatir sobre desarrollo tecnológico, investigación y conocimiento. En otras palabras, se hablará de las ideas y la mejor manera de convertirlas en algo palpable, útil y sobre todo, posible.
Quizá entonces sea más fácil entender por qué América Latina raramente es cuna de novedades tecnológicas, por qué se patenta anualmente un promedio de dos aparatos por millón de habitantes mientras en Japón el número salta a 800, y por qué existe un distanciamiento tan acentuado entre la ciencia y la producción. "Es un divorcio típico del atraso", asegura Guarga.
INVENTO NACIONAL. A principios de los 90, una empresa citrícola llamó a Rafael Guarga. Necesitaban que el ingeniero industrial, quien además posee un doctorado en ingeniería hidráulica, los asesorara para solucionar problemas en relación al control del viento y el riego en sus cultivos. Mientras trabajaba en eso, el profesional observó los daños que ocasionaban las heladas en la citricultura. Al notar su interés, y aunque no era el tema por el cual lo habían convocado, los agrónomos se apresuraron a decir: "Si se te ocurre algo para resolver esto, bienvenido sea, porque es un problema tremendo". No hizo falta mucho para que el ingeniero se diera cuenta que las heladas eran un problema de mecánica de los fluidos y termodinámica, es decir, su área de trabajo, por lo que la solución debía estar en bibliotecas conocidas.
Cuando hay una helada, la atmósfera muestra condiciones que no se repiten en ningún otro fenómeno climatológico. Como muchos saben, es algo que sólo sucede a la noche, con el cielo despejado y un ambiente muy calmo, nada de brisas ni nieblas. Como pocos saben, la atmósfera se "estratifica", o sea, hay capas de temperatura y cuanto más cerca del suelo, más frío está. Tener eso en cuenta fue suficiente para que la idea surja. Grosso modo, (y salteando varias explicaciones) el plan constó de colocar un aparato que fuera capaz de absorber el aire a ras del suelo (la capa más fría) para luego expedirlo hacia arriba, unos cien metros. Cuando comenzara a caer, se iría mezclando con aire más cálido, hasta templarse de tal modo que nunca llegaría nuevamente al suelo. Razonamiento lógico. "Fantástico, ¿no?", pregunta Guarga en forma retórica al terminar su explicación.
Muchos productores agrícolas concuerdan con su apreciación. Y es que el método inventado por el uruguayo -bautizado Sumidero Invertido Selectivo (SIS)- superó ampliamente los beneficios de los tres sistemas alternativos usados hasta entonces para proteger a los cultivos de las heladas, que resultaban ineficaces o agresivos con el medio ambiente, o extremadamente caros.
De ahí que las exportaciones no tardaron mucho en llegar: Estados Unidos, España, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Argentina y Chile son algunos de los destinos extranjeros en los que se han instalado estos equipos uruguayos. Todo a pesar de las contras, que son dos, pero de peso: se trata de una innovación radical (no existe nada ni parecido en el mundo), creada en un país ignoto. "Si alguien aparece con un auto nuevo, más grande, más pequeño, más aerodinámico, pero un auto al fin, no pasa nada. Pero si se trata de un auto con algo extraño, como las ruedas en otra posición, no va a ser fácil insertarlo en el mercado. A su vez, no es lo mismo si fue creado por la Ford o Chevrolet, que si el invento es de un grupo de científicos independientes de un lugar desconocido del mundo", apunta el ingeniero.
Sin embargo, la simplicidad de la idea -que la hace entendible para todo tipo de auditorio- y la realidad de ser mucho más barata (consume diez veces menos energía que el método más utilizado en Estados Unidos), con el plus de no producir contaminación alguna, fueron suficiente para contrarrestar todo prejuicio.
SUBDESARROLLO. En los países de América Latina se otorgan, cada año, un promedio de dos patentes a residentes por millón de habitantes, cuando en Europa la media supera los 200, y en Japón, 800. Es uno de los motivos que justifica la suerte de recelo con que las innovaciones aquí creadas son recibidas en el mundo. "El vínculo entre conocimiento científico y producción real es hasta banalizado en algunos medios industriales y académicos, que hablan de `ideas puras`. Es una suerte de ideología predominante en medios subdesarrollados: `La tecnología siempre la hemos traído de afuera, ¿para qué preocuparse?` Esa distancia es típica del atraso", opina el ex rector, quien asegura que cuando ocupó el primer lugar en la Universidad de la República intentó invertir esa relación.
La escasez de innovaciones tecnológicas uruguayas se debe a que el país está vinculado a otras realidades productivas, sostiene el ingeniero. "Producimos commodities. Pero el descenso de su valor en el mundo es inexorable y si no salimos de eso estamos liquidados. No hay país que haya crecido y mantenido su riqueza sobre la base de no agregar valor a lo que produce".
Por esa razón, el futuro depende de ir apostando cada vez más a la producción de nuevas tecnologías. Y campo para aplicar ciencia hay de sobra. "Existe una impresionante cantidad de posibilidades, tierras de nadie que no se han explorado. Eso nos pasó a nosotros (con el SIS). Tenemos potencialmente todas las oportunidades, con una universidad abierta. Involucramos gente de ingeniería, economía, agronomía. Nadie se había puesto, en ese campo, a pensar con cabeza científica moderna".
A pesar de que el invento de Guarga tiene cerca de dos décadas, otros avances han favorecido el negocio. Gracias a Google Earth, hoy se puede realizar el estudio de campo para instalar un SIS en cualquier lugar del mundo desde aquí. Y hay nuevas aplicaciones: Frost Protection posee un convenio con la Fuerza Aérea para controlar la niebla en los aeropuertos con la misma tecnología que combate las heladas.
Uruguay, sede de Foro Tecnológico Internacional
Del 30 de marzo al 2 de abril tendrá lugar, en el hotel Conrad de Punta del Este, el Foro de Innovación de las Américas, un encuentro entre actores del ámbito empresarial, académico y gubernamental de todo el continente, impulsores de la innovación como factor clave del desarrollo. La conferencia inaugural estará a cargo de Nicholas Negroponte, director de MIT Media Laboratory e impulsor del programa One Laptop per Child (Una computadora por niño). Otros panelistas internacionales serán: Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe; Mauri Pekkarinen, ministro de Asuntos Económicos de Finlandia; Edwin Estrada, del Área Tecnología y Capacitación para Latinoamérica de Apple Inc., EEUU; Héctor Otheguy, gerente general de la empresa de tecnología argentina INVAP. Por Uruguay, estarán: Nicolás Jodal, creador del sistema Genexus; Rafael Guarga, creador del SIS; Danilo Astori, ministro de Economía; María Julia Muñoz, ministra de Salud Pública; Henry Engler, investigador radicado en Suecia. El evento será organizado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Por más información sobre el contenido del foro, ingresar a la página
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