MARÍA INÉS LORENZO | GABRIELA VAZ
Qué tienen en común Abigail Pereira y Oscar López Goldaracena? ¿Lucila Rada y "El Peluca" Valdez? ¿"El Ronco" López y Martín Sarthou? ¿Omar Lafluf y Mónica Farro? A simple vista, la comparación puede resultar grotesca. Pero piénselo bien... Una similitud obvia: son personajes públicos. Tanto, que probablemente se conozca a todos. Algunos eran completos anónimos que "surgieron" este año. Luego están los que poseían cierta fama en su ambiente, pero lejos de las masas. Y otros, figuritas repetidas que tuvieron el honor (o el mal tino, según el caso) de protagonizar hechos relevantes para el país, o al menos para los medios.
En todos los casos, se trata de personas que, por razones más o menos loables, atrajeron la atención de cámaras durante 2007 como no lo habían hecho en años anteriores. Algunos, como Mónica Farro o Abigail (con matices), se llevan de maravillas con su nueva notoriedad, pero otros encontraron moscas en la sopa de la fama nacional: la pérdida de privacidad o estar en la picota del canal de al lado, por ejemplo. Aquí, cada uno de los "nuevos famosos" habla de las circunstancias que los colocaron, a veces sin buscarlo, en el ojo del huracán mediático.
POR UN SUEÑO. Suena poco verosímil, pero hoy sabemos que es posible: una travesti estudiante de enfermería que trabaja en el hospital Piñeyro del Campo puede, en cuestión de meses, convertirse en una figura del espectáculo disputada por los tres canales privados. "Vía Marcelo Tinelli", vale aclarar, lo que no es un detalle menor.
Abigail Pereira es hoy la estrella top de la naciente farándula uruguaya. Tras su paso en Bailando por un sueño, como pareja del actor argentino Gustavo Guillén, y dados los altos niveles de rating que conseguía, prácticamente no hubo programa nacional de televisión que no clamara por su presencia. La pelea derivó incluso en que cuente con uno de los contratos más jugosos de Canal 12, según se rumorea. Y por ahora, la apuesta de la emisora viene cosechando la mejor ecuación: Abigail en pantalla, rating en alza.
No debe ser fácil para nadie que su vida cambie tan radicalmente en tan poco tiempo. Menos aún, si se trata de alguien que, por su condición de travesti, estaba más cerca de la discriminación que de los aplausos. "No veo muy bien que haya tenido que aparecer en televisión para que me valoraran como persona, pero por otro lado es fenomenal mostrarme más allá de lo artístico. Sentirme querida y aceptada por la gente es una prioridad para mí. En la calle no me paran para decirme si les gusta cómo bailo o actúo, lo que más me dicen es: `Abigail, me encanta cómo sos`", asegura desde su teléfono celular en Buenos Aires. No obstante, también encuentra contras en su repentina sobreexposición. "Te quita un poco de privacidad", reflexiona, aunque la frase suena algo extraña viniendo de alguien que se implantó siliconas frente a las cámaras. Aún así, no parece perder la lucidez. "La gente está muy atenta a todo lo que hago. Me transformé en un referente de opinión y eso es una responsabilidad", concluye.
La prensa argentina fue tan vital para el empuje de Abigail como lo fue para que Mónica Farro obtuviera notoriedad del otro lado del río. La ahora vedette era una cara conocida por estos lares, aunque pocos recuerdan algo de su paso por Dale con todo, el trampolín de Claudia Fernández a la mediana popularidad. De hecho, ella misma entiende que su exposición aquí no cambió demasiado y que la mayor diferencia este año la vive en Argentina.
"Acá las cosas mínimas las hacen grandes. Salís en la tapa de una revista y todo el mundo te quiere tener", opina desde la capital vecina la Miss PlayBoy Uruguay. Sin embargo, el acoso de los medios no parece apabullarla en lo más mínimo. "Soy una de las pocas famosas, entre comillas, a las que no les molesta el tema de la exposición ni la privacidad. Si estás en esto te tiene que gustar. Cámaras en la puerta del edificio todavía no tengo, pero estoy hace tres meses. La prensa acá es muy loca, se te vienen encima, y no paramos de hacer notas, ir a programas de televisión. A mí me gusta eso", confiesa.
Eso sí, reconoce que para todo hay un límite. Hace unas semanas, los programas argentinos de chimentos difundieron la noticia de la circulación en Internet de un video porno de Farro junto a dos hombres, indicando que se trataba de una filmación casera, mientras que ella asegura que fue un trabajo para PlayBoy. "Me parece de cuarta que se metan a opinar sobre si soy buena o mala madre o esposa, en lugar de hablar de mí como profesional. Por eso me dolió y salí a contestar. Tengo gente en contra acá, como los de Intrusos, que me odian. Eso no lo puedo manejar. Pero si ellos tienen la necesidad de hablar de mí, aunque sea mal, es porque de alguna forma soy importante, porque sino ni me nombrarían", razona la última adqui-sición nacional de Gerardo Sofovich. Avatares de la fama, dirían algunos.
Lejos del bullicio argentino, también en tierra oriental, el espectáculo cosecha sus famosos -y sus escándalos- un poco más "a la uruguaya". Otra de las revelaciones del año fue Lucila Rada, que a pesar del camino emprendido como "la hija de" (Ruben Rada, se sabe), comenzó a hacerse conocer por sus actuaciones en La oveja negra, de Canal 12, así como las interpretaciones musicales que realizó también en pantalla junto a su padre. Si bien ella vive en Buenos Aires, ya ha podido disfrutar del reconocimiento del público en las calles montevideanas. "Recibí mucho cariño de la gente por mi trabajo y eso me hace feliz y me da seguridad para seguir adelante. Lo vivo recontenta, sólo que a veces me parece que fue todo muy de golpe y hay cosas que no sé manejar. Lo bueno es que los uruguayos no se acercan de una forma tan `cholula`, sino que te saludan como si fueras una amiga o una vecina a la que quieren felicitar y darle para adelante. También soy consciente de que gran parte del amor viene heredado del amor que se ganó mi padre, y me encanta", afirma Lucila.
Paradójicamente, uno de los protagonistas del escándalo, a nivel "espectáculos", más mediático que se vivió este 2007 fue un periodista que nada tiene que ver con el ambiente. Bueno, nada más que estar en pareja con una modelo... que además es la ex del actual de Susana Giménez, aunque eso poco tiene que ver con las circunstancias que lo llevaron a estar en el tapete.
El primer dolor de cabeza para Martín Sarthou arrancó en Bendita TV, donde reiteradas alusiones a él y su novia, Eunice Castro, los destrataron, según él entendió, razón por la que envió a los productores del programa un telegrama intimidatorio. El hecho fue comentado por prensa y televisión al mejor estilo chimento porteño. Pero no terminó ahí. Lo que vino después, fue todo un culebrón.
El periodista y la modelo salieron en la tapa de la revista Caras uruguaya hablando de su romance. El problema fue que, con poca cintura mediática, le dieron la misma nota a la revista Galería. Venganza: extrañamente llegó un video del backstage de la nota al programa Mundo cruel, conducido por Petinatti, donde no escatimarían (no lo hicieron) en burlas hacia la pareja. Y otra vez, "carta documento" (expresión que parece casi acuñada por Jorge Rial), pero de Canal 12 a Canal 10. "Hubo una sobreexposición, pero no la generé yo. No hice nada fuera de lo que siempre hago, más que dar una nota a una revista. No fue algo buscado, no es lo que quiero. Tampoco marcó mi año", opina Sarthou.
PLANCHAS Y EL GOYO. Podría pensarse que, en el abanico de lo público, la política está al otro extremo del espectáculo (bueno, en teoría). Sin embargo, también de ese ámbito salen personajes que atraen a las cámaras más allá de propuestas electorales. El premio "revelación 2007" se lo lleva sin dudas José "Peluca" Valdez, que en la segunda mitad del año sacudió el mundillo político con su aparición como líder del Movimiento Plancha, dentro del Partido Colorado. Su exposición provocó de todo, menos indiferencia. Desde desconcierto, hilaridad o indignación frente a su plan de "robar, pero con códigos", hasta la perplejidad de verlo desfilar por cuanto programa de televisión había, de un día para el otro. Aunque él asegura que esto es fruto de trabajo de mucho tiempo. "La verdad es que estoy muy contento con la cantidad de cosas que se lograron este año, de haber remado y llegado hasta acá. Todo gracias a la prensa, que me ayudó", sostiene.
Además de ayudar a jóvenes a recuperarse de la drogadicción, "El Peluca" reconoce como un cambio grande en su vida la notoriedad que adquirió en la calle. "Salgo y la gente pide para sacarme fotos, me saludan, me dan para adelante. Me da vergüenza decirlo porque soy muy tímido. Pero creo que esta popularidad va a seguir, porque hay mucha gente trabajando para eso", dice.
Con un perfil en las antípodas a Valdez, aunque también en el ámbito político, en las últimas semanas se imprimió en todos los medios de prensa el nombre de Oscar López Goldaracena, uno de los protagonistas de la noticia más importante del año en Uruguay: el procesamiento del ex dictador Gregorio Álvarez.
El abogado denunciante por familiares de desaparecidos se especializa en Derechos Humanos desde hace años, pero fue el pasado 17 de diciembre cuando consiguió uno de los mayores logros de su carrera.
Que ese hecho lo convirtiera en una figura mediática es secundario, pero reconoce que también influye en su vida. "A uno le genera otra responsabilidad, pero a la vez me da la oportunidad de aplicar lo que sé para ayudar a la sociedad. Contribuí con un granito de arena en ese tránsito hacia una cultura más ligada a la justicia y los Derechos Humanos", destaca el abogado.
SE MUEVE, SE JUEGA. Si existe un semillero de figuras públicas en este país, es el fútbol. Del deporte rey surgen nuevos nombres cada temporada y también es buena cocina de peleas y culebrones para la prensa.
Este año, quizá el más destacado salto a la "fama" fue el del director técnico de Rampla, Luis "Ronco" López. El recién ascendido club del Cerro comenzó a atraer la atención de periodistas y simpatizantes cuando, ante la atónita mirada de todos, sumaba punto tras punto dejando atrás, y lejos, a los clubes grandes.
La campaña picapiedra (tal como se llama a los hinchas de Rampla) tuvo en vilo a la platea hasta la final del campeonato, que disputó cabeza a cabeza con Defensor, que a la postre se quedó con el título.
Esa exitosa conducción del equipo, sumado a un particular carisma personal, llevaron al "Ronco" a una popularidad que no conocía. El DT pasó de ser un auxiliar de servicio más en la mutualista La Española -donde trabaja además del club cerrense-, a ser llamado hasta para filmar el aviso publicitario de un jarabe para la garganta, honor que debe a su particular timbre de voz (ese que le valió su apodo). ¿Cuántas cosas más cambiaron? "Pasé de ser una persona de perfil bajo en equipos de la B a ser una figura popular, algo que le debo pura y exclusivamente a los jugadores de Rampla por la actuación que tuvieron", dice ya pasada la época de los laureles. También reconoce algún matiz negativo. "Perdí un poco mi privacidad. Es bravo a veces cuando voy por la calle con mi señora y me paran por un autógrafo o una foto. Mi señora es muy vergonzosa y mis hijos, celosos. Hay que estar preparado para sobrellevar la popularidad y eso me molesta dentro de todo".
El otro equipo que jugó la final del campeonato también supo tener una figura como centro de atención, aunque esta vez por razones no deseadas. El jugador Sebastián Ariosa fue arrastrado por el huracán mediático luego del pasado 13 de septiembre.
Ese día, Defensor Sporting disputó un encuentro con el club paraguayo Tacuary por la Copa Sudameri- cana. Los violetas ganaron en el Centenario por 3-0. Terminado el partido y con los resultados de la rutinaria prueba antidopaje a la vista -semanas después- la atención recayó sobre Ariosa: según el análisis, el jugador poseía metabolitos de cocaína en su sangre. Lejos de esconderse, el futbolista se animó a hablar en todos los medios del tema, asegurando que jamás consumió nada.
"Todo lo bueno del año se opacó. Yo estoy tranquilo, con la gente que confía en mí. Fue feo porque también mi familia se sintió tocada con el tema", explica. A pesar de la exposición pública adquirida por ese motivo, la repercusión en la calle pasa por otros lados. "Te saludan, te piden que vayas a su cuadro o te gritan `arriba la viola`, nada más que eso", cuenta.
Y para el 2008, ¿qué?
¿Qué expectativas tienen estas figuras para el 2008? Oscar López Goldaracena retomará la escritura de cuentos infantiles (sí, otra faceta), e intentará desde la abogacía contribuir con "la cultura integral" uruguaya. José "Peluca" Valdez se preparará para las elecciones internas del Partido Colorado con vistas a ser diputado y seguirá ayudando a los jóvenes para salir de la droga. Abigail Pereira prefiere no pensar mucho en el año entrante. "Creo que programar es peor. Tengo varias propuestas de trabajo, sólo espero que las cosas sigan como hasta ahora", dice. Martín Sarthou espera que en el 2008 tenga el mismo reconocimiento profesional y que "los que hablan de cosas que no tienen nada que ver" con su trabajo "hagan lo suyo". Lucila Rada, en cambio, se muestra más sentimental: "Antes nada me gustaría tener cerca y sanas a las personas que amo y hacen mi vida más linda. Después, seguir creciendo como artista, que salga mi primer disco y perfeccionarme en la actuación". Sebastián Ariosa desea que el mal momento que tuvo (dopaje positivo de cocaína) pase rápido y volver a demostrar en las canchas lo que es como jugador. Desde Río Negro, Omar Lafluf trabajará duro para que el crecimiento económico que se ha logrado este año se vea reflejado en lo social y en la calidad de vida de la gente. A Luis "Ronco" López le gustaría tener una buena actuación en el club donde trabaje y cumplir el objetivo que se había trazado con Rambla de llegar a una copa internacional. Mónica Farro tiene un contrato con Gerardo Sofovich hasta 2009 y admite que le gustaría hacer en Argentina lo mismo que acá: teatro, televisión y radio.