MARTÍN FABLET
El otro día me perdí el programa de Gorzi. Me quería matar, sencillamente no tenía consuelo. Porque no es lo mismo que te lo cuenten, hay que verlo.
Antes con las videograbadoras podías dejar grabando e irte a tomar un juguito de orejones. Pero lamentablemente hoy en día, esos aparatejos o están hechos pomada o son difíciles de conseguir. Pero a no desesperar ya que no todo está perdido.
Hace algunos años en los Estados Unidos el servicio TiVo causó verdadero furor.
Consistía en un grabador digital de disco duro que venía a remplazar a los ya clásicos videos, aumentando la capacidad de grabación y facilitando su operación mediante un práctico menú en pantalla, sin importar cambios de horario o retrasos.
Estos equipos permiten almacenar entre 80 y 300 horas de programación recibida a través del cable, cable digital, transmisión satelital o de la vieja y querida antena de techo.
TiVo se contrata vía suscripción y permite elegir series, actores o eventos a almacenar también vía menú, sin preocupación por cambios en la programación, retrasos, cintas que se trancan, etcétera.
Pero más que un dispositivo, la gente de TiVo creó toda una batería de productos cuando en 1997 presentó su primer grabador de video digital para el hogar (Digital Video Recorder, "DVR").
La creación de la firma estadounidense inauguró la capacidad de poner pausa a la televisión en directo. Gracias a TiVo, el espectador puede disfrutar de su programa favorito, detener la imagen, alejarse del televisor por el tiempo que quiera y retomar la transmisión en el punto exacto en el cual quedó ya que, mientras tanto, el DVR almacena automáticamente el programa o película en su disco duro.
Otra característica interesante de la mayoría de los DVR es que reservan una porción de su disco para un buffer, que graba y mantiene constantemente almacenada la última hora de transmisión en vivo.
Esto significa que si el espectador llega a casa 10 minutos después de que haya comenzado la emisión, siempre se puede retroceder esos 10 minutos y disfrutarla desde el principio.
Al cambiar de canal el buffer empieza a grabar nuevamente. De todas maneras muchos televisores, en especial un modelo de LG, cuentan con la función de grabado automático. El televisor graba hasta una hora del programa que se este viendo.
Los operadores de cable locales no tienen pensado aún incorporar alguna suerte de TiVo para sus clientes.
Ahora, los afortunados usuarios de TiVo en los Estados Unidos podrán, gracias a la operadora Verizon, controlar la grabación del dispositivo a través de su teléfono móvil.
Suscribiéndose por 1,99 dólares al servicio Get It Now podrán programar la grabación de su serie favorita remotamente desde su celular.
Lo voy a pensar un poco, en una de esas el programa de Gorzi no es para tanto.