Tuberculosis, tétanos, tos convulsa, difteria, hepatitis B, sarampión, rubéola, paperas, varicela... son enfermedades que en el correr del último siglo prácticamente han dejado de preocupar a los padres uruguayos. Es que al menos para los niños, el sistema de salud protege de estas patologías mediante la BCG, la triple viral o la pentavalente, algunas de las temidas vacunas que los pinchan en los primeros años de vida.
Según los que saben, Uruguay ha estado siempre a la vanguardia en vacunación infantil. Al menos hasta ahora. Hoy existe una polémica por las diferencias de criterio a la hora de registrar y habilitar algunas dosis. Para la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), todo lo que se va incorporando en el mundo debe ser habilitado en el país. Para el Ministerio de Salud Pública (MSP), sin embargo, sólo deben registrarse vacunas que sean estrictamente necesarias, para combatir enfermedades con un importante número de casos comprobados. De lo contrario, argumentan, la existencia de la vacuna podría generar el riesgo de instalar el virus en la población.
UNIVERSALIZAR O NO. Parte de los debates se centran en vacunas que ya están habilitadas, pero cuyo uso se encuentra acotado a una parte limitada de la población. Tal es el caso de la hepatitis A, una enfermedad infecciosa que ataca al hígado y que se contagia fácilmente en lugares donde la higiene o las condiciones sanitarias son malas. Cuando la evolución es grave, su única solución es el transplante hepático, y puede llevar a la muerte. La población más vulnerable, como casi siempre, es la que convive en mayor pobreza.
Todos los años hay casos, pero en 2005 se dio un pico de casi 3.000 episodios que obligó al MSP a adquirir vacunas para contener esos brotes, sobre todo en escolares. "La comunidad pediátrica ya lo había planteado antes del brote. A nivel científico se discutió mucho y recién ahora se está protegiendo de forma gratuita a niños de uno y dos años", dice el presidente de la SUP, Gonzalo Giambruno.
Gracias a esas dosis, y también a una campaña de educación, la incidencia bajó notoriamente, hasta colocarse en unos 1.000 casos en 2006 y 2007, según afirma el director nacional de Salud, Jorge Basso, y agrega que este año se comenzó a aplicar la vacuna en forma preventiva a más niños del subsector público. "Están en zonas donde falta saneamiento y se ven más expuestos a infectarse con este virus, que está relacionado con la higiene, la transmisión fecal-oral. Se estima que ya se llegó a los 40.000 niños vacunados. Son muy pocos los países en el mundo que han incorporado al esquema de vacunas la de hepatitis A, como Estados Unidos o Israel. En Argentina, se da una sola dosis. Aquí se da un refuerzo", cuenta Basso.
No obstante, para el pediatra Giambruno, la vacuna debería llegar en forma gratuita a toda la población infantil (en mutualistas se puede recibir, pero debe ser paga) "Creemos que estamos en condiciones de hacer una inversión para vacunar a todos los niños contra hepatitis A. Cada generación es de 47.000 chicos y esa es la cantidad que necesitamos. No parece tan difícil hacer todos los años una campaña. Es la principal causa de transplante hepático en niños. Si vemos el costo-beneficio en números de muertes, claramente está indicado", opina.
Una conocida novedad que ha ingresado al esquema de vacunación infantil (o adolescente, en este caso) es contra el virus de papiloma humano (HPV), que puede ocasionar cáncer de útero. Si bien ya está habilitada, todavía se encuentra en fase de estudio en el mundo, por lo que no es posible hacer una cobertura masiva.
PARA RESPIRAR. Otro debate se instaló en torno a la necesidad de una nueva vacuna contra el neumococo, una bacteria común pero muy peligrosa, capaz de generar infecciones respiratorias como neumonía, meningitis, sinusitis y otitis. De hecho, la mortalidad de meningitis causada por neumococo aumentó sensiblemente de 2006 a 2007. Este año, fallecieron al menos 23 personas por este motivo.
"Tenemos una buena batería de herramientas para combatirlo: el control clínico, el diagnóstico radiológico, y, fundamentalmente, los antibióticos. Frente a una sospecha, podemos controlarlo", explica Giambruno, aunque destaca que, aún así, los riesgos de una evolución grave de las enfermedades que puede generar el neumococo, ponen el tema vacunación en el tapete.
Actualmente, Uruguay cuenta con una vacuna contra esta bacteria, pero que no tiene resultados en niños menores de dos años. En realidad, por el momento no se ha desarrollado en ningún lugar del mundo una vacuna ideal, que cubra la totalidad de las cepas que hay en Uruguay, por ejemplo.
La dosis que hoy se utiliza en el país está indicada para mayores de 65 años y para niños mayores de dos que sufran inmunodepresión, alguna patología crónica severa, ya que ellos son más vulnerables a estas infecciones. "Se estuvo buscando alternativas a la vacuna existente, y se optó por adquirir la heptavalente, que se está habilitando ahora, y el MSP comenzaría a aplicar en 2008 a los niños del subsector público en el primer año de vida, con lo que mejoraríamos la cobertura. No es la ideal, pero es la que existe. Hay otra, llamada `oncevalente`, que todavía está en fase 2 y recién saldría al mercado en 2009, en cuyo caso tendríamos que incorporarla", afirma Basso.
ROTAVIRUS EN EL DEBE. La mayor diferencia de criterios entre la Sociedad Uruguaya de Pediatría y el Ministerio de Salud Pública se encuentra en el tema de la vacunación contra rotavirus, el cual genera infecciones digestivas.
"Es la principal causa de las internaciones por diarrea en niños y genera un porcentaje de mortalidad como complicación de su evolución. Cuando un lactante se enferma, se desnutre. Además, es muy contagiable en chicos pobres que están socializados en jardines o escuelas. En América Latina hay entre 10.000 y 20.000 muertes de niños pequeños por diarrea. Hoy existe una generación de vacunas que da resultados en la prevención. En Uruguay no está registrada, es algo que está en discusión. Tradicionalmente, el país habilitaba vacunas aunque no las diera a todos. Pero ahora hay miedo a registrar nuevas antes de tener la solución económica para una cobertura total. Uruguay debe permitir el uso de todas las vacunas que se estén dando en el mundo y luego buscar formas de financiación", opina Giambruno.
Por su parte, el director nacional de Salud, Jorge Basso, alega que de acuerdo al departamento de Epidemiología del MSP, las diarreas en invierno suponen menos del 0,5% de los motivos de ingreso en los hospitales. "Por eso no hay elementos, desde el punto de vista epidemiológico, como para justificar una vacunación masiva contra rotavirus. Estamos siguiendo los estudios, pero no hay una decisión de incorporar la vacuna. Éstas no sólo pueden ser innecesarias, sino también perjudiciales, en la medida que pueden alterar la realidad epidemiológica del país", indica el jerarca.
Cubiertos
Los expertos coinciden en que Uruguay siempre ha estado a la vanguardia en vacunación infantil. "Con un criterio histórico, ha otorgado siempre vacunas en forma gratuita", reconoce Gonzalo Giambruno, presidente de la Sociedad Uruguaya de Pediatría. Pero a la vez, opina que hoy existe un debe: conseguir más recursos para otras vacunas que se precisan. "Debemos estar atentos a lo que sucede en el mundo, invertir más en la infancia, en mecanismos de prevención primaria y secundaria".
En este sentido, el Ministerio de Salud Pública está inmerso en un plan para aumentar la cobertura, afirma Jorge Basso, director nacional de Salud. "Si bien en cifras de país es muy buena, tenemos bolsones de baja cobertura, grupos, particularmente de niños y mujeres, que tienen vacunación incompleta, algo vinculado a zonas de exclusión social".
Una de las estrategias que se está llevando adelante es incorporarlo como contraprestación en los servicios que presta el Ministerio de Desarrollo Social. Pero además, un nuevo implemento se utilizará a partir de 2008: el carné del niño y el de la niña.
Se trata de una herramienta para identificar los controles de vacunas, salud bucal y curvas de crecimiento y desarrollo en la evolución del niño de 0 a 12 años. Se diferenciará por género por las particularidades de cada uno de los sexos. "La idea es que todos los niños, tanto de servicios públicos como privados, tengan ese carné y que éste sea exigible en todo ámbito educativo. El objetivo es minimizar esos bolsones sin cobertura, que a su vez quedarán mejor identificados".
¿Cuándo habilitar una nueva vacuna?
"La vacuna es un instrumento de política sanitaria y, a diferencia de otros medicamentos, el Ministerio de Salud Pública la registra y habilita cuando se constata que hay necesidad en la población de darla. Una vacuna no sólo puede ser innecesaria, sino también puede ser perjudicial, en la medida que puede alterar la realidad epidemiológica del país".
Gonzalo Giambruno | Presidente de la Sociedad de Pediatría
"Tradicionalmente, el país habilitaba vacunas aunque no las diera a todos. Pero ahora hay miedo a registrar nuevas antes de tener la solución económica para una cobertura total. Creemos que Uruguay debe permitir el uso de todas las vacunas que se estén dando en el mundo y luego buscar formas de financiación".