Carcajadas con gusto a pop

| De la mirada acero azul de Zoolander a la provocación de Borat. Un recorrido por la nueva generación de comediantes de Hollywood, que prometen risas para rato.

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EL PAÍS DE MADRID | GREGORIO BELINCHÓN

Existen dos clases de cómicos: los que intentan ser divertidos y los que son divertidos sin intentarlo. O, al igual que ocurre en la interpretación en general, están los ensayadores, tipos que pulen sus bromas ensayo tras ensayo (un ejemplo clásico: los hermanos Marx), y están los improvisadores, a los que les salen los gestos y los chistes a borbotones.

En el frat pack han nacido para improvisar. El periódico USA Today creó el término en 2004 para referirse a un grupo de cómicos -los que triunfan actualmente en Estados Unidos- que tienen por costumbre rodar juntos, y que destilaban un cierto (y falso) aroma a juerga como el del mítico rat pack, el que componían Frank Sinatra, Dean Martin, Peter Lawford, Sammy Davis Jr. y todos sus compañeros de bebercio.

El artículo venía provocado por el estreno de Aquellas juergas universitarias, una comedia de fraternidades colegiales y picores treintañeros acallados a borracheras y en la que participaban Will Ferrell, Vince Vaughn y Luke Wilson. A ellos se les añadían Owen Wilson, hermano de Luke, Ben Stiller y Jack Black. Dos temporadas más tarde, al grupo se sumó Steve Carell.

Y así se llega a 2007, con estos chicos encaramados a lo más alto de las taquillas, escribiendo guiones y repartiéndose papeles: hay 52 fines de semana al año para estrenar largometrajes. Así que, ¿para qué hacer la guerra pudiendo apoyarse unos en otros?

Los dos líderes, Ferrell y Stiller, están perfectamente engrasados en la maquinaria de generar dólares, con un sentido del humor común alejado de sutilezas y ávidos de premios en las galas de People Choice (votados por el público) y de la cadena MTV. Su público es joven, los que más van al cine.

Entre ellos hay judíos, gentiles, expertos en encarnar a chicos buenos, veteranos en interpretar a chicos malos, guapos, feos… Y tienen ganas de rodar más películas en las que suenen éxitos pop de los 80, de interpretar a treintañeros con acusado síndrome de Peter Pan o llorosos deportistas frustrados.

A su lado, otros cómicos como Adam Sandler, un poco más egoísta y solitario, o el recién llegado desde el otro lado del Atlántico, Sacha Baron Cohen, confirman que siempre habrá alguien que hará reír en el cine. El frat pack tiene intención de quedarse muchos años. Hay que dejarlos porque, ¿quién era el cómico más taquillero a inicios de los ochenta? La triste respuesta es Chevy Chase.

A Will Ferrell en Estados Unidos le consideran un dios, una reencarnación de Jerry Lewis. Es el único miembro de Saturday night life -un show con más de 30 años en el aire- que recibió un homenaje cuando dejó el programa. Más aún, nadie ha cobrado tanto como él (700.000 dólares por sus dos últimos años). Ferrell mezcla el histrionismo con una capacidad descomunal para imitar y escribir sketches.

Graduado en ¡periodismo deportivo!, su trampolín a la televisión fue el grupo de cómicos The Groundlings. De ahí al cine, donde comenzó en la saga Austin Powers y llegó hasta el taquillazo último de Pasado de vueltas. Le encanta actuar, de ahí su obsesión por todo tipo de personajes secundarios y poco le queda por hacer. A pesar de ello es un gran tímido, de los que se esconden tras las bromas. Cree que aún existen cosas de las que reírse: su próxima comedia, Blazes of glory, hace escarnio de las competiciones olímpicas de patinaje artístico sobre hielo.

LISTO CON DUDAS. Después de protagonizar un anuncio de Chevrolet, Vince Vaughn se mudó a Hollywood y probó suerte en series. En su primera película conoció a John Favreau, que en ese momento remataba el guión de Swingers. Ambos protagonizaron aquel proyecto indie y el éxito sirvió para que Steven Spielberg le reclutara para El mundo perdido. A partir de aquí ha multiplicado su sueldo a la vez que aumentaban sus dudas: ¿se dedica al cine serio con títulos como Estafadores, Psycho o Falsa identidad o se centra en la comedia, con Zoolander? Mientras lo resuelve, lucha contra su problema de peso.

¿ESCRITOR O ACTOR? Owen Wilson asegura que en su corazón es lo primero, pero que la vida le ha llevado por lo segundo. Coincidió en la universidad con el cineasta Wes Anderson, que se convirtió en su amigo del alma y mentor. Juntos escribieron Ladrón que roba a ladrón en 1996, y el éxito de crítica los llevó a Hollywood. Allí, ha seguido coescribiendo los guiones de Anderson, además de rodar has- ta ocho películas con Ben Stiller. También probó con la acción.

Le espera una larga carrera, gracias a la gran recaudación de De boda en boda y a su pasión por la escritura (redacta casi todos los diálogos en sus films), que le ha reportado una candidatura al Oscar con el guión de Los Tenenbaums.

MIL VOCES. Jack Black vive una esquizofrenia galopante: en su interior resuenan las voces de un cómico verborrágico, un rockero de los duros y un actor dramático. Su alma rockera lo llevó a formar en 1999 el dúo Tenacious D con Kyle Gass. Sacaron dos discos y protagonizaron una serie en la cadena HBO y una película.

Como cómico prefiere un pantalón cayéndose a alguien tropezándose, y cree que Bush es el político más divertido del planeta: "Hace que me sienta inteligente".

CUMBRE Y CAÍDA. Sandler escribe la mayor parte de los guiones de sus películas, detrás de las cámaras pone a alguien de su confianza y compone canciones para sus largometrajes. Pisó su primer plató de televisión junto a Bill Cosby y luego pasó a Saturday night life. En 1995 se tomó en serio el cine. Estaba en la cumbre, era el cómico más taquillero, pero se le atragantó el cambio de siglo. Se pasó al drama con películas como Spanglish y no funcionó. En su vuelta a la comedia ya le habían comido terreno: ni Mr. Deeds ni 50 primeras citas ni El clan de los rompehuesos han cumplido en taquilla. ¿Vendrán tiempos mejores? Por si acaso, volvió al drama con Reign over me, la historia de un hombre que perdió a su familia el 11-S.

EL JUDÍO EXTRAÑO. Cohen es graduado en Cambridge, judío practicante y formalito en su vida cotidiana. Un perfecto yerno, si no fuera porque como humorista no tiene límites en su salvajismo verbal. Entre sus alter egos, el personaje de un periodista de Kazajistán revolucionó Estados Unidos no tanto por lo que dice, sino por lo que ha conseguido que digan los demás. En el falso documental Borat pican todos los entrevistados y corre peligro la integridad física del actor. Esconde sus opiniones bajo estos disfraces hasta grados enfermizos: en los últimos Oscar rehusó presentar un premio si no le permitían aparecer como Borat.

CON REGLAS. En el programa The daily show with Jon Stewart, Carell sacó partido de sus dos mandamientos: siempre haz el personaje idiota, no del tipo que se ríe del idiota, y cuando protagonices una noticia falsa, todo lo que lo rodea debe ser real. Esto le ha servido también en el cine o en la serie The Office (con la que ganó un Globo de Oro). Su huida de los gestos superlativos le ha posibilitado aparecer en comedias más inteligentes, al estilo de Melinda y Melinda o Pequeña Miss Sunshine. Este año estrenará El superagente 86, donde encarna al mítico Maxwell Smart.

EL MÁS TALENTOSO. Inteligente e incisivo, Ben Stiller es considerado el mejor cómico de Hollywood. Hoy rueda tanto (una quincena de pelis en los últimos cinco años), que no da tiempo a que los malos filmes le hundan. Protagonizó los dos últimos grandes gags del siglo XX -la bajada de cremallera y el fijador capilar de Algo pasa con Mary- y dos de los más llamativos de esta centuria: la mirada acero azul de Zoolander, y la competición de balón prisionero de Cuestión de pelotas. Que dure.

Como en una fraternindad universitaria, los nuevos cómicos filman juntos casi siempre.

Quién es quién en el humor

Will Ferrell. Tiene 39 años. Nacido en Irvine, California. Su primer trabajo y lanzamiento a la fama fue con Saturday night life (1995-2002). Taquillazo: Pasado de vueltas. Estilo de comedia: "aquí estoy yo".

Vince Vaughn. 36 años. Nacido en Minneapolis (Minnesota). Primer trabajo: Rudy, reto a la gloria. Lanzamiento a la fama: El mundo perdido. Taquillazo: De boda en boda. Estilo de comedia: "soy tu colega, el alto desgarbado".

Owen Wilson. 37 años. Nacido en Dallas (Tejas). Primer trabajo: Ladrón que roba a ladrón. Lanzamiento a la fama: Armageddon. Taquillazo: De boda en boda. Estilo de comedia: "soy tu colega, el que te mete en líos".

Jack Black. 37 años. Nacido en Redondo Beach (California). Primer trabajo: Ciudadano Bob Roberts. Lanzamiento a la fama: Alta fidelidad. Taquillazo: Escuela de rock. Estilo: "soy tu colega, el gordo molón".

Sacha Baron Cohen. 35 años. Nacido en Londres (Reino Unido). Primer trabajo: Light from the lighthouse. Lanzamiento a la fama: Ali G anda suelto. Taquillazo: Borat. Estilo de comedia: animal.

Steve Carell. 44 años. Nacido en Concord (Massachusetts). Primer trabajo: La pequeña pícara. Lanzamiento a la fama: el programa The daily show with Jon Stewart. Taquillazo: Virgen a los cuarenta. Estilo: "yo pasaba por aquí".

Adam Sandler. 40 años. Nacido en Brooklyn, Nueva York. Primer trabajo: El show de Bill Cosby. Lanzamiento a la fama: Saturday night life/ El cantante de bodas. Taquillazo: Un papá genial. Estilo de comedia: "el vecino simpático".

Ben Stiller. 41 años. Nacido en Nueva York. Primer trabajo: El imperio del sol. Lanzamiento a la fama: Algo pasa con Mary. Taquillazo: Los padres de ella. Estilo de comedia: "el cerebro de la bestia".

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