THE ECONOMIST | BERLÍN
"En toda mi niñez, pocos hechos fueron discutidos con tanta frecuencia en casa, durante la cena, como lo ocurrido el 20 de julio de 1944", dice Florian Henckel von Donnersmarck, un director alemán que conquistó un Oscar este año por su película sobre espías de Alemania Oriental, Las vidas de otros.
Cuando la conversación se orientó hacia los complotados, encabezados por Claus Schenk von Stauffenberg, quien intentó asesinar a Adolf Hitler en aquel fatídico día de verano, su madre que habitualmente era bastante racional, gritaría: "¡Admiro a Stauffenberg más que a nadie, a nadie, a nadie!"
Para la generación de ella, el complot de Stauffenberg fue más que un plan fallido que costó cientos de vidas, incluyendo las de aquellos que apenas sabían del hecho. Fue un símbolo de la resistencia alemana contra Hitler, lo que prueba que en las horas más lóbregas de la historia alemana, la decencia y el honor sobrevivían.
Los jóvenes alemanes todavía crecen con la historia de los complotados, aunque pocos de fuera saben realmente quiénes eran. Esto tiene probabilidad de cambiar.
Hace unas semanas, en Berlín, el director estadounidense, Bryan Singer, comenzó a filmar Valkyrie, película en la que Tom Cruise -una de las máximas estrellas de Estados Unidos- interpreta a Stauffenberg. Cuando el film sea estrenado el próximo año, seguramente será un éxito en las boleterías. Millones de hinchas devotos miran cualquier película, con la condición de que Cruise actúe.
En el enfoque de Henckel von Donnersmarck, Cruise hará más por la imagen de Alemania que diez Copas del Mundo de fútbol.
Sin embargo, Berthold von Stauffenberg -hijo del complotado- se opone a la película porque considera que en estos casos el drama siempre está por encima de los hechos.
DISCREPANCIAS. Algunos políticos alemanes expresaron su protesta contra la contratación de Cruise. El Ministerio de Defensa se negó a permitir que filmaran en el Bendler Block -el lugar donde Stauffenberg y otros fueron ejecutados, tras el antentado contra Hitler, el 20 de julio de 1944-, argumentando que el actor es un seguidor de la Cienciología, que en Alemania es vista como un culto con tendencias totalitarias. La misma, que cuenta con el famoso artista entre sus más importantes seguidores, no está prohibida en aquel país, aunque es mantenida bajo vigilancia.
Cruise y los suyos no podrán rodar en el Bendler Block, actual sede del Ministerio de Defensa, pero sí en otros puntos de la ciudad.
Así, la Potsdamer Platz y la Wilhelmstrasse, donde tuvo su sede la Gestapo y la cancillería de Hitler, vieron desfilar estos días a 300 extras vestidos con uniformes nazis, aunque no estuvo ahí Tom Cruise, cuya presencia no era requerida para la escena.
Pero, los espectadores son conscientes de que los realizadores de películas se toman licencias poéticas. En la medida en que un director no distorsione la esencia de la historia -un oficial patriota viola su juramento de lealtad al Ejército de Alemania para asesinar a un tirano- debe permitírsele su interpretación de los hechos.
Cruise es un actor y no una versión contemporánea de Stauffenberg. Después de todo, nadie investigó la ética de Liam Neleson cuando interpretó a Oskar Schindler, en La lista de Schindler, una película sobre el hombre que salvó a centenares de personas de morir en los campos de concentración.
El grupo de Stauffenberg siempre ocupará un lugar especial en la historia de Alemania. No fueron perfectos: algunos tuvieron los prejuicios antisemitas comunes entre los integrantes de la clase aristocrática, en tanto otros simpatizaban con regímenes autoritarios.
Pero, ofrendaron sus vidas para intentar eliminar a uno de los regímenes más perversos de la historia. Como tales deben ser recordados por la mayor cantidad de personas posible, durante tanto tiempo como sea posible.
Una película realizada por uno de los mejores directores estadounidenses, con uno de los actores más exitosos, puede ayudar a ese legado.
Accidente con once heridos
La película Valkyrie viene de para males. A la resistencia de muchos a que Tom Cruise interprete al conde Stauffenberg (el oficial alemán que atentó contra Adolf Hitler) se agrega que en su primer día de rodaje en Berlín, un accidente se saldó con 11 extras heridos de distinta consideración.
El accidente se produjo el lunes pasado cuando se rodaba una escena ante el edifico del actual Ministerio de Finanzas, que en el pasado albergó el despacho del ministro del Aire nazi, Hermann Goering. Los extras, vestidos con uniformes del ejército nazi, pasaban en un camión y cayeron a la calle al desprenderse una plataforma de la caja del vehículo.
La policía berlinesa abrió diligencias contra la productora del film, United Artists, por los daños sufridos por los once actores.
Se sospecha que la productora, en la que Cruise tiene participación, incurrió en una negligencia puesto que, al parecer, alguno de esos actores había advertido que el vehículo de época no estaba en condiciones.
La productora lamentó el incidente y rechazó las denuncias de impresión.