MAGDALENA HERRERA
El cuerpo es un texto cultural, un mapa donde las épocas moldean sus ideales de belleza así como el espejo de sus trastornos", asegura la curadora Soledad Capurro, en el prólogo del catálogo de la exposición "Espejito...¿quién es la más bella", que se viene desarrollando en el Centro Cultural de España.
Una simple recorrida deja en claro el porqué de las palabras de Capurro. De techos espejados (para reflejar los trastornos), la exposición revela vestuarios desde 1850, pasando por aquellos años `20 y por los `50, para llegar hasta estos días "siliconados". El cuerpo femenino se adaptó a la moda, y no viceversa.
Como ejemplo, basta recordar que durante 400 años la mujer utilizó el corsé, lo que amoldaba la cintura hasta límites anoréxicos. En la exposición se puede observar una de esas prendas -que por entonces eran interiores, por supuesto- que apenas tiene 34 centímetros de cintura. Y es de época; todo lo exhibido es original. "Fue muy difícil, en algunos casos, lograr que los vestidos fueran reparados, ya que no quedan en el país bordadoras a mano o artesanas que elaboren esos trabajos tan minuciosos de otros siglos. Realmente Soledad Capurro realizó un trabajo excelente en la reconstrucción de la indumentaria de los cuatro períodos en que se centra la propuesta," señala el director del área de actividades académicas, Enrique Mrak.
MOMENTOS CLAVE. Soledad Capurro dividió la exposición en cuatro etapas, que según ella, tienen como característica común "la transformación radical en el cuerpo femenino". Cuatro momentos en que la moda, "más allá de proponer cambios en los detalles y formatos de la vestimenta femenina, se lanza a provocar una transformación importante en el aspecto del cuerpo de la mujer".
Impacta más que nada la visión del siglo XXI, en donde los ropajes ya no son exteriores sino interiores según explica Capurro. "Las mujeres como obreros hablan de `hacerse` tal o cual parte del cuerpo. El imperativo es simplemente la perfección anatómica. Y esta puede lograrse a través de una nueva forma de violencia", indica refiriéndose a "la mujer a pedido": prótesis, operaciones, liposucciones, entre otras intervenciones quirúrgicas.
¿Por qué la curadora señala que es una nueva forma de violencia? También en otras épocas la indumentaria femenina violentaba el cuerpo hasta extremos ilimitados. "Desde 1850 la enorme cantidad de prendas, su rigidez y volumen, producen una coacción sobre el cuerpo, que proviene más del vestuario interior que del exterior, aunque también éste es pesado y largo."
O, asimismo, podría recordarse los andróginos años 20, que bien quedan representados en la muestra, con mujeres que para lucir delgadas y jóvenes "se martirizan con vendajes que las comprimen".
Más allá de los cuestionamientos que se puedan realizar, en cuanto al poder de la estética, la exposición refleja la cultura, la sociedad, los valores, la ética, la importancia del rol de la mujer, entre otras características, de muy distintas épocas del Uruguay.
"El cuerpo de la mujer, como maleable arcilla, ha sido permanentemente cautivo de una imagen ideal cambiante que le señala un debe ser. La construcción simbólica que la sociedad hace del cuerpo femenino es una invención estética que se construye sobre una interpretación ética. En ella van implicados valores que deciden el rol social que se impone a la mujer. Y esos valores tienen mucho que ver con la mirada masculina y la forma en que esta construye a la mujer como objeto de deseo y de contemplación, a la vez que como un sujeto-objeto que debe ser domesticado para aplacar la esencial malignidad tentadora de su físico", afirma la curadora Soledad Capurro.
El inicio de un ciclo anual
La exposición "Espejito... ¿quién es la más bella?" se inauguró en el Centro Cultural de España (Rincón 629), que dirige Hortensia Campanella, y Enrique Mrak en el área de actividades académicas. Permanecerá abierta hasta el 5 de mayo, de lunes a viernes de 11.30 a 20, y sábados de 11.30 a 18, con entrada libre. Se trata de una de las primeras actividades, en el marco del ciclo "Discriminación e intolerancia en las sociedades contemporáneas", proyecto académico sugerido y coordinado por Teresa Porzecanski.