Sudor que vuelve loco

| La hiperhidrosis produce serios problemas sociales y laborales. Se realizan operaciones en mutualistas ya que se considera enfermedad y no estética.

CATERINA NOTARGIOVANNI

Todo lo que se toca, queda mojado. Expedientes, mouse, teclado, teléfono, libros, CD, ropa, esposa e hijos. No importa si se está nervioso o tranquilo, si es invierno o verano, si se está quieto o si se mueve: manos (y axilas) siempre están completamente empapadas.

Estos síntomas que padecen ciertas personas se reúnen en una enfermedad denominada hiperhidrosis palmaria-axilar, mal que provoca transpiración excesiva en dichas zonas del cuerpo y que, aunque benigna, genera problemas serios emocionales, laborales y vinculares. ¿Se imagina la vida transpirando las 24 horas? Así viven 66 millones de personas en el mundo.

ENFERMEDAD. La hiperhidrosis consiste en un exceso de sudoración que afecta las zonas del cuerpo donde hay más cantidad de glándulas sudoríparas: manos, axilas, cara y pies.

Las causas que la provocan se desconocen, pero se sabe que el problema se ubica en el Sistema Nervioso Simpático, que funciona independientemente de la voluntad y que regula, por ejemplo, la frecuencia cardíaca y sudoración.

El Simpático está ubicado en lo profundo del tórax y consta de dos conductos nerviosos laterales (con forma de cinta), uno a la derecha y otro a la izquierda.

Se estima que el 1% de la población mundial sufre de hiperhidrosis. Generalmente se manifiesta en la adolescencia y la mayoría de los pacientes son mujeres.

Cuando se habla de esta enfermedad, los términos "mojado" y "empapado" se utilizan en su sentido literal. "Son pacientes que no pueden manejar la computadora, que mojan los documentos de trabajo o que si están dando un examen dejan un charco en el piso", señala Siul Salisbury, cirujano de tórax, profesor agregado de la Cátedra de Cirugía de Tórax de la Facultad de Medicina y experto en el tratamiento de la hiperhidrosis.

Para los casos agudos existe un tratamiento quirúrgico, denominado Simpaticectomía Torácica, que tiene 98% de efectividad. Consiste en la anulación del sector de nervios que producen la hiperestimulación. "Las técnicas son variadas. Nosotros extraemos el segundo, tercero y cuarto ganglio. Hay quienes los queman con frío, con ultrasonido o colocan un clip de metal en esas zonas", señala el experto.

La intervención se realiza bajo anestesia general mediante laparoscopia, y demora entre 15 minutos y media hora de cada lado. El tiempo de recuperación varía según el paciente, pero en promedio no pasa de las 48 horas.

Para introducir los instrumentos se realizan tres incisiones: una de 10 milímetros de largo y dos de 5 milímetros cada una. En las mujeres el corte se realiza debajo del pliegue mamario, de manera de ocultar la cicatriz.

Como consecuencia de la Simpaticectomía la persona deja de transpirar en esas zonas. "Algunos hasta tienen que usar cremas humectantes, sobre todo en las palmas de la mano, pero eso no le genera ningún trastorno de futuro", explica Salisbury, quien coordina el equipo que realiza estas intervenciones en el Hospital de Clínicas desde el año 1992, y que a la fecha ha operado a 50 pacientes.

Dado que la hiperhidrosis es una enfermedad, la Simpaticectomía se realiza de forma gratuita en el contexto mutual. Actualmente la única limitación es la disponibilidad del equipo requerido: monitor, generador de video, mini-cámara, sistemas ópticos e instrumental específico.

Muchas personas llevan años buscando una solución, que ahora se presenta con la cirugía. La misma permite olvidarse para siempre de toallas, pañuelos, entre otros, para ir a trabajar o estudiar.

La cifra

1% Es el porcentaje estimado de la población mundial que padece hiperhidrosis, esto equivale a unas 66 millones de personas.

98% Es el porcentaje de efectividad de la Simpaticetomía Torácica, intervención recomendada para los enfermos de hiperhidrosis.

Nada para los pies

No son buenas las noticias para quienes padecen de hiperhidrosis en los pies.

Según explica Salisbury, "el lugar de enervación de las glándulas sudoríparas de la planta de los pies también está en el Sistema Nervioso Simpático, pero en la profundidad del abdomen. Esa zona no es fácilmente accesible y requeriría de un procedimiento tan agresivo y destructivo para otras estructuras del organismo que no se tratan. Sin embargo, entre el 50% y 70% de los pacientes tratados por hiperhidrosis palmaria y axilar, notan una disminución de la sudoración en los pies". De todas maneras, ese mal se tolera mejor socialmente porque es posible ocultarlo.

Sin efectos secundarios

El profesor de la cátedra de cirugía de tórax del Hospital de Clínicas, Siul Salisbury, advierte que la intervención tiene todos los riesgos de cualquier procedimiento invasivo con anestesia, aunque no se demostraron efectos secundarios. Pero aclara: "en manos de gente no entrenada puede implicar complicaciones y secuelas importantes", explica.

Eso significa que la Simpaticectomía la debe ejecutar un cirujano de tórax entrenado en utilizar la biocirugía y en el procedimiento específico (en Uruguay son trece los médicos titulados en esa especialización). Después de la intervención, y en algunos casos puntuales, aparecen hiperhidrosis compensatorias en otros lugares del cuerpo, como muslos, cintura o glúteos. "En general, a los pacientes no les importa porque eso no les representa un problema de vida", señala Salisbury.

También ha habido casos a las que después de operadas les cuesta bajar la frecuencia cardíaca. "Es al inicio, luego se normaliza, y no tiene ninguna repercusión funcional".

Es posible que haya pacientes que presenten excesiva sudoración como síntoma de otras enfermedades. Por eso es importante que un médico haga un diagnóstico previo.

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