Amor que mata en política

| El romance con su novia italiana Carla Bruni perjudicó la popularidad de Nicolas Sarkozy; critican su exposición y que no cumple con las promesas de la campaña.

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AP

THE NEW YORK TIMES | PARÍS

Le llaman el "efecto Carla" porque ayuda a explicar la abrupta declinación de la popularidad del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Lejos de constituirse en un vínculo de cariño con su pueblo, el romance ideal para los paparazzi que el gobernante protagoniza con la modelo convertida en cantante, Carla Bruni, ha alimentado críticas de que está ignorando al país y dedicando demasiado tiempo a la diversión. De acuerdo con una encuesta nacional realizada por la empresa CSA y publicada el domingo último, solo 48% de los franceses encuestados indicó que confiaba en el Presidente para gobernar el país, lo que se traduce en una caída de siete puntos porcentuales en un mes. Desde julio de 2007, su nivel de aprobación se desplomó 17 puntos porcentuales.

"El presidente Sarkozy está exponiendo su extravagante vida personal en momentos en que los franceses quieren que cumpla las promesas que hizo para mejorar la economía", señaló Stéphane Rozes, director de CSA, en una entrevista telefónica el lunes pasado. "Ha borrado la línea divisoria entre la vida pública y la privada, entre el éxito de su vida personal y las promesas que hizo al pueblo de Francia para alcanzar el éxito".

La declinación de la tasa de aprobación de Sarkozy resultó especialmente significativa entre las personas de mayor edad. En el último mes, disminuyó nueve puntos entre los ciudadanos de 50 a 64 años de edad y 15 puntos porcentuales, entre los que tienen más de 65 años.

RECORRIDA. En efecto, mientras los franceses encararon el nuevo año con precios minoristas mucho más elevados y con una disminución de su poder adquisitivo, el presidente Sarkozy, de 52 años, fue fotografiado en compañía de Bruni, de 40 años, en una visita a las pirámides de Egipto, así como a sitios arqueológicos en Jordania. Allí, en Medio Oriente, estaba Bruni, radiante, mientras recostaba su cabeza en el hombro del Presidente. Asimismo, él la tomaba por la cintura y tocaba con sus dedos la parte de su vientre que estaba expuesta.

Se comenta que Sarkozy, quien pasó por dos divorcios, le regaló un anillo de compromiso, diseñado y realizado con diamantes, con forma de corazón, por Victoire de Castellane, de la casa Dior. Se dice que ella le obsequió un reloj suizo, Patek Phillipe.

El vocero de Sarkozy, David Martinon, se ha negado ha confirmar o desmentir las informaciones sobre el casamiento, en tanto el Palacio del Elíseo ha ordenado un apagón informativo sobre el tema. Sarkozy recién se refirió a su vida sentimental, el martes pasado, en una conferencia de prensa.

Los franceses que son excepcionalmente tolerantes, no parecen perturbados por el hecho de que el matrimonio de once años de Sarkozy haya terminado en divorcio, en octubre de 2007, después que su señora, Cécilia, lo abandonó por segunda vez. Pero, algunos comentaristas, políticos de la oposición y ciudadanos comunes, consideran que las fotos de Sarkozy y Bruni, enamorados, que fueron publicadas por algunos diarios, carecen de gusto y constituyen una falta de respeto hacia los ciudadanos.

"La exposición de la vida privada del jefe de Estado está vinculada a la caída de sus porcentajes de aprobación", indicó un editorial del diario L`Alsace. "El brillo hace soñar a muchos franceses, pero también irrita a muchos otros, especialmente a aquellos que tienen dificultades para llegar a fin de mes".

DESCALIFICADA. Un editorial en L`Este Républicain, sostuvo que "el pueblo francés no lo eligió para ser una estrella de rock. Se olvidó que su romance debería ser con Francia y no entre él y su amante".

El diario de centro, Le Monde, publicó en primera página una caricatura del presidente Sarkozy empujando un carrito de supermercado, en el que iba Bruni tocando la guitarra.

En entrevistas realizadas en la calle, el diario Le Parisien preguntó cómo se explica la caída de popularidad de Sarkozy. Anne-Marie Camez, de 65 años, jubilada, respondió: "Carla Bruni. Los franceses estamos consternados por el despliegue que él hace con esta chica, quien de ninguna manera tiene la imagen que corresponde a una Primera Dama de Francia".

Sarkozy tiene planificada una visita a India en dos semanas y algunos medios de comunicación de ese país pronostican una crisis protocolar si Bruni lo acompaña. "Una modelo top no puede recibir la misma consideración que el Presidente, debido a que una novia no es tratada de la misma manera que una esposa", indicó el diario Indian Express, citando a una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores, a la que no identificó.

Pero, The Telegraph, de Calcuta, hizo un llamado a la calma desde su página editorial. "Debió existir un entendimiento perfecto entre los franceses, que son conocidos como los mejores amantes del mundo y los indios, que dieron al mundo ese clásico de la literatura erótica, que es el Kama Sutra".

Sátira y una advertencia

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni, heredera de origen italiano de una fortuna familiar del negocio de producción de neumáticos, se conocieron en una cena, en noviembre. Si bien una boda tan rápida puede ser considerada por algunos como irresponsable, resultaría políticamente expeditiva. Desde el punto de vista histórico, Francia tolera que sus autoridades de gobierno tengan relaciones sexuales fuera del matrimonio. Pero, otras culturas tienen menos inclinación a tolerar. Por ejemplo, Sarkozy fue objeto de críticas en Egipto por haber compartido el dormitorio con Bruni. "Aún en el caso de que Bruni fuera la novia de Sarkozy, no su amante, las tradiciones eclesiásticas no le permiten vivir en el mismo dormitorio con él", afirmó el legislador independiente, Gamal Zahran, en el Parlamento de Egipto.

Los diarios de Francia dedican punzantes y mordaces comentarios a Bruni, quien tiene un hijo de su relación con el filósofo Raphaël Enthoven. Durante dos ediciones, el semanario humorístico, Le Canard Enchainé, publicó un ficticio "Diario de Carla B.". En uno de los pasajes ella exclama: "¡Ya llevo cuatro semanas de monogamia!".

Al parecer, el comentario se refiere a una entrevista que Bruni dio a la revista Figaro Madame, en la que declaró: "¡Soy fiel sólo a mí misma! Me aburre la monogamia".

Quien intercedió en defensa de Bruni fue Enthoven, que hizo una advertencia a los medios de comunicación, a través de su abogada, Angelique Beres, para que se respete el derecho a la privacidad y la imagen del hijo de seis años que tuvo con la modelo y cantante.

"Rompimos una tradición: no mentir"

En una conferencia de prensa en la que abordó temas de gobierno, el presidente Nicolas Sarkozy también se refirió a sus relaciones sentimentales con Carla Bruni, dijo que son "serias`` e insinuó que contraerán matrimonio.

"Hay muy buenas posibilidades de que ustedes se enteren después que haya ocurrido (la boda)". Bromeó que "no será (el Journal du Dimanche) el que fijará la fecha". De esa manera aludió a lo publicado por dicho diario, que anunció el casamiento para comienzos de febrero.

"Lo han entendido: es algo serio``, dijo Sarkozy al ser preguntado por sus relaciones. Agregó que también hablaba en nombre de Bruni.

Sarkozy defendió su decisión de publicitar esas relaciones e insistió que deseaba romper con la larga tradición de los mandatarios franceses de ocultar su vida sentimental con el apoyo tácito de los medios informativos. Mencionó el caso del desaparecido presidente socialista Francois Mitterrand, que mantuvo en secreto la existencia de su amante y una hija ilegítima durante casi todo su mandato.

"Todo el mundo lo sabía y nadie hablaba de ello``, dijo Sarkozy. "Carla y yo hemos decidido no mentir``.

Sarkozy destacó que a los periodistas no les molesta plantearle preguntas que nunca formularon a sus predecesores.

"Me he sumado a la ruptura de una tradición deplorable en nuestro país: hipocresía y mentiras``, dijo. Pero, agregó: "no me permito juzgar a mis predecesores; todo el mundo debe vivir como considera oportuno. La vida es muy difícil``.

Respecto al descenso de su popularidad, Sarkozy indicó que "tengo cierta experiencia de la vida política; no creo que pase cinco años con un índice del 70% de popularidad. No es ese mi objetivo. El objetivo es hacer cosas``.

Y ante las denuncias de la prensa de que utiliza su vida sentimental para ocultar la merma de popularidad, indicó que "la gente que escribe dichos artículos al parecer nunca se divorciaron``, aunque aclaró que no estaba molesto con sus autores. "Simplemente sentí vergüenza por ellos, por estar tan alejados de las realidades de la vida``. (Fuente: AP)

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