La botica
FRÍO Y CALOR CON PRÓTESIS. ¿Imagina una mano artificial capaz de sentir dolor y cambios de temperatura? Un equipo de cirujanos del Instituto de Rehabilitación de Chicago, en Estados Unidos, implantó a dos pacientes, que habían perdido un brazo a causa de sendos accidentes, una moderna prótesis a través de una operación por la cual, además, redirigieron hacia el pecho los nervios del hombro (que en condiciones normales servirían para transmitir las sensaciones desde la mano hasta el cerebro). Cuatro meses después de la cirugía, Claudia Mitchell, una de las pacientes, ya podía sentir el tacto, el calor y el frío, procedentes de diferentes áreas de la extremidad perdida (en su caso, el antebrazo izquierdo), ayudada también por un parche de piel implantado en el torso, que recibe señales desde lo sensores de las yemas de los dedos de la mano artificial. Los especialistas estadounidenses sometieron a los pacientes a una serie de pruebas para valorar su evolución e intentar comprender cómo su sistema nervioso logró adaptarse a las prótesis, según informa el diario español El Mundo. Los resultados de las pruebas se publicaron en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
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