MARTÍN FABLET
De las tantas razones que motivaron mi expulsión del colegio Christian Brothers, la que mejor recuerdo, fue la de organizar tours (sin fines de lucro), a los lupanares de la ciudad de Pando.
La maniobra fue constatada a mediados de agosto, y el rajamiento fue inmediato. La situación era algo desesperada, ya que los colegios "normales" no admitían inscripciones a mitad de año; pero por suerte un muy pintoresco liceo supo abrirle las puertas a este columnista.
Se trataba del colegio José Belloni, allí a pasitos del Ombú de Boulevard. En aquellos años el instituto era especialmente recomendado para estudiantes con problemas de conducta y el remedio para ello era ofrecer abundantes dosis del libertinaje mas absoluto.
Nunca en mi vida me divertí tanto. Los episodios bizarros estaban a la orden del día.
Una tarde en el laboratorio de química, un gurí que posteriormente resultó cónsul uruguayo en Hong Kong, pretendió defenderse de un compañerito, lanzándole un microscopio profesional marca Zeiss de más de 1000 aumentos.
Por suerte el microscopio no dio en el blanco, pero si se estrelló contra la pared. No quedó nada del aparato, a lo que los padres del futuro cónsul tuvieron que hacerse responsables del hecho.
Recuerdo perfectamente que fueron 2.000 dólares y en efectivo. Todo un fortunón.
Hoy, por ese dinero, es posible acceder a equipos decididamente mejores.
Si le interesa ver todo lo chiquitito, la marca Pitilia puede ofrecerle una gran variedad de microscopios con cámara de video.
Esto significa que usted no tiene que poner el ojo en la lente. Solo tiene que conectar el equipo a su portátil o PC y listo. Estos microscopios digitales utilizan una conexión USB a la computadora para producir imágenes o videos a todo color.
Las imágenes que se originan son digitales y, por ello, se las puede almacenar, borrar, editar, imprimir e insertarlas en diferentes tipos de producciones.
La calidad de imagen es excelente y depende esencialmente de la definición de su pantalla. Con este tipo de microscopio usted podrá sacar instantáneas de cuanto microbio ande en la vuelta.
Es increíble como el desarrollo de la tecnología y otras estrategias han permitido bajar los precios de los productos terminados a valores inimaginables. Meiji Techno fabrica microscopios de la misma categoría del que supo destruir mi compañero por tan solo 700 dólares.
No sólo han bajado los precios sino que también la oferta es variadísima. Si está pensando en el regalarle algo útil a su hijo para el Día del Niño (aunque no lo merezca), Meade ofrece en plaza un bonito microscopio, el 9200 que cuenta con hasta 400 aumentos, y su precio es de 195 dólares más impuestos.
En vez de regalar las porquerías de siempre, invierta en el intelecto de ese purrete.
Uno nunca sabe, a lo mejor es un promitente cónsul o tal vez un Pasteur y seguramente le devuelva con creces todo lo que usted se ha sacrificado por él.