Tanto el riesgo de muerte por infarto como el de padecer cualquier problema cardiovascular se reduce levemente si a la terapia con aspirina se le suma clopidogrel. Así lo concluyó un estudio internacional denominado con la sigla Charisma, el cual fue patrocinado por los laboratorios Sanofi-Aventis y Bristol-Myers Squibb, quienes comercializan la droga bajo los nombres "Plavix" e "Iscover" respectivamente. La investigación se basó en 15.000 pacientes que recibían un tratamiento en base con aspirina; un grupo añadió clopidogrel y el otro un placebo. La combinación benefició a quienes sufrían enfermedades cardiovasculares, pero no a quienes solo tienen factores de riesgo de desarrollar una afección de este tipo.